El islam en Chile: cuántos musulmanes hay, cuántas mezquitas existen y dónde están

El islam en Chile: cuántos musulmanes hay, cuántas mezquitas existen y dónde están

Respuesta breve: según el censo de 2024 del Instituto Nacional de Estadísticas, en Chile viven 10.197 musulmanes, lo que representa el 0,07% de la población del país. 

La comunidad dispone de cuatro mezquitas propiamente dichas (dos en Iquique, una en Santiago y otra en San Bernardo), a las que se suman la mezquita de Coquimbo y alrededor de quince musallas o salas de oración repartidas por distintas ciudades. La primera mezquita del país, As-Salam, se levantó en la comuna de Ñuñoa entre 1988 y 1990. 🕌

Conviene advertir algo antes de seguir, porque explica buena parte de la confusión que circula por internet: las cifras sobre el islam chileno varían mucho según la fuente y el año. Hemos visto artículos que hablan de 3.000 musulmanes y otros de 5.000, cuando el dato oficial más reciente los duplica. Y algo parecido sucede con las mezquitas, donde muchas publicaciones mezclan mezquitas, centros culturales y salas de oración como si fueran lo mismo.

Por eso, en este artículo hemos priorizado dos cosas: acudir a fuentes primarias (el propio censo y las instituciones islámicas chilenas) y distinguir con claridad cada concepto. A continuación repasamos las cifras actualizadas, el listado de mezquitas una por una, la historia de cómo llegó el islam al país y la sorprendente diversidad interna de una comunidad muy pequeña pero enormemente variada.

¿Cuántos musulmanes hay en Chile?

El dato oficial más reciente procede del XX Censo Nacional de Población, realizado en 2024, cuyos resultados sobre características de la población publicó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el 30 de junio de 2025.

Según esa fuente, la población musulmana de Chile asciende a 10.197 personas, es decir, un 0,07% del total. Para situar la cifra en contexto, el censo de 2024 contabilizó 18.480.432 habitantes en todo el país.

Evolución de la población musulmana en Chile

Comparar los censos permite apreciar una tendencia clara de crecimiento sostenido:

Censo de 1901: 1.002 musulmanes (1.000 hombres y 2 mujeres, lo que refleja el carácter marcadamente masculino de aquella primera inmigración).Censo de 2002: 2.894 musulmanes, un 0,03% de la población mayor de 15 años.Censo de 2012: alrededor de 3.300 musulmanes.Censo de 2024: 10.197 musulmanes, un 0,07% de la población.

La cifra prácticamente se ha triplicado en poco más de una década. Este crecimiento responde a dos factores que conviene distinguir: por un lado, la llegada de nuevos migrantes procedentes de países como Pakistán, Turquía, Egipto, Marruecos, Argelia, Jordania y diversos países africanos; por otro, un número creciente de chilenos y chilenas conversos, que hoy constituyen una parte muy significativa de la comunidad.

Aun así, se trata de una minoría muy reducida en términos porcentuales. Chile tiene, de hecho, una de las poblaciones musulmanas proporcionalmente más pequeñas de Sudamérica, muy por detrás de países como Argentina o Brasil, donde las comunidades de origen árabe alcanzaron mayor volumen. 📊

¿Cuántas mezquitas hay en Chile?

Esta es probablemente la pregunta que más se busca sobre el islam chileno, y también donde más información contradictoria circula. Vamos a responderla con precisión.

La diferencia entre mezquita, musalla y centro cultural

Antes de dar cifras, es imprescindible aclarar tres conceptos que suelen confundirse:

Mezquita (masyid): edificio construido específicamente para el culto islámico, generalmente con sus elementos arquitectónicos característicos como el minarete, la cúpula o el mihrab.Musalla: sala o espacio habilitado para la oración, que puede estar dentro de un local, una vivienda o un edificio compartido. Cumple la función de rezo comunitario, pero no es una mezquita en sentido estricto.Centro cultural islámico: institución dedicada a la difusión cultural y el diálogo, que puede incluir o no un espacio de oración.

Muchos artículos suman las tres categorías y presentan cifras infladas. Nosotros preferimos desglosarlas.

El dato de la fuente primaria

Según el Centro Islámico de Chile, la institución sunní más antigua y representativa del país, la comunidad cuenta actualmente con:

Cuatro mezquitas: dos en la ciudad de Iquique (norte), una en Santiago y otra en la comuna de San Bernardo.Alrededor de quince musallas repartidas por diversas ciudades y localidades.Dos cementerios islámicos: uno en Santiago y otro en Iquique.

