No es la primera vez que el papa Francisco hace esta confesión, pues ya lo hizo en una audiencia general con los fieles en octubre de 2013, apenas siete meses después de ser elegido en cónclave
(Reuters)
No es la primera vez que el papa Francisco hace esta confesión, pues ya lo hizo en una audiencia general con los fieles en octubre de 2013, apenas siete meses después de ser elegido en cónclave.
"Todos hemos experimentado la sensación de estar perdidos, de tener dudas e inseguridades ¿Quién no los ha tenido en su camino de la fe? También yo. Y esto forma parte de este camino y no nos tiene que sorprender porque somos seres humanos, marcados por la fragilidad y limitaciones", dijo por entonces.
Hoy además sostuvo que es bueno compartir esos momentos de zozobra con "los padres, los amigos o el catequista" y que también lo es "enfadarse con Jesús" en momentos de angustia personal.
"Enfadarse con Jesús es también un modo de rezar, a Jesús le gusta ver la verdad de nuestro corazón. No disimuléis ante Jesús. Es una bella oración", refirió.

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