El Papa acepta una invitación para viajar a Ucrania

El Papa acepta una invitación para viajar a Ucrania

Lo anunció en Kiev, un alto prelado de la Iglesia Greco-católica, tras reunirse con Francisco en el Vaticano. Juan Pablo II viajó a la capital ucraniana en 2002.

El Papa Francisco aceptó la invitación y "vendrá a Ucrania", anunció hoy en Kiev por la televisión local un alto prelado de la Iglesia Greco-católica, que cuenta con más de seis millones de fieles en este país con mayoría de ortodoxos.

El país eslavo está jaqueado por una guerra con separatistas apoyados por Rusia y se ha firmado un fragil acuerdo de paz con la mediación de la Unión Europea.

"Acabamos de regresar del Vaticano donde nos reunimos con Francisco y nos dijo que acepta la invitación, nuestra y del presidente Petró Poroschenko. Quiero felicitar a todos los ucranianos y decirles que el Papa reza continuamente por la paz en nuestro país", añadió Yuri Tandit, negociador de la iglesia greco-católica para la liberación de rehenes y prisioneros de guerra en el conflicto.

El Papa argentino dialogó de la crisis en Ucrania, con la primera ministra alemana Angela Merkel, que participó hace unos días de la cumbre de Minsk (Bielorrusia). Esa reunión concluyó con la firma del alto el fuego y acuerdo de paz que se cumplen a dura penas en el este del país.

El conflicto preocupa mucho a los europeos por el temor a que la confrontación bélica se desborde con la participación estelar de los rusos, una superpotencia nuclear.

Si la visita de Francisco a Ucrania se concreta, será el segúndo pontifice que llega al país eslavo. Juan Pablo II visitó en 2002 Kiev y Lvov, en el oeste del país en el límite con Polonia, donde se concentra la mayoría de los atólicos.

Los greco-católicos, de rito oriental, forman lo que históricamente se conoce como la Iglesia Uniata. Los uniatos mantuvieron la unión con la sede apostólica de Roma, cuyo obispo es el Papa, hace varios siglos, negándose a plegarse a la hegemonía de la iglesia ortodoxa. Los uniatos nacieron en un Sínodo celebrado en Brest en 1595.

El Papa polaco, que reinó entre 1978 y 2005, soñaba tras la desaparición de la Unión Sovietica (en 1992) hacer resurgir la iglesia greco-católica y fundar un patriarcado católico en Ucrania, lo que escándalizó al patriarcado ortodoxo de Moscú y provocó una neta oposición de Rusia.

La ortodoxia rusa acusa a los uniatos de ser "católicos disfrazados de ritos orientales" para convertir a los fieles ucranios al catolicismo.

Los uniatos fueron hostiles a la hegemonía sovietica y en 1945 Stalin ordenó arrestar a los obispos y los hizo condenar a trabajos forzados. Los bienes de la Iglesia greco-católica fueron confiscados y entregados a la Iglesia Ortodoxa. La represión rusa fue despiadada.

El líder soviético Mijail Gorbachov, en 1989, ordenó restituir las propiedaes a sus legítimos dueños. Con el fin de la era soviética, la iglesia uniata salió de las catacumbas.

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