Aunque lo celebrará el lunes, su secretario personal, Georg Gänswein, anticipó que será “una celebración sencilla con un ligero toque bávaro” porque “todo lo bávaro hace mucho bien al corazón del Papa”. Afirman que goza de una muy buena salud.
"Se celebrará en la más severa intimidad el lunes de pascua, en casa. Con un toque bávaro, no puedo decir más. Todo lo bávaro hace mucho bien al corazón del Papa y también a nosotros”.
Su estado de salud mental es envidiable: escribe cartas y atiende visitas. Sin embargo físicamente tiene problemas de visión y las lógicas dificultades de movilidad. Acostumbra a pasear por los jardines vaticanos todos los días para rezar en la gruta dedicada a la Virgen de Lourdes.
Sus apariciones públicas son contadas. La última fue tras el consistorio para la creación de nuevos cardenales, durante la visita que le hicieron los nuevos purpurados, con el Papa Francisco a la cabeza.

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