El Papa agradece a la Policía, que protege de los locos de las masacres

El Papa agradece a la Policía, que protege de los locos de las masacres

Francisco recibió a la Inspectoría. Vigilancia «eficaz» y «discreta». Bromeó: esos que van «en moto» ya tienen solucionada la jubilación «en un circo, tienen equilibrios maravillosos»

«Trabajan para defender a la gente y a mí, no sé cómo agradecerles». El Papa Francisco agradeció a la Policía durante la audiencia que concedió hoy, 26 de marzo de 2018 por la mañana, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, a los dirigentes y al personal de la Inspectoría de Seguridad Pública que se encarga de la Plaza San Pedro y sus alrededores. Su obra también es contra algún posible «loco que hace una masacre», subrayó el Pontífice. 

Y también bromeó: los que van en moto ya tienen resuelta la jubilación: podrán trabajar «en un circo», gracias a sus «equilibrios maravillosos». 

Jorge Mario Bergoglio agradeció a la Policía por la acción cotidiana que «ofrece una preciosa colaboración al ministerio pastoral del Obispo de Roma», y permite que los peregrinos vivan «en tranquilidad» esta experiencia de fe. 

También el Papa se refirió a una vigilancia «eficaz», pero al mismo tiempo «discreta». A pesar de la vigilancia férrea, ya desde hace tiempo, tanto para entrar a la basílica de San Pedro como durante las grandes celebraciones en la Plaza, las citas del Papa se llevan a cabo siempre con regularidad. Y también cuando se eleva la alarma por amenazas, como en este periodo, el Papa nunca ha debido modificar sus programas. Por ello, el Papa agradeció «por su vigilante presencia y por la asistencia que prestan durante la celebración de los ritos litúrgicos y las numerosas manifestaciones relacionadas con la Basílica de San Pedro y toda la Ciudad del Vaticano». 

He aquí el «gracias» del Papa Francisco: «Ustedes trabajan para custodiar a la gente y a mí, no sé cómo agradecerles», custodian y protegen, y no dejan que haya «algún loco que haga una masacre y que arruine a tantas familias» 

El Pontífice también expresó su reconocimiento por la «cooperación durante las visitas pastorales a las parroquias y a las instituciones civiles y eclesiásticas de Roma, así como en ocasión de las visitas pastorales en Italia». 

El Papa Bergoglio también se refirió a los momentos interreligiosos: «Gracias también a su obra, estos encuentros de diálogo y la visita a los testimonios de cultura y de fe, custodiados en la Ciudad del Vaticano, pueden llevarse a cabo en un clima de serenidad y orden». 

Después resaltó la importancia de trabajar en este sector respondiendo a valores bien precisos: «Ustedes desempeñan su tarea cotidiana nutriéndose de los ideales civiles y humanos, propios de los miembros de la Policía del Estado Italiano. Sin embargo, el contacto con eventos de notable alcance religioso y cultural y con los sacerdotes, religiosos y laicos que colaboran en la misión universal del Sucesor de Pedro, ofrece seguramente a su trabajo ulteriores motivos de compromiso y entrega. La especial condición en la que ustedes se encuentran y obran les permite, en efecto, reforzar su entrega profesional, tomando linfa y vigor de la perenne verdad del Evangelio». Testimoniando de esta manera, «en su actividad, los valores humanos y espirituales propios del Cristianismo, ustedes pueden dar un aporte también a la misión de la Iglesia». 

Al final de la audiencia, Francisco añadió, sin leer el texto que tenía preparado para la ocasión que «a veces a mí me da un poco de tristeza cuando salgo y veo que ustedes están ahí, trabajando. “Pero, esta gente debe estar en su casa con los suyos”. Trabajan ahí para custodiar a la gente, y a mí. No sé cómo agradecerles. Ustedes son custodios». 

Y, para relajar un poco la atmósfera, hizo una broma sobre los agentes, «con la moto, tienen el trabajo para la jubilación, pueden ir a trabajar a un circo, porque tienen equilibrios maravillosos».

El obispo de Roma regaló a los miembros de la Inspectoría una imagen de San José, «custodio de Jesús». 

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