El Papa lanza un plan para que chicos aprendan a programar gratis "por la paz"

El Papa lanza un plan para que chicos aprendan a programar gratis

José María del Corral contagia entusiasmo cuando habla. "El Vaticano por primera vez tendrá un espacio donde chicos que no pueden pagar una cuota, puedan aprender a programar en computadoras. Es una novedad mundial que el Vaticano se abra a esto y que tenga una sede para esto, algo antes impensable", dice a LA NACION el presidente de Scholas Occurrentes, fundación pontificia que trabaja para la inclusión a través de la educación, el arte y el deporte, con una red presente en más de 190 países del mundo.

 "Y el desafío mundial es que los chicos, en vez de estar frente a la computadoras con jueguitos alienantes, se dediquen a programar para ver cómo se logra hacer un mundo en paz", agrega.

Será el Papa, quien mañana a la tarde (al mediodía argentino), en su cuarta visita al cuartel general de Scholas en el Palazzo San Calisto, lanzará con un click este proyecto, titulado "Programando por la paz". La iniciativa fue el fruto de un acuerdo que selló Scholas con Code.org, una organización sin fines de lucro dedicada a expandir el acceso a Ciencias de la Computación, con el fin de que cada estudiante en cada escuela tenga la oportunidad de aprender informática, de la misma manera que biología, química o álgebra.

"El objetivo del acuerdo es generar un espacio de integración y el desafío de este año es que los 50 millones de chicos que nuclea Code.org se pongan a programar por la paz, para llevar la cultura del encuentro que impulsa el Papa a la informática", adelantó a La Nación Del Corral, viejo amigo de Jorge Bergoglio desde que impulsaron en Buenos Aires las escuelas vecinales, embrión de Scholas. "Al programar para que haya paz, por supuesto los chicos se enfrentarán con diversas problemáticas que van desde lo que pasa en las escuelas con el bullying a las injusticias, las desigualdades y al tema de la pobreza", agregó.

La gran novedad será que un grupo de chicos podrá aprender a programar en la sede del Vaticano de Scholas, en el Palacio de San Calisto y otro grupo en un sitio emblemático de la madre patria del Papa: la sede que Scholas tiene en la Villa 31. "No hace falta decir que ése es un terreno más que interesante para que chicos puedan pensar y programar por la paz", subrayó Del Corral.

Nuevas sedes en el mundo

Durante la visita que hará mañana al cuartel general de la fundación pontificia, el Papa también inaugurará -a través de videoconferencias-, nuevas sedes de Scholas en Portugal y en Rumanía (país que Francisco visitará a fines de mayo) y el "Hub Tecnológico de Scholas" en Panamá, es decir, una sede más orientada a la tecnología como herramienta de inclusión.

Durante la videoconferencia, que podrá seguirse vía streaming a través de la página web de Scholas, como en otras oportunidades, estudiantes de Oaxaca, México y de Granada, España, compartirán con él los resultados de su experiencia luego de haber participado en el programa Scholas-Ciudadanía. "Estos programas han tenido mucho éxito y cuentan con el respaldo de los obispos del lugar", destacó Del Corral.

Finalmente, el Papa bendecirá -siempre vía videoconferencia-, dos nuevos espacios de Scholas en Italia. Uno, que fue fruto de un acuerdo con el departamento de Salud Pública de la región de Lombardía, será para iniciar un proyecto en una casa pediátrica de Milán donde curan a chicos que han sido víctimas de bullying o que intentaron suicidarse. "Allí se pondrá en marcha el programa Scholas Arte y el Papa se comunicará con los 57 chicos que están internados ahí, junto a sus padres", apuntó del Corral.

El otro espacio que inaugurará Francisco es fruto de un acuerdo que selló Scholas con un monasterio de monjas benedictinas de clausura de la ciudad de Pistoia, en la región de Toscana, en el centro de Italia. "Firmamos con la abadesa un acuerdo por el cual funcionará allí un centro de formación de Scholas", reveló del Corral, entusiasmado. "Esto le dará mucha vida al monasterio de clausura, donde las pocas monjas que están allí, que son ancianas, en línea con el Papa no quieren que el día de mañana se convierta este magnífico lugar en un hotel cinco estrellas, sino que sirva para trabajar, a través de la educación, el deporte, el arte y la cultura, para que chicos de todo el mundo tengan oportunidades y aprendan una cultura del encuentro y puedan hacer un mundo mejor", concluyó.

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