Durante un acto en el Congreso de la Nación, el padre Vicente Martínez Torrens, que acompañó a los soldados argentinos en 1982, destacó la valentía de quienes lucharon y pidió que cada conmemoración sea “testimonio vivo de la resiliencia del compañerismo”
El padre Vicente Martínez Torrens, que acompañó a los soldados argentinos en la guerra de Malvinas de 1982, destacó la valentía, el honor y el sacrificio de quienes lucharon por su patria.
En un acto titulado “Argentina no rinde Malvinas”, realizado el pasado viernes en el Congreso de la Nación, en conmemoración por los 44 años del fin de los combates en las islas, el capellán Martínez Torrens fue distinguido por el Senado, y bendijo a su vez los reconocimientos entregados a los veteranos de guerra.
En ese contexto, y ante la presencia de excombatientes de guerra, familiares y autoridades, el sacerdote bendijo cada diploma pidiendo que “sea el reflejo de la valentía, el honor y el sacrificio de nuestros veteranos de guerra, un testimonio vivo de la resiliencia del compañerismo en el frente y del amor a la patria”.
El padre Martínez Torrens, quien también recibió un Diploma de Honor por su trayectoria y su compromiso con la causa de las Malvinas, anheló que las distinciones entregadas a los veteranos lleven “a sus hogares paz, orgullo legítimo y el consuelo de saber que su comunidad no los olvida, los honra y los abraza”.
“Que, al ser colocados en las paredes de sus hogares, recuerden a todos los que los miren que la libertad tiene un precio y que hubo hombres y mujeres dispuestos a pagarlo”, añadió.
Asimismo, pidió al Señor una bendición especial para quienes aún hoy sufren consecuencias físicas y emocionales de la guerra: "Sana las heridas que aún persistan en sus cuerpos o en sus almas", clamó.
“Conmueve nuestros corazones para que nunca olvidemos su valor, entrega e hidalguía. Abraza las familias de nuestros veteranos, quienes compartieron la espera, el dolor de la ausencia y el peso de la posguerra”, continuó.
Finalmente, rezó con estas palabras: "Escúchanos, por intercesión de María de Luján, que presente en esta estatua nos acompañó en nuestras islas", señalando la imagen de la Virgen que estuvo en Malvinas durante la guerra y que fue recuperada por el Obispado Castrense en 2019.
Durante el acto se entregaron reconocimientos a personas e instituciones que aportan a la preservación de la memoria del conflicto y a quienes acompañan a los veteranos de guerra.
El sacerdote Martínez Torrens fue distinguido por su trayectoria de más de 40 años ligada a Malvinas. Su figura representa el acompañamiento de la Iglesia en Argentina a las tropas durante la guerra de 1982, ya que permaneció en las islas durante gran parte del conflicto brindando asistencia espiritual a los soldados.
Hoy, a sus 87 años, sigue siendo uno de los pilares fundamentales en la preservación de la memoria sobre Malvinas y la transmisión de la historia a las nuevas generaciones.
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