Coronavirus: ¿asunto de la ciencia o una cuestión de Dios?

Coronavirus: ¿asunto de la ciencia o una cuestión de Dios?

En medio de la cuarentena por el coronavirus, que cumple buena parte del mundo, grupos religiosos llaman a no acatar las órdenes de cerrar los templos. Usan, de manera especial, las redes sociales para lanzar proclamas en las que aseguran que solo Dios nos protegerá del Covid-19. Evangélicos y cristianos aseguran desconocer quiénes son y deslindan responsablidades. “Son grupos sueltos” o “son locos”, sostienen representantes de varios cultos.

Desde la existencia misma del ser humano sobre la Tierra, las sociedades, no importa su grado de complejidad o desarrollo, han necesitado lo sobrenatural, un Dios, una religión. Son ellos quienes nos sirven de consuelo ante la fatalidadd, o de faro para echar luz sobre lo inexplicable.

El advenimiento de las sociedades modernas puso al hombre ante una disyuntiva que lo vapuleó: ¿cómo podrían coexistir las creencias religiosas o místicas con el desarrollo de las ciencias, que cuestionaban ciertos ritos y convencimientos.

Por estos días, nuestro país y el mundo asisten al desafío planteado por sectores ultra religiosos hacia la medicina, poniendo en cuestión las decisiones de científicos y gobiernos ante la expansión de la pandemia del coronavirus.

Con mayor o menor intensidad, las naciones del planeta fueron, de a poco, en algunos casos, disponiendo órdenes de guardar cuarentena a sus ciudadanos, un alejamiento necesario para evitar el contagio masivo y la consecuente saturación de los sistemas de salud.

Sin embargo, las redes sociales han sido caldo de cultivo para que proliferen quienes, desde posiciones religiosas fanatizadas, lancen mensajes contrarios, apostando a un ser superior a quien confiar su cuidado, su salud y, en casos, su recuperación.

Así, una de las más difundidas en los últimos días es la campaña  #NoaLaCuarentena, que sostiene la omnipotencia de Dios y de algunas iglesias católicas o evangélicas para luchar contra el temible Covid-19.

Uno de estos grupos se parapeta detrás del grupo de Facebook "Con Mis Niños No Te Metas", en el que se puede leer un entrada, fechada el día 25 de marzo, con un mensaje inquietante:

Y agregan en las viralizadoras redes que "ni doctores ni científicos. Sólo Jesucristo puede salvarnos del coronavirus", agitando la idea de concurrir a las sedes religiosas para obtener protección divina ante la pandemia.

Al respecto, Juan Zucarelli, presidente de la Federación de Pastores de la provincia de Buenos Aires y miembro del Consejo Nacional de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), rechazó tales actitudes, a las que calificó como minoritarias y peligrosas.

"Nosotros no estamos de acuerdo, son personas que, para nosotros, no están de acuerdo con el dogma, con la doctrina ni con la Biblia. Y sobre todo con el amor al prójimo, que es lo que predica Jesús, porque si yo me voy a la calle ya no es solamente mi problema, sino que puedo contagiar, puedo dañar a otras personas, y todos tenemos que cumplir la cuarentena como corresponde", aseguró.

El pastor de la Iglesia Cristo la Unica Esperanza, añadió que "además, las Escrituras nos enseñan a obedecer a las autoridades, nos guste o no nos guste nuestro presidente dijo eso y hay que acatarlo. Incluso le enviamos una carta diciéndole que estamos orando por las personas, por el país, y poniendo a disposición nuestros templos, nuestra gente.

Pastor Juan Zucarelli.

"Yo creo que son grupos sueltos, que no responden a ninguna iglesia en particular, que tienen un concepto de la Biblia con el que no estamos de acuerdo", finalizó. 

En efecto, y con la firma del presidente y vicepresidente de Relaciones Externas de la federación, Rubén Proietti y Osvaldo Carníval, los evangélicos le manifestaron al presidente: "Oramos para que cese la pandemia del coronavirus y sus efectos devastadores".

"Oramos por el personal de salud, de las fuerzas armadas, seguridad y por todos aquellas/os que en estos días sirven al prójimo desde sus ocupaciones y profesiones. Pedimos a Dios que los cubra de la enfermedad y les de ánimo y fuerzas renovadas", agregaron.

A su vez, le transmitieron su apoyo a él y a todo su equipo de funcionarios, "que a cada momento deben tomar decisiones difíciles y bajo presión".

"Nos hacemos eco de sus oportunas palabras, cuando dijo 'Dios nos ha dado tiempo', al mencionar a Dios como el único que puede traernos esperanza. Por esto pedimos a Dios Todopoderoso, que le dé sabiduría, lo sostenga con fuerza sobrenatural y le dé descanso en medio de la tempestad", señalan, en un claro respaldo a las medidas adoptadas.   

Visión cristiana

Una visión similar a la de los pastores evagélicos tienen en la mayoría de los cultos cristiano, que también decidieron cumplir las órdenes de distanciamiento social y cerrar momentáneamente iglesias y templos.

Desde ese sector también consideran que quienes llaman a la rebelión contra la orden de cuarentena obligatoria son marginales, que no responden a congregaciones organizadas ni con cierto grado de verticalidad.

En tal sentido, el excandidato a gobernador por el frente NOS en la provincia de Buenos Aires, uno de los hombres salientes del movimiento antiabortista, aseguró que "hay cosas de las que no tiene la culpa Dios, y esta gente es muy irresponsable, porque ellos tienen que cumplir con lo que cumple toda la sociedad".

Gustavo Álvarez.

El referente de un sector de iglesias cristianas añadió que "también hay que ser respetuoso del dolor ajeno, porque yo no se si tengo o no tengo el virus, nadie lo sabe, pero yo no puedo ser indiferente y correr el riesgo de contagiar a otros, a otras familias, porque vienen a una iglesia. Mucho menos diciendo que somos cristianos".

"Yo creo que es una locura, hay que respetar la cuarentena, con la fe que tenemos los que creemos en Dios, por supuesto", dijo Álvarez, añadiendo que "la mayoría de los crisitanos que conozco, de Usuhaia a La Quiaca, están respetando la cuarentena. Y esto incluye a menonitas, mormones y otros".

Acerca de estos grupos que llaman a violar las disposiciones, consideró que "es una falta de respeto", asegurando no saber quienes son, a quien responden. Y disparó: "el que no acata la cuarentena, llamándose cristiano, en realidad está loco".

En el mundo

Este fenómeno de subordinar la ciencia a la fe se reproduce a lo largo del continente latinoamericano, e incluso alcanza a un país con un enorme raíz católica como España.

En México, por ejemplo, el presidente Andrés Manuel López Obrador se presentó a una conferencia de prensa y sacó de sus bolsillos varios amuletos religiosos con la oración “Detente enemigo, que el corazón de Jesús está conmigo”, asegurando que esos eran sus "escudos contra el coronavirus".

Colombia es otro territorio que ha sido fértil para el crecimiento de movimientos ultraconservadores, especialmente evangélicos. Y allí las fuerzas del orden luchan a brazo partido para mantener cerrados los lugares de oración.

Lo mismo pasa en Perù, o en Brasil, donde el negacionista presidente Jair Bolsonaro asegura que la pandemia del coronavirus es una “histeria”, y asistiendo a misas de la Iglesia Universal del Reino de Dios, que lidera su amigo personal, el pastor Edir Macedo.

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