“Siempre es el Espíritu Santo”: Estas 3 diócesis tienen numerosas ordenaciones sacerdotales

“Siempre es el Espíritu Santo”: Estas 3 diócesis tienen numerosas ordenaciones sacerdotales

¿Qué impulsa a un joven a discernir la vocación sacerdotal: una familia que lo apoya, una parroquia vibrante, un párroco proactivo, un obispo que habla abiertamente?

 

Por Daniel Payne

 

La respuesta del P. John Eckert: “Sí”.

 

Eckert, director de vocaciones de la Diócesis de Charlotte, en Carolina del Norte (Estados Unidos), soltó una pequeña carcajada al describir los innumerables caminos que puede recorrer un joven hasta llegar a las órdenes sagradas. Pero, afirmó, “siempre es el Espíritu Santo quien actúa. Siempre se trata de cooperar con la gracia de Dios”.

La Diócesis de Charlotte se encuentra entre las de Estados Unidos que registran un elevado número de seminaristas y ordenaciones sacerdotales. La diócesis, ubicada en el oeste de Carolina del Norte, ordenó a una cifra récord de 10 jóvenes sacerdotes a comienzos de 2026, después de seis ordenaciones en 2025 y siete en 2024.

“Somos bendecidos en la Diócesis de Charlotte”, afirmó Eckert. “Es un momento hermoso”.

El sacerdote acaba de concluir su primer año completo como director de vocaciones de la diócesis. Señaló que una de sus fortalezas es su vibrante vida de fe, que atribuyó en parte a las “raíces evangélicas del Cinturón Bíblico” de la región.

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“Este es territorio de Billy Graham”, bromeó.

La propia diócesis da testimonio de ello, señaló. “La Iglesia está creciendo a un ritmo extraordinario aquí”, afirmó. “Tenemos familias maravillosas. Tenemos sacerdotes fieles y trabajadores. Hemos tenido cinco obispos que no han dejado de esforzarse por dar testimonio del mensaje del Evangelio y llevarlo a todos los rincones de la diócesis”.

El creciente número de sacerdotes es una prueba de esa vitalidad, aunque Eckert señaló que puede resultar difícil precisar qué factores contribuyen a mantener durante años una elevada cantidad de ordenaciones. Una de las fortalezas de la diócesis, indicó, es contar con un seminario propio para la etapa universitaria.

“Es maravilloso que, si tenemos a un joven interesado en el sacerdocio, podamos llevarlo directamente a este lugar y mostrarle dónde transcurrirán los primeros años de su formación”, explicó.

El seminario ofrece a los posibles candidatos la oportunidad de conocer “a un grupo de hombres que viven esto, que toman muy en serio su vida de oración y se esfuerzan por crecer en el amor a Nuestro Señor”.

El Obispo de Charlotte, Mons. Michael Martin, OFM Conv., dijo a EWTN News que, ante niveles tan elevados de entrega a la vocación sacerdotal, “con frecuencia sólo podemos maravillarnos ante la obra de Dios”.

Los sacerdotes de la diócesis, afirmó, destacan por ofrecer a los candidatos al sacerdocio “la oportunidad de contemplar a una persona sana, santa y buena en quien pueden ver aquello en lo que ellos mismos podrían convertirse”.

Las familias, mientras tanto, se han vuelto “mucho más abiertas” a comunicar a sus hijos que se sentirían “honradas de verlos considerar el sacerdocio”.

“Esa dinámica ha surgido porque el presbiterio da un buen ejemplo”, afirmó el obispo. “Eso hace que las familias, y en particular los padres, estén más dispuestos a crear ese ambiente en sus propios hogares”.

Tanto Martin como Eckert señalaron que, llegado cierto punto, los líderes de la Iglesia simplemente tienen que reconocer la obra del Espíritu Santo. “Es importante tratar de comprenderlo plenamente”, afirmó Martin, “pero, de alguna manera, lo mejor es simplemente apreciarlo, disfrutarlo y estar agradecidos por ello”.

Eckert, por su parte, citó como ejemplo 1 Corintios 3,6, donde San Pablo dice a la Iglesia de Corinto respecto de su fe: “Yo planté y Apolo regó, pero el que ha hecho crecer es Dios”.

El sacerdote habló con alegría sobre su trabajo en la oficina diocesana de vocaciones, aunque restó importancia a su propio papel en el camino de los hombres hacia las órdenes sagradas. Entre risas, recordó lo que un expositor dijo a un grupo de directores de vocaciones durante una conferencia reciente: “Caballeros, no se crean tan importantes. Nadie ha ingresado jamás al seminario por su director de vocaciones”.

La vocación sacerdotal se percibe como una vida natural y plena

El P. Garett Burns, director de promoción vocacional de la Diócesis de Wichita, Kansas, reconoció que la diócesis del Medio Oeste ha sido “bendecida con una sólida cultura vocacional”.

“Por ejemplo, en mayo pasado fueron ordenados sacerdotes seis hombres”, indicó. “Hemos sido bendecidos al contar generalmente con un número estable de ordenaciones cada año. Ha habido 22 ordenaciones sacerdotales desde 2020 y 44 durante los últimos 10 años. Comenzaremos este año académico con 50 seminaristas en formación”.

