Mons. Franzini pidió una retribución justa para los viñateros

Mons. Franzini pidió una retribución justa para los viñateros

 El arzobispo de Mendoza, monseñor Carlos María Franzini, realizó la tradicional bendición de los frutos, gesto piadoso que abre las celebraciones de la Fiesta de la Vendimia. En su mensaje, el prelado pidió cultivar la fraternidad y que prime el diálogo y la búsqueda del bien común para resolver los reclamos de los viñateros y bodegueros y superar la crisis que afronta el sector vitivinícola.

El pasado domingo 1º de marzo, el arzobispo de Mendoza, monseñor Carlos María Franzini, realizó la tradicional bendición de los frutos, gesto piadoso que abre las celebraciones de la Fiesta de la Vendimia, principal acontecimiento cultural y artístico de la provincia. 

El eje central de la bendición, como cada año, es la presencia de la Virgen de la Carrodilla, coronada en 1938 como la “Patrona Celestial” de los viñedos. Desde entonces, María protege el laborioso espíritu de la provincia, sus siembras y sus frutos. 

Iluminados por el pasaje del Evangelio en el que Jesús reconoce como “su madre y sus hermanos” a quienes cumplen la voluntad de Dios, el arzobispo explicó que el Señor busca que todos los hombres sean hermanos, que nadie quede ajeno o indiferente, y resaltó la figura de la Virgen María: “Como ella aprendemos a reconocer el paso de Dios por nuestra vida y nuestra historia; ella nos muestra el valor del trabajo humilde y honesto y nos invita a repetir su gesto de servicio y disponibilidad para con todos”. 

“Sin embargo –agregó- la presencia de la Madre no impide que a menudo no sepamos responder a nuestra vocación de hermanos. Debemos reconocer que todavía tenemos un largo y arduo camino hacia una fraternidad más auténtica entre nosotros”. 

“Hoy que bendecimos los frutos de nuestro trabajo vinculado a los viñedos, no podemos dejar de reconocer cuánto nos cuesta todavía encontrar caminos para una retribución justa y una distribución más equitativa de los beneficios para todos los protagonistas de esta hermosa y noble tarea”, dijo el prelado, que pidió un “un diálogo respetuoso y leal” para buscar soluciones a los problemas. 

El arzobispo invitó a los mendocinos a cultivar “una auténtica fraternidad” mediante “pequeñas pero concretas experiencias”. Al respecto añadió: “Sólo se trata de quererlo y de dejar que la Palabra de Dios nos siga iluminando”. 

Durante el momento litúrgico de la celebración, monseñor Franzini pronunció una oración dedicada a la Virgen de la Carrodilla: « “Ten piedad de aquellos hijos que le han clamado a tu cielo, haz que a ellos se les cumplan sus más queridos anhelos. Para ti van estos cantos, para ti van estos ruegos… Virgen de la Carrodilla, patrona de los viñedos».

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