A este recuento hay que añadir el Centro Cultural Mohammed VI de Coquimbo, que dispone de mezquita y que el Centro Islámico menciona por separado, ya que está patrocinado por Marruecos y funciona con autonomía propia.

Por tanto, la respuesta más ajustada sería: Chile cuenta con unas cinco mezquitas y en torno a quince salas de oración, además de varios centros culturales islámicos. Como referencia complementaria, el Centro Islámico de Chile publica mensualmente los horarios de oración para dieciocho ciudades del país, lo que da una idea de la dispersión geográfica de la comunidad.

Las principales mezquitas de Chile, una por una

1. Mezquita As-Salam (Ñuñoa, Santiago)

La primera mezquita construida en Chile y el corazón de la comunidad musulmana del país. Su proyecto arquitectónico, obra de William Tapia Chuaqui, se inició en 1986; las obras comenzaron en 1988 por iniciativa de Taufiq Rumié, entonces líder de la comunidad, y concluyeron en 1990. Se ubica en Campoamor 2975, esquina con avenida Chile España. Actualmente la administra el Centro Islámico de Chile.

2. Mezquita Bilal (Iquique)

Impulsada por comerciantes pakistaníes, que adquirieron los terrenos en 1997. Se completó en 1999 e incluye una madrasa (escuela islámica). Junto a ella se levantó el primer cementerio musulmán del norte de Chile. El Centro Islámico del Norte, vinculado a esta mezquita, sigue la escuela jurídica hanafí y acoge al movimiento Tabligh Yamaat.

3. Mezquita Nur al Islam (San Bernardo)

Situada en la comuna de San Bernardo, en la Región Metropolitana, también bajo administración del Centro Islámico de Chile.

4. Mezquita y Centro Cultural Mohammed VI (Coquimbo)

Inaugurada en 2006 y patrocinada por el Reino de Marruecos a través de su embajada. Además de espacio de culto, funciona como centro de diálogo entre civilizaciones y se ha convertido en un atractivo arquitectónico de la ciudad.

A estas se suman otras instituciones relevantes, como la Fundación Islámica de Chile en Santiago y el Centro de Cultura Islámica en la comuna de Las Condes.

Cómo llegó el islam a Chile: una historia de siglo y medioLos primeros rastros: los moriscos

El primer vínculo documentado entre Chile y el islam es anterior a la propia república. Según las Crónicas de la Historia de Chile de Aurelio Díaz Meza, en la expedición del conquistador Diego de Almagro figuraba un hombre llamado Pedro de Gasco, descrito como morisco: es decir, un musulmán de al-Ándalus obligado a convertirse al catolicismo tras la conquista de Granada.

Este dato no implica que existiera una comunidad musulmana practicante en el Chile colonial, pero sí revela una presencia temprana y silenciada que los historiadores chilenos han empezado a estudiar en las últimas décadas, al analizar la huella morisca en la cultura y la identidad del país.

La inmigración otomana (a partir de 1856)

La verdadera raíz de la comunidad musulmana chilena está en la inmigración procedente del Imperio Otomano, que comenzó hacia 1856, con registros de los primeros ciudadanos otomanos llegados en torno a 1865.

Aquellos migrantes procedían de los territorios que hoy corresponden a Siria, Líbano, Palestina y Jordania. Es importante matizar algo que a menudo se pasa por alto: la mayoría de los inmigrantes árabes que llegaron a Chile eran cristianos, no musulmanes. Los musulmanes constituyeron siempre una minoría dentro de esa migración, lo que explica el tamaño reducido de la comunidad hasta épocas recientes.

Como hemos señalado, el censo de 1901 registró 1.002 musulmanes en el país, con una desproporción de género llamativa: 1.000 hombres y solo 2 mujeres. Era una migración de varones jóvenes que buscaban oportunidades comerciales, muchos de los cuales acabarían formando familia en Chile.

Las primeras instituciones (1923-1926)

La organización comunitaria llegó en la década de 1920, tras varias décadas de presencia dispersa:

1923: un ciudadano de origen sirio funda en Villa Alemana la Sociedad Islámica de Beneficencia de Socorros Mutuos, que crea una escuela donde se impartían clases de árabe y religión. Acudieron a ella tanto hijos de familias musulmanas como cristianas, pues todas deseaban conservar el idioma. La escuela permaneció abierta hasta 1933, cuando su director regresó a Siria.Septiembre de 1926: se funda la Sociedad Unión Musulmana, con el objetivo de reunir a los musulmanes del país y difundir la cultura árabe e islámica. Fue la única de aquellas primeras instituciones que sobrevivió hasta la década de 1990.

