Al Padre Obispo Marcelo Colombo y al pueblo de Dios que peregrina en la diócesis hermana de La Rioja

Al Padre Obispo Marcelo Colombo y al pueblo de Dios que peregrina en la diócesis hermana de La Rioja

A raíz del Editorial del Diario La Nación del día 30 de julio de 2018, los sacerdotes del Consejo Presbiteral de la Diócesis de Quilmes junto con sus obispos Carlos José Tissera y Marcelo Julián (Maxi) Margni expresan su solidaridad con el Obispo Marcelo Daniel Colombo y el pueblo de la Diócesis de La Rioja, y destacan la figura de Enrique Angelelli. A continuación la carta completa.

Queridos hermanos y hermanas:

Los sacerdotes del Consejo Presbiteral de la Diócesis de Quilmes, reunidos con nuestros obispos Carlos Tissera y Maxi Margni, hemos leído con profundo dolor e indignación las injurias vertidas sobre la figura de Monseñor Angelelli, expresadas por el Diario La Nación del día de ayer.

También lamentamos y repudiamos la desacreditación del arduo trabajo llevado adelante por quienes se encargaron «del análisis teológico y canónico que precedió a la declaración del martirio» de este insigne pastor y sus compañeros Carlos, Gabriel y Wenceslao.

Asimismo hemos compartido, Marcelo, tus «Consideraciones sobre manifestaciones periodísticas agraviantes», en la que respondés con valentía y claridad, no solo reivindicando la figura de Angelelli, sino llamando la atención sobre las «afirmaciones altisonantes, carentes de sustento salvo el odio y la búsqueda permanente del descrédito de la Iglesia».

Queremos solidarizarnos con ustedes, hermanas y hermanos riojanos, por los ataques recibidos, y asegurarles que este 04 de agosto estaremos unidos, con el corazón puesto en los llanos riojanos, para celebrar un nuevo aniversario de la Pascua de este «pastor de tierra adentro» que fue y sigue siendo Monseñor Angelelli.

Como alguna vez dijera nuestro primer pastor de la diócesis de Quilmes, el Padre Obispo Jorge Novak, Angelelli «demostró estar animado del Espíritu Santo. […] Lo quisieron silenciar con amenazas y con la muerte. Solo lograron transformarlo definitivamente en un profeta que desborda los límites de su diócesis y de nuestra patria, cuya voz seguirá resonando en todos los rincones de América Latina […]».

Hacemos nuestras las palabras del cariñosamente llamado «el Pelado», que han quedado profundamente grabadas en el sentir de la Iglesia argentina, y que siguen siendo más actuales que nunca. «Hay que seguir andando nomás… con un oído en el pueblo y el otro en el Evangelio».

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