Mons. Conejero alienta a vivir la Cuaresma como tiempo de conversión

Mons. Conejero alienta a vivir la Cuaresma como tiempo de conversión

El obispo de Formosa, monseñor José Vicente Conejero Gallego, invitó a vivir el tiempo de Cuaresma, que comenzará el miércoles 18 de febrero, como una ocasión propicia para la conversión. Al respecto, refirió que una verdadera conversión requiere la fe en Jesús y la voluntad de transformar la vida a la voluntad de Dios.

En su editorial mensual, el obispo de Formosa, monseñor José Vicente Conejero Gallego, invitó a vivir el tiempo de Cuaresma, que comenzará el miércoles 18 de febrero, como una ocasión propicia para la conversión. Al respecto, refirió que una verdadera conversión requiere la fe en Jesús y la voluntad de transformar la vida a la voluntad de Dios. 

Monseñor Conejero reflexionó sobre la exclamación de Jesús: «Conviértanse y crean en la buena noticia». Al respecto, recordó que la Palabra de Dios es verdadera y eficaz y, como afirma el profeta Isaías, no vuelve a Él estéril, sino que realiza todo lo que Él quiere y cumple la misión que Él le encomienda. 

El obispo de Formosa también reconoció que los meses de enero y febrero son tiempo de descanso de ciertas actividades habituales, pero también tiempo rico de experiencias profundas, de ejercicios espirituales, convivencias fraternas, cursos de capacitación y demás propuestas, que favorecen el encuentro con Dios, con los demás y con uno mismo. 

Ya en el centro de su reflexión, monseñor Conejero sostuvo que es necesario reconocer la debilidad y la fragilidad a la hora de observar los mandamientos, y así poder agradarle con nuestros deseos y acciones. 

“Para alcanzar la conversión del corazón, nada mejor que fijar nuestra mirada en Jesús, Luz de nuestras vidas, seguir al Maestro en su ejemplo de humildad y mansedumbre, escuchar y meditar sus enseñanzas. En Él, sólo en Él, encontraremos el anhelo y la fuerza necesaria de nuestra conversión. Por eso, creer en la Buena Noticia es creer y confiar en Él y en su Palabra”, sostuvo el prelado. 

“Este binomio –agregó- es inseparable: no puede uno convertirse a fondo a la voluntad de Dios, sin creer y amar a Jesús”. 

Sobre la Cuaresma, monseñor Conejero señaló: “Es un tiempo penitencial, de austeridad, de mayor escucha y de meditación más profunda en la Palabra de Dios y de compartir con los más pobres, que nos lleven a la entrega y al gozo de la Pascua del Señor”. 

“En este año dedicado a la Vida Consagrada, en el quinto centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús y con la prioridad pastoral de la vocación y misión de la familia, tema nuevamente a tratar en el próximo Sínodo de los Obispos. ¿Qué otro mejor deseo y propósito puedo querer para todos ustedes en este Año 2015 -año cargado de incertidumbres sociales y políticas-, que procurar tomar en serio la invitación de Jesús a convertirnos a la voluntad de Dios y a creer en su Palabra?”, agregó. 

“Esforcémonos todos por poner en práctica, tanto a nivel personal como comunitariamente, nuestro lema pastoral de este año: «La verdad y la gracia nos llegan por Jesucristo: en todo y siempre agrademos al Señor»”, sugirió el obispo.

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