El jueves pasado dos hermanas de la Congregación que dirige el Instituto Nuestra Señora de Luján estuvieron compartiendo una jornada de trabajo y la programación de alguna celebración que se dará en el futuro. Además compartieron trabajos con los alumnos y también con las laicas y monaguillos que se están preparando para mantener el proyecto de trabajo diseñado desde la congregación.
Se trata de la Madre Angélica, superiora general de la Congregación Hijas de Nuestra Señora de Luján, y la hermana Ana María, consejera general de la misma congregación; quienes llegaron a Tres Arroyos para visitar el Instituto Nuestra Señora de Luján, hablar con sus alumnos y sus directivos para evaluar la marcha del colegio como también de las laicas y monaguillos que están realizando un curso para tal función.
En el comienzo de la nota, donde participaron también las autoridades de los turnos mañana y tarde del colegio, comenzó hablando la Madre Angélica Beatriz Fernández, una chavense que preside la congregación desde el 16 de enero de 2014, quien nos contó: "Estamos realizando esta visita al colegio de Tres Arroyos, nosotros venimos de La Plata, donde está la casa central y residimos nosotras. Ahí hay dos colegios; uno anexo a la casa general y otro en el centro, pero tenemos otros colegios por la provincia y una guardería en Genova. Este tipo de visitas es para observar unos proyectos que estamos trabajando con el colegio y ellos como autoridades también participan de nuestras reuniones".
Y agregó: "A la mañana trabajamos en un encuentro con las laicas -un proyecto nuevo que tiene la congregación- y a la tarde visitamos los salones y compartimos trabajos con los alumnos" aseguró la Madre General de la congregación.
A su turno, la hermana Ana María Inés Marrero, quien está al frente del proyecto con las laicas explicó que "esto surge a partir del Concilio Vaticano Segundo donde después de 50 años se pone en práctica esto, medio lerdo pero con la gracia de Dios y la buena voluntad de todos se pone en marcha este proyecto. En nuestro caso es una rama de gente formada en la doctrina cristiana, por un lado las religiosas y por otro las laicas. Son grupos de acompañamiento y en nuestra congregación hay alrededor de 6380 alumnos en todos los niveles y el ideal de la Madre fue la educación de los niños y la formación de maestras argentinas", indicó.
"Entonces este camino de las laicas apunta a reforzar la parte espiritual ya que como se sabe hay pocas vocaciones para el magisterio, para el matrimonio, para la vida religiosa, para la política y para todo", completó con razón la hermana.
A lo que agregó: "Estamos buscando en estos docentes comprometidos y en los padres un apoyo para acompañar a los directivos del colegio. Llevamos dos años trabajando y ya tenemos alrededor de 54 laicas, todas mujeres y la mayoría ex alumnas de las instituciones que dependen de nuestra congregación y se están preparando para esa consagración en el carisma de la iglesia. Lentamente vamos haciendo camino al andar, de Tres Arroyos hay unas 14 personas e hicimos un trabajo con algunas que vinieron de Miramar, hoy se presentó un video con lo que estamos haciendo en las otras sedes", destacó la hermana.
Los valores, desde la casa
Al consultar sobre como trabajaban en la actualidad con los valores, la Madre Angélica aseguró: "Nosotros trabajamos con los valores del Evangelio que es algo que vivimos del carisma implementado en lo pedagógico y es un eje que atraviesa todo el colegio. Lo tratamos de trabajar de distinta manera, en el momento en que vivimos es bastante complicado pero tenemos claro que quien educa es la familia y quien tiene que dar esos valores es la familia; como dice el Papa hay que aprender a decir gracias o por favor y el primer lugar es en la casa de las familias. Entonces nosotros acompañamos e inculcamos los valores en la medida que la familia pueda y que nos dejen".
Respecto del presente del Colegio Nuestra Señora de Luján, la hermana destacó que "hace poco cumplieron 100 años y tenemos un equipo de conducción muy bueno, creemos que es un modelo para la ciudad y nosotros vemos que hay muchas obras, que están conduciendo muy bien el colegio y sólo acompañamos pero la realidad es que nosotros venimos más por el Hogar que por el Colegio, porque el primero está más complejo que el INSL. La intención es que el Colegio siga nuestros valores, siga nuestro carisma porque es una escuela confesional".
Y agregó: "Se siga también el carisma de Luján Sierra porque además este año se celebran los 100 años del fallecimiento de la Madre María del Luján Sierra que es quien fundó la congregación. Además es importante destacar que la Madre Sierra vivió algunos años en Tres Arroyos y que esta escuela (por el Instituto Nuestra Señora de Luján en Tres Arroyos) es la única junto a la sede de Moreno que fundó ella. Acá vivió como Superiora y en 1907 pasó a ser la principal referente de la congregación estando en Tres Arroyos".
En referencia a qué significaba para la congregación tener un Papa argentino, contestaron: "Es una gran alegría. El día que se decidió que Jorge Bergoglio sería el Papa estábamos en el colegio en La Plata y les dijimos a los chicos que si sonaban las campanas era porque el elegido era Bergoglio y cuando eso pasó los chicos estallaron de alegría, fue muy emotivo, como un gol de la Argentina", resaltaron haciendo una comparación con lo que genera la Selección Argentina en la juventud.
Rápidamente expresaron: "Pobre Papa, por ser argentino le pasa de todo pero para nosotros es importante que hable nuestro mismo idioma y la forma en que se expresa porque a todos nos llega mucho. El año pasado tuve la oportunidad de viajar y estuve con él en el lunch, fue muy simple y agradable. Tal vez lo molestemos para que beatifique a la Hermana Luján Sierra porque lo vemos más cercano", aseguró la Madre Angélica.
Y ambas hermanas coincidieron en que "no estábamos seguras que pudiera ser elegido, fue una sorpresa muy linda para toda la congregación", aseguraron y quedaron en reanudar la charla cuando se haga la celebración por el año jubilar de la Madre Sierra.
Antes de la despedida, la hermana Ana María solicitó "rezar por el Papa ya que tiene muchos problemas muy difíciles para resolver. Nosotros tenemos una pequeña congregación y tenemos nuestros problemas, imaginamos lo que será en el gobierno del país y en todo el mundo en general".

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