Tras el fallecimiento en 1998 del sheij Taufik Muhammad Rumié, presidente de la Sociedad Unión Musulmana e impulsor de la mezquita As-Salam, la institución cambió su nombre por el de Centro Islámico de Chile, denominación con la que se la conoce actualmente.

Una comunidad pequeña pero muy diversa

Pese a su reducido tamaño, la comunidad musulmana chilena refleja una diversidad notable. En muchos sentidos, funciona como un microcosmos del mundo islámico: conviven sunníes, chiíes y sufíes, con centros propios en Santiago y en distintas regiones del país.

El Tabligh Yamaat en la mezquita As-Salam

La mezquita As-Salam abre a diario para las oraciones rituales y acoge todos los eventos comunitarios, incluidas las comidas colectivas de Ramadán y las celebraciones de Eid.

Buena parte de su actividad la dinamiza el Tabligh Yamaat, un movimiento misionero musulmán de alcance mundial, nacido en la India en los años veinte y vinculado a la escuela deobandí. En Chile ofrece la mayor parte de la orientación religiosa y pronuncia los sermones del viernes en español y árabe. Este movimiento envía además a musulmanes chilenos al extranjero para su formación islámica y organiza recorridos religiosos por América Latina, dentro de su misión de recordar a los musulmanes la adhesión a las tradiciones islámicas.

Los conversos chilenos

Pese a esa afiliación institucional, quienes acuden a la mezquita proceden de trayectorias muy diversas. Muchos son chilenos y chilenas conversos que llegaron al islam por caminos propios.

Es el caso de Khadija, que abrazó el islam hace décadas tras descubrirlo por su cuenta a través de internet, y que acudió a la mezquita solo después de haber decidido que quería sumarse a la fe. Khadija no comparte el enfoque del Tabligh Yamaat y participa, en cambio, en círculos de estudio con mujeres musulmanas árabes que residen en Chile. Juntas recitan el Corán, leen hadices, debaten sobre ética islámica y comparten recetas de cocina halal. Para ella, la mezquita es sobre todo un lugar donde encontrarse con otros musulmanes chilenos y descansar de la experiencia cotidiana de ser minoría.

La tariqa Naqshbandi Haqqani

Otra rama de la comunidad la forma el sufismo, presente en Chile desde finales de la década de 1990. La tariqa Naqshbandi Haqqani, un linaje sufí de alcance global originado en Asia Central, agrupa a sus miembros chilenos como discípulos del sheij Nazim al-Haqqani (fallecido en 2014) y de su hijo y sucesor, Mehmet Adil ar-Rabbani, que reside en Estambul.

Sus integrantes son casi en su totalidad conversos. Se reúnen con regularidad en un centro o dargah para encuentros informales, comidas compartidas, oraciones del viernes y ceremonias de dhikr, la práctica de recuerdo de Dios que constituye el núcleo de la espiritualidad sufí. Sus reuniones semanales de dhikr se celebran los jueves por la tarde.

Las estimaciones sitúan a la comunidad sufí chilena en torno a las 200 o 300 personas. Mantiene relación con la embajada turca desde 2014, y en 2019 varias familias se trasladaron desde Santiago a la localidad de Limache, donde formaron un pequeño núcleo comunitario.

La Olla Rabbani: espiritualidad y acción social

Uno de los proyectos más singulares de la comunidad Naqshbandi chilena es la Olla Rabbani, una iniciativa de recogida y distribución de alimentos en zonas desfavorecidas de Santiago.

Cada semana, sus integrantes recorren los mercados locales para recolectar alimentos aprovechables y preparar con ellos grandes ollas de sopa de lentejas que después reparten. Una de sus fundadoras, Iman, ejemplificaba bien el espíritu del proyecto: mujer profundamente espiritual, había construido su relación con Dios a través de la práctica del dhikr, pero encontró en el trabajo con los más pobres una vía de conexión igual de válida.

Para ella, como para buena parte de la tradición sufí, dar de comer a quien tiene hambre es una forma de devoción tan legítima como cualquier otra. Es una idea que conecta directamente con los principios islámicos de misericordia (rahma) y caridad (sadaqa), y que muestra cómo una comunidad diminuta puede tener un impacto social muy superior a su tamaño. 🤲

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