La Asociación Británica de Procesadores de Carne (BMPA) está desarrollando un nuevo sistema de acreditación para la exportación de carne de ovino halal procedente de animales aturdidos antes del sacrificio. Este sistema, desarrollado en colaboración con profesionales del sector y el gobierno del Reino Unido, será acreditado por el Servicio de Acreditación del Reino Unido (UKAS).
Se basa en un modelo que ya se utiliza en Nueva Zelanda desde hace varios años. El objetivo es garantizar a los compradores extranjeros que la carne producida en el Reino Unido cumple con los estándares halal reconocidos internacionalmente. Los mataderos y plantas procesadoras que cumplan con la normativa podrán exhibir una marca específica que certifique su conformidad con las especificaciones.
Para la BMPA, este programa permitirá a los exportadores británicos acceder a nuevos mercados y fortalecer la competitividad del sector ovino. Asimismo, podría brindar mayor seguridad a los importadores en cuanto a la trazabilidad, los métodos de sacrificio y la integridad de los productos ofrecidos. Un comité integrado por diversos actores del sector será responsable de supervisar la implementación del sistema. Su función incluirá la definición de los criterios de certificación y la garantía de que las empresas pertinentes puedan participar en su desarrollo. La ministra británica de Bienestar Animal, la baronesa Hayman, acogió con satisfacción la iniciativa, que debería reforzar la confianza de los países importadores en los estándares de producción británicos, a la vez que abre nuevas oportunidades comerciales para el sector.
Con este programa, el Reino Unido busca claramente mejorar su posición en el mercado halal internacional, especialmente en países con alta demanda de cordero. La creación de una acreditación nacional puede suponer una ventaja comercial real, siempre que sus criterios estén claramente definidos y sean reconocidos por las autoridades religiosas y los organismos de certificación de los países importadores. Sin embargo, la cuestión del aturdimiento seguirá siendo fundamental. Las prácticas y opiniones religiosas difieren entre mercados, y algunos consumidores u organismos de certificación rechazan ciertos métodos de aturdimiento. Por lo tanto, el éxito del programa dependerá tanto de su credibilidad técnica como de su aceptación por parte de las partes interesadas religiosas del sector halal.
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