El director de la revista más antigua de Italia, jesuita y asiduo acompañante del Papa en sus viajes fuera de Roma, resaltó que el Pontífice “habla claro, directo a la gente y no necesita intérpretes”
El director de la revista más antigua de Italia y asiduo acompañante del Papa en sus viajes fuera de Roma, el jesuita Antonio Spadaro, aseguró que “Francisco ya no es más Bergoglio, pero sus raíces argentinas son fundamentales”, al tiempo que aseguró que el Pontífice “habla claro, directo a la gente y no necesita intérpretes” para divulgar sus mensajes.
Además, en una entrevista con Télam en Roma, Spadaro explicó por qué algunas de sus iniciativas “molestan dentro de la Iglesia” y dio su visión sobre “el interés mutuo” del acercamiento con China, el “sueño pendiente” del Pontífice.
“En el contexto argentino hay una percepción de Bergoglio como algo interno, propio. Fui tres veces al país y tuve la oportunidad de dialogar con personas e intelectuales que me preguntaron por él. Y las preguntas eran como si consideraran todas sus acciones referidas en algún modo a la Argentina”, analizó el director de “La Civilta Cattolica”, la revista a la que el Papa dio su primera entrevista en 2013 y que con 4001 números desde su lanzamiento en 1850 es la más antigua de Italia.
“Hay una cosa que siempre digo: ‘Bergoglio no es más Bergoglio’. Con la elección como Pontífice salió de un ámbito local, riquísimo y fundamental, pero salió de ahí para llegar a una visión universal. No sólo en su misión, sino él como persona”, agregó Spadaro, autor de algunas obras fundamentales para leer al Pontífice, como la recopilación de sus homilías porteñas, que incluye un prefacio a dos voces con el mismo Francisco.
“El Papa ahora tiene una mirada que se dirige al mundo entero y a sus dinámicas complejas. El problema de la Argentina es considerarlo como un patrimonio personal y de valorarlo sobre la base de dinámicas internas”, agregó el jesuita, quien está al frente de la revista que en febrero comenzó a publicarse también con ediciones mensuales en español, coreano, inglés y francés.
La entrevista con Télam se dio en el hogar en donde, en una experiencia única, conviven todos los jesuitas que hacen la revista, en la que desde hace 167 años solo escriben miembros de la Compañía de Jesús. La charla gira ahora sobre la falta o no de hermenéuticas latinoamericanas que ayuden a leer el magisterio que Francisco inició formalmente el 19 de marzo de 2013.
“A Francisco hay que profundizarlo, no entenderlo. El Papa es claro cuando habla, no necesita hermenéuticas. No tiene necesidad de intérpretes, llega directo a la gente. Pero sí puede ser profundizado”, sentenció el también consultor del Pontificio Consejo para la Cultura.
“Y para eso hay que considerar dos cosas: la primera es la raíz argentina. Él es profundamente hijo de su Tierra: vivió las dinámicas de su tierra de manera plena, primero como jesuita y luego como obispo”, señaló Spadaro, de 51 años, quizás el más activo e interesante usuario de twitter en el Vaticano con su cuenta @antoniospadaro.
“Alguno dice, principalmente en Italia: ‘Es un papa argentino y no entiende bien las raíces europeas’. Esto es profundamente falso, al menos por un motivo. La provincia argentina de jesuitas formaba a sus formadores en el extranjero. Entonces todos sus profesores estudiaron en Alemania, Italia, Francia, por lo que su formación cultural es en realidad muy compleja. Él ya era perfectamente consciente de las dinámicas culturales, y no sólo culturales, que había en Europa. La suya es una mirada diversa. No está cerrado en un ámbito argentino. Las raíces argentinas son fundamentales, pero su formación fue abierta”, detalló.
“Lo segundo a tener en cuenta es la espiritualidad ignaciana, el Bergoglio jesuita. Esta cosa es muy importante de entender, porque toda su visión de la reforma, su modo de actuar, es profundamente jesuítico. El discernimiento, por ejemplo, es un pilar fundamental de su Pontificado”, agregó.
Esa complejidad de Francisco, al que Spadaro describe como una “esponja” por su capacidad de absorber conocimientos, marca también otro pasaje de la entrevista. “De todas formas Francisco no es un hegeliano en el sentido clásico del término, porque en la visión hegeliana la tesis engloba a la antítesis. Él es más guardiniano (por el intelectual católico Romano Guardini) y su idea sobre la oposición polar, en la que los polos deben quedar así como están, opuestos”, inició Spadaro.
“Para Bergoglio las tensiones nunca han sido un problema. El ve que el mundo, si está vivo, es un lugar de tensiones, incluso fuertes. Pero no es un problema: el problema es cómo se viven estas tensiones”, explicó.
La aparición de las tensiones obliga a preguntar por las internas, que tras meses guardadas salieron a la luz durante febrero en forma de afiches y otras sátiras contra el Papa. ¿Por qué molesta Francisco dentro de la iglesia? “En la iglesia molesta por dos motivos: uno por su visión de la cosa eclesial; que viene vista como desestabilizante. Y también el hecho de que toque intereses calientes, como ninguno en el mundo hace”, respondió sin dudar Spadaro.

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