El Cottolengo de Claypole, la obra de caridad que recibirá a León XIV

El Cottolengo de Claypole, la obra de caridad que recibirá a León XIV

El Papa visitará durante su viaje a la Argentina el Pequeño Cottolengo Don Orione, una institución fundada por san Luis Orione en 1935 para dar un hogar y una vida digna a personas con discapacidad y a quienes se encontraban en situación de vulnerabilidad

En el corazón de Claypole, una obra nacida hace más de nueve décadas para recibir a quienes muchas veces no encontraban un lugar en la sociedad se prepara para recibir al papa León XIV. El Pequeño Cottolengo Don Orione será una de las escalas de la visita apostólica del Pontífice a la Argentina y pondrá ante sus ojos una historia marcada por la caridad, la acogida y la defensa de la dignidad humana.

La institución nació por iniciativa de san Luis Orione. El 28 de abril de 1935, el sacerdote colocó la piedra fundamental del Cottolengo de Claypole y confió el proyecto «a la Divina Providencia y al corazón magnánimo de los argentinos».

El origen de aquella iniciativa estuvo ligado al XXXII Congreso Eucarístico Internacional, celebrado en Buenos Aires en 1934. Según los registros de la Obra Don Orione, aquel acontecimiento despertó en el fundador el deseo de establecer en la Argentina una institución permanente que prolongara el espíritu de servicio y caridad.

La decisión de Don Orione adquirió un significado particular en la década de 1930, cuando las personas con discapacidades severas sufrían marginación y rechazo. Frente a esa realidad, el sacerdote quiso crear una casa que ofreciera algo más que asistencia: un hogar y una familia para los más vulnerables.

La elección de Claypole también supuso un desafío. En aquel momento, la zona tenía un carácter casi rural, con campos y pocas viviendas. Para algunos, levantar allí una institución de esas dimensiones parecía una locura. Don Orione, en cambio, veía el comienzo de una verdadera «ciudad de la caridad».

El Cottolengo fue inaugurado oficialmente el 21 de mayo de 1936. Desde entonces, su presencia se extendió a lo largo de generaciones.

Con el paso de los años, el Pequeño Cottolengo se convirtió en una institución dedicada a la atención de personas con discapacidad. El predio reúne hogares, espacios terapéuticos, servicios de salud y ámbitos educativos y recreativos, con la participación de religiosos, profesionales, colaboradores y voluntarios.

Su misión no se limita a la asistencia. La institución busca ofrecer una vida digna y una verdadera comunidad a las personas que encuentran allí su hogar.

La visita de León XIV tendrá así un significado especial. El Papa llegará a un lugar que, desde su fundación, puso en el centro a quienes se encontraban en los márgenes de la sociedad.

A noventa años de la colocación de aquella primera piedra, el Cottolengo de Claypole conserva la identidad que inspiró a san Luis Orione: ser una expresión concreta de la caridad cristiana y del compromiso con la dignidad de cada persona.

León XIV encontrará allí una obra que hizo de la acogida una forma de anunciar el Evangelio y que mantiene, a través del tiempo, una misma prioridad: poner en el centro a quienes necesitan cuidado, compañía y un hogar.

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