Francisco volvió a reclamar enérgicamente el fin de las guerras que asolan el mundo. En concreto, se refirió al conflicto que estalló, hace ya diez meses, en Sudán. "Pido a las partes beligerantes que paren esta guerra".
"Cuando entramos en el desierto interior, podemos encontrarnos con fieras y ángeles", señaló, de forma simbólica el Papa en el ángelus de este primer domingo de Cuaresma, glosando el texto evangélicos que presenta a Jesús siendo tentado en el desierto.
Francisco quiso poner nombre a esas "fieras" del alma: "Los diversos vicios, el ansia de riqueza, que aprisiona en el cálculo y la insatisfacción, la vanidad del placer, que condena a la inquietud y la soledad, y de nuevo la codicia de la fama". "Son bestias 'selváticas' -añadió- y como tales, hay que domarlas y combatirlas: de lo contrario, devorarán nuestra libertad".
Por el contrario, "los espíritus angélicos recuerdan los buenos pensamientos y sentimientos sugeridos por el Espíritu Santo. Mientras las tentaciones nos desgarran, las buenas inspiraciones divinas nos unifican en armonía", indicó el Papa desde el balcón del palacio apostólico ante una multitud que le escuchaba en una soledad mañana en la plaza de San Pedro.
"Mientras movemos los primeros pasos en el camino cuaresmal, planteémonos dos preguntas. Primera: ¿cuáles son las pasiones desordenadas, las 'fieras' que se agitan en mi corazón? Es bueno reconocerlas, nombrarlas, comprender sus tácticas. Y un segundo interrogante: para dejar que la voz de Dios hable a mi corazón y lo custodie en el bien, ¿pienso retirarme un poco al 'desierto', es decir, dedicar un espacio al silencio, a la oración, a la adoración, a la escucha de la Palabra de Dios?".
El sufrimiento de la población en las guerras
Finalmente, y tras la oración del ángelus, Francisco volvió a reclamar con pasión el fin de las guerras que asolan el mundo. En concreto, se refirió al conflicto que estalló, hace ya diez meses, en Sudán. "Pido a las parte beligerantes que paren esta guerra, que hace tanto mal a la gente".
El Papa denunció de nuevo "la violencia contra poblaciones inermes y la destrucción de estructuras", y pidió rezar y no olvidar "tantos otros conflictos en distintos lugares del mundo, en Europa, en Ucrania, en Palestina, en Israel, porque la guerra es siempre una derrota, es inútil, solo lleva destrucción y muerte y nunca traerá la solución del problema". "Las poblaciones están cansadas de la guerra", afirmó
Finalmente, Francisco anunció que en la tarde de este domingo, junto con los colaboradores de la Curia vaticana, comenzará los ejercicios espirituales de Cuaresma.

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