Señaló que resulta “difícil resumir” por qué una diócesis puede tener tantas vocaciones y describió la vocación de cada católico como un “misterio de gracia”. Sin embargo, afirmó que la promoción vocacional en todos los ámbitos de la vida de la Iglesia —incluyendo las familias, las escuelas y las parroquias— ha producido frutos constantes.

La diócesis cuenta con numerosas oportunidades de adoración eucarística, explicó, incluida la adoración perpetua. Estas capillas ofrecen a los jóvenes la oportunidad de pasar tiempo en silencio ante Cristo y “es en esos momentos donde las vocaciones crecen y florecen”, señaló.

Los sacerdotes y obispos de la diócesis, mientras tanto, están “profundamente comprometidos con el Señor”.

“Cuando los sacerdotes aman su sacerdocio y disfrutan de la compañía de los demás, eso resulta atractivo para los jóvenes”, afirmó. Un programa de seminario local también ha producido frutos, añadió, al permitir que los jóvenes establezcan un vínculo estrecho y profundo con la Iglesia “en casa”.

El sacerdote señaló que duda en ofrecer consejos a otras diócesis y reconoció que “no existe una solución universal”, dadas las historias, dones y dificultades particulares de cada una. No obstante, afirmó que ampliar las oportunidades de adoración eucarística constituye “una opción viable que promete fortalecer la cultura vocacional”.

El P. Noah Morey, director de vocaciones de la Diócesis de Arlington, Virginia, coincidió con la evaluación de sus colegas: “No se trata de una sola cosa, sino de todo”, dijo a EWTN News.

La Diócesis de Arlington ordenó a siete nuevos sacerdotes en 2026 y registró 12 ordenaciones en 2025. Morey señaló que, cuando se habla de ordenaciones, “no se trata de las cifras, sino de la calidad”. Sin embargo, afirmó que la Diócesis de Arlington posee una “sólida cultura vocacional” que a lo largo de los años ha contribuido a formar sacerdotes ejemplares.

La diócesis promueve las vocaciones desde su fundación en 1974. Su primer obispo, Mons. Thomas Welsh, “fomentó realmente esa cultura”, en parte al llevar a la diócesis un monasterio de clarisas.

“Todos nuestros obispos han asumido un papel activo en el fomento de las vocaciones entre los varones desde una edad temprana”, afirmó Morey. Los obispos de Arlington asisten regularmente a actividades del seminario y se reúnen personalmente con los aspirantes al sacerdocio, indicó.

La adoración eucarística también está ampliamente extendida por toda la diócesis. Hace varios años, recordó Morey, el actual obispo, Mons. Michael Burbidge, pidió a todos los párrocos de la diócesis que establecieran anualmente 40 horas de adoración eucarística.

La diócesis también organiza varias veces al año las cenas de San Andrés, que permiten a los jóvenes conversar tanto con el obispo como con sacerdotes diocesanos sobre su posible discernimiento vocacional.

“Les digo a los jóvenes que es una actividad que exige muy poco compromiso: ¡no están firmando para entregar toda su vida!”, expresó. “Simplemente se presentan a una cena gratuita con el obispo”.

Un campamento de verano anual denominado “Quo Vadis?” ofrece otra oportunidad para que los jóvenes realicen un discernimiento cara a cara con líderes de la Iglesia.

Un sacerdocio activo y vibrante en la diócesis también ayuda a fomentar el discernimiento vocacional, señaló. “Si un joven ve a un sacerdote enamorado del Señor, eso hace que el sacerdocio resulte realmente atractivo”, afirmó.

Morey añadió que las familias llenas de fe y que alientan a sus hijos merecen igualmente reconocimiento por fomentar las vocaciones entre los jóvenes.

Para describir el proceso mediante el cual los jóvenes encuentran su camino hacia el sacerdocio, recurrió a una analogía con el béisbol. “Las familias son los lanzadores abridores”, afirmó. “Los sacerdotes son los relevistas intermedios. Y el director de vocaciones es el cerrador”.

A nivel mundial, la Iglesia ha seguido registrando un descenso de las vocaciones. Los datos más recientes muestran una disminución continua del número de sacerdotes, con caídas significativas en Europa y América, aunque África y Asia registraron aumentos considerables.

Durante los primeros 15 meses de su pontificado, el Papa León XIV ha continuado destacando la importancia de las vocaciones. En junio de 2025 dijo en el Vaticano a los responsables de la pastoral vocacional que su tarea consistía en “formar hombres capaces de amar, escuchar, orar y servir como comunidad”.

El Papa afirmó que Dios “sigue llamando y permanece fiel a sus promesas”. Exhortó a los responsables a ayudar a crear las condiciones adecuadas “para escuchar [la] voz” de Dios.

En Charlotte, Mons. Martin señaló que la mejor respuesta ante un aumento de las vocaciones es alegrarse por el don y, al mismo tiempo, estar decididos a ayudarlo a florecer.

“Hay algo en el designio de Dios que va más allá incluso de lo que yo puedo explicar”, afirmó. “Puedo ofrecer algunas ideas, pero, al final, esta es la obra del Espíritu Santo”.

Eckert, por su parte, señaló que un aumento de las vocaciones es una bendición sin importar dónde se produzca.

“La tarea que creo que todos tenemos es vivir intencionalmente nuestro discipulado de Jesucristo”, afirmó. “Rezo por mí y por todos mis hermanos directores de vocaciones. Ya sea que ocurra en Peoria o en Charlotte, es bueno para todos nosotros”.

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