Más de 100 purpurados de distintos países acudirán al Vaticano convocados por Francisco para reflexionar sobre la nueva carta magna, que entró en vigencia el 5 de junio. Tras un breve discurso a modo de introducción, el Papa estimulará los intercambios.
Son poco menos de 200 los cardenales, de los 226 del Colegio, que participan entre hoy y mañana, 29 y 30 de agosto, en el encuentro a puerta cerrada querido y convocado por el Papa para profundizar en la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium, con la que Francisco reformó la curia romana.
Esta es probablemente la cita más grande y más concurrida del Papa con el Colegio Cardenalicio. Nunca, en los aproximadamente diez años de pontificado de Jorge Mario Bergoglio, se había realizado un encuentro semejante y una participación tan amplia se veía hace apenas ocho años cuando el Pontífice había convocado el doble Sínodo sobre la familia (2014-15), invitando a unos 180 entre obispos y cardenales.
Habiendo llegado a Roma desde sus países en los últimos días para recibir a los 20 nuevos purpurados creados en el Consistorio del 27 de agosto, los cardenales, junto con los patriarcas orientales y los superiores de la Secretaría de Estado, vivirán tres sesiones de trabajo en el Aula del Nuevo Sínodo. Para cerrar los dos días, el martes 30 de agosto, a las 17.30, el Papa celebrará Misa en la Basílica de San Pedro con los nuevos cardenales.
A los participantes -según informaron- se les había enviado en las últimas semanas una agenda para señalar temas y preguntas sobre diversos aspectos relacionados con el Documento. Por el momento, está confirmada la presencia de 197 participantes, entre Cardenales, Patriarcas Orientales y Superiores de la Secretaría de Estado y se prevén encuentros por grupos linguísticos sobre diversos aspectos relativos al documento, como también intercambios en Aula.
El documento entró en vigor el pasado 5 de junio, solemnidad de Pentecostés. El texto contiene y sistematiza muchas de las reformas ya implementadas por el Papa en los últimos años, estudiadas y formuladas por el Consejo de Cardenales, instituido por el Papa Francisco en las primeras etapas de su pontificado.
La Constitución también introduce algunas novedades, comenzando por la unificación y el cambio de nombre de varios dicasterios. Pero, sobre todo, Praedicate Evangelium - como su propio nombre indica - confiere a la Curia una estructura más misionera para que esté cada vez más al servicio de las Iglesias particulares y de la evangelización.

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