El proyecto se presenta como un espacio comunitario que conecta personas, iniciativas y empresas desde la confianza, el conocimiento mutuo y el apoyo recíproco.
La Comunidad ICM de Madrid ha lanzado oficialmente el registro de profesionales y propietarias de negocios, una iniciativa que busca fortalecer los lazos internos y promover el consumo dentro de la propia comunidad israelí y judía en la capital española.
El proyecto se presenta como un espacio comunitario que conecta personas, iniciativas y empresas desde la confianza, el conocimiento mutuo y el apoyo recíproco, con el fin de favorecer el trabajo dentro de la comunidad y servicios más personalizados.
"El objetivo es que al recibir un servicio, primero apoyemos a la comunidad israelí o a la comunidad judía, que quien presta el servicio pueda saber que es confiable, también desde el punto de vista del idioma, que sea en hebreo o en inglés o en una lengua en la que podamos manejarnos", explicó a Enfoque Judío la directora de ICM, Yifat Tzaig. "La comunidad apoya a la comunidad, esa es la meta, y que sea más cómodo para todos desenvolverse", afirmó.
La propuesta invita a quienes tengan un negocio activo en Madrid a sumarse a esta red. Según la convocatoria difundida por la organización, se trata de una oportunidad para "estar presentes, conectados y ser parte de una acción comunitaria que piensa en las personas antes que en las tarjetas de presentación".
Confianza, idioma y beneficios dentro de la comunidad
Desde la conducción de esa comunidad remarcan que el proyecto no surge como respuesta a situaciones externas, sino como una decisión estratégica de fortalecimiento interno. "No es un tema de antisemitismo", subrayó Tzaig. "Es el hecho de que es agradable recibir un servicio de alguien que conoces y a quien quieres apoyar".
Los dos últimos años de creciente antisemitismo habían despertado en ciertas personas la preocupación de a quién dejar entrar en la casa o a qué médico llevar a tu hijo, por ejemplo, o con qué médico someterse a una operación quirúrgica, más guiados por casos en el extranjero -como en Australia- que en España.
El banco de negocios contempla además que los emprendimientos adheridos puedan ofrecer beneficios y descuentos a miembros de la comunidad, consolidando un circuito de apoyo mutuo: "No es algo obvio, y es precisamente el espíritu que sostiene una comunidad viva, solidaria y en crecimiento", expresaron los organizadores.
La dirección también informó que en los próximos días los datos de los negocios registrados serán publicados en el sitio web institucional, y que el equipo permanece disponible para actualizar o ampliar información.
Preguntada por Enfoque Judío, Tzaig destacó que experiencias similares ya fueron implementadas en otras comunidades y "vemos que muchas veces la ayuda mutua, ser comunidad, ser un grupo unido, es un mecanismo muy importante y significativo para nuestra construcción", sostuvo.
Con esta iniciativa, ICM Madrid formaliza una herramienta que apunta a reforzar la identidad colectiva y facilitar la vida cotidiana de sus integrantes, promoviendo redes de confianza, idioma compartido y beneficios internos como pilares de su desarrollo comunitario ▪
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