Mestre: “El descontento con el gobierno se percibió en sectores sociales”

Mestre: “El descontento con el gobierno se percibió en sectores sociales”

El obispo de la diócesis de Mar del Plata aseguró que no le sorprendieron los resultados de las PASO. "De alguna manera nosotros esto lo veníamos escuchando", indicó. También habló sobre las conferencias de prensa de Macri y el impacto en las iniciativas católicas.

El obispo de la diócesis de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre, aseguró que no le sorprendieron los resultados de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias del 11 de agosto porque en la calle, en las parroquias y en los diferentes ámbitos que recorre la Iglesia Católica el “descontento con el gobierno oficialista” se hacía sentir.

“En un punto los resultados no me sorprendieron. Por ahí la diferencia de tantos puntos sí, pero se percibía un descontento importante con el gobierno oficialista, en esta suerte de boca de urna que un obispo o los párrocos tenemos en la recorrida de distintos sectores sociales. Era algo que se charlaba, y no solamente con las personas más pobres: también nos encontrábamos con gente de clase media o profesionales que en su momento apoyaron el gobierno de Macri y que hoy estaban desencantados. Así que de alguna manera era algo que nosotros lo veníamos escuchando”, señaló Mestre, en diálogo con LA CAPITAL. El obispo también reconoció que “no le gustó mucho” la conferencia del lunes 12 de Mauricio Macri, en la que acusó al electorado de haber votado mal. “Puedo entender que es un candidato que se siente afectado por el resultado, pero por sobre todas las cosas es nuestro presidente”, señaló y agregó: “El miércoles obviamente matizó con una segunda conferencia donde pidió disculpas, donde planteó una serie de medidas en diálogo incluso con el candidato más votado de la oposición, Alberto Fernández. Lo que creo es que vamos en un pequeño camino de cuidar la República, que es lo que está en juego”.

Para Mestre no hay que hablar de “transición” en términos políticos partidarios (“No quiero adelantarme en ese sentido”, aseguró), pero sí en lo económico, para paliar el contexto actual.

“Nuestra mirada es profundamente republicana, que implica cuidar los instrumentos y los órganos propios de la democracia para que cualquier situación de cambio o continuidad en el ámbito político partidario de conducción sea lo más estable posible para la realidad de la ciudad, de la provincia y de la patria. Con lo cual vemos con preocupación y veo con preocupación como obispo los vaivenes, uno de los cuales parte de la disparada del dólar y que termina afectando la vida de todas las personas”, señaló y habló de “tarifas básicas que tocan la vida de los más pobres” y de “la clase media-baja y la clase media, que ya venía con ciertas dificultades para llegar a fin de mes y que esto obviamente podría llegar a desestabilizar más”.

“Aparentemente hay medidas del gobierno que intentarían acompañar esta transición, independientemente del resultado electoral de octubre. Yo no quiero adelantarme en ese sentido porque no soy un analista político que pueda hacer una proyección perfecta, pero evidentemente la diferencia hay sido muy alta”, agregó.

Fortalecer programas

De la mano con el aumento del dólar, y entendiendo que la situación impactará de lleno en el costo de vida de la sociedad argentina, Mestre aseguró que desde la Iglesia intentarán reforzar los programas orientados a la contención de los sectores más vulnerables.

“Hay dos patas de la Iglesia, la contención y la reflexión con propuesta no de tipo de política partidaria sino Política con mayúscula. En el ámbito de la contención pensamos seguir adelante con la tarea que estamos haciendo. Hay acciones que compartimos con otras ONG, que no son católicas y que trabajamos codo a codo para ayudar, y otras que incluso son programas que tienen que ver con los gobiernos nacionales y provinciales”, señaló, destacando también las iniciativas puramente católicas vinculadas al trabajo para gente en situación de calle: el Hogar de Nazaret y la Noche de la Caridad, que también sufren el impacto de la crisis económica.

“El Hogar de Nazaret lo manejamos nosotros y que sólo hay un pequeño aporte del municipio. Ese es un hogar de más de 60 personas con un personal y medio, porque el resto es voluntariado cristiano católico que va y se compromete y también contamos con muchísimas donaciones”, señaló.

Y concluyó: “En la Noche de la Caridad las viandas se han duplicado con lo cual algunas comunidades también tienen dificultades para sostener esos mismos espacios. La creatividad de la generosidad y el servicio de nuestro pueblo es muy fuerte, pero quienes ayudan están pasando las mismas necesidades. Hay una solidaridad en la contención que parte principalmente de los más pobres”.

Coment� la nota