La Alianza de Cristianos de Cuba exige al régimen una transición pacífica a la democracia

La Alianza de Cristianos de Cuba exige al régimen una transición pacífica a la democracia

La ACC condena la prisión y actos represivos contra líderes religiosos y sus familias, y exige la liberación de los detenidos.

La Alianza de Cristianos de Cuba (ACC) lanzó una declaración pública titulada “Sobre el hambre, la miseria y la necesidad”, en la que urge al gobierno cubano a escuchar a la ciudadanía y permitir una transición pacífica hacia la democracia y la libertad.

El pronunciamiento, firmado por más de 70 líderes religