“Ninguno puede dividirnos”. Al Sisi abraza a los coptos

“Ninguno puede dividirnos”. Al Sisi abraza a los coptos

El presidente interviene durante la vigilia de la Navidad copta para manifestar la fuerte unión que en este momento histórico une la mayor comunidad cristiana de Oriente Medio al actual hombre fuerte de Egipto

“Nosotros te amamos, estamos contigo Presidente, larga vida a Egipto”. Así gritaban los coptos ayer por la tarde durante la vigilia de la Navidad, mientras el Presidente Abdel Fattah al Sisi, acompañado por el Patriarca Tawadros, recorría la nave de la nueva Catedral de la Natividad, construida en tiempo récord en la que será la nueva capital administrativa de Egipto. Junto al altar, el Jefe de Estado ha intercambiado con interés las expresiones de afecto recibidas por los feligreses: “También nosotros” ha dicho al Sisi “os amamos. Vosotros sois nuestro pueblo, somos una sola familia, nadie puede dividirnos. No podemos estar divididos. Dios está contento de que llevemos felicidad a todas partes, a todos los egipcios, sin exclusiones... mientras Egipto sea éste, no tendrán éxito aquellos que quieren enfrentarnos”. Después del discurso, al Sisi ha llegado a la salida siempre acompañado por el Papa copto, mientras las campanas de la catedral sonaban y los creyentes entonaban los himnos de la liturgia de la Navidad.  

  

La intervención de al Sisi en la liturgia de la Navidad copta, emitida en directo por las televisiones nacionales, ha querido demostrar ante el país y el mundo la unión fuerte que en este momento histórico une la mayor comunidad cristiana de Oriente Medio al actual hombre fuerte de Egipto. Al Sisi es el primer presidente egipcio que ha tomado parte físicamente en la solemnidad litúrgica de los coptos, y ayer lo hizo por cuarta vez. Su proyecto político define la componente copta como elemento esencial y no marginal de la identidad egipcia. En julio de 2016 anunció el aumento de las penas para quienes fomenten desordenes y violencia de matriz sectaria. El 30 de agosto de 2016, el parlamento egipcio votó la nueva ley sobre la construcción de las iglesias, eliminando los límites e impedimentos burocráticos que desde hacía décadas condicionaban fuertemente la vida cotidiana de las comunidades egipcias.  

  

La catedral inaugurada ayer representa también un símbolo de la estrategia política con la que al Sisi está uniendo entorno así mismo y a su proyecto político la Iglesia copta. El 7 de enero de 2017, participando en la liturgia copta de la pasada Navidad, fue el mismo presidente egipcio Sisi quien anunció que la nueva futura capital administrativa sería inaugurada para la Navidad copta de 2018. Los trabajadores y los ingenieros del ejército han tenido ritmos de trabajo acelerados para poder cumplir la promesa de al Sisi. La construcción de la nueva catedral –que todavía se tiene que completar-- ha estado patrocinada directamente por la misma presidencia egipcia, que ha destinado 100 mil esterlinas egipcias a financiar la iniciativa. Ahora –ha subrayado el líder egipcio en su intervención durante la vigilia de Navidad-- el nuevo lugar de culto representa “un mensaje para Egipto y el mundo entero”.  

  

Los medios de comunicación egipcios continúan presentando la catedral aún por completar, dedicada a la Natividad de Jesús, como “la iglesia más grande de Oriente Medio”. El diseño arquitectónico de la catedral, siguiendo la tradición copta, recuerda al perfil del Arca de Noé, y así propone una imagen de la Iglesia como “barca” de salvación que navega a través de los eventos y las convulsiones de la historia, hacia el desembarco en el Paraíso.  

  

El proyecto urbanístico de la nueva capital administrativa, a 45 kilómetros al este de El Cairo, prevé la construcción contemporáneamente de la mayor mezquita del país, con la intención de presentar la catedral y la mezquita como símbolos de convivencia y unidad nacional.  

 

La liturgia de la Navidad, con la participación de al Sisi y de otros altos representantes políticos y militares, se ha desarrollado entre imponentes medidas de seguridad. La masacres yihadistas contra los coptos tienen también el objetivo político de encender de nuevo las pulsaciones sectarias anti-coptas en los grupos islámicos y desestabilizar de esta manera el poder de al Sisi. Este año, según fuentes oficiales, el Ministerio de Interior ha desplegado 230.000 personas encargadas de la seguridad para vigilar durante el desarrollo de las liturgias natalicias en las iglesias de todo el país. Las iglesias donde ha sido posible han instalado videocámaras y arcos de seguridad, poniendo sistemas de control en colaboración con el ejército y la policía.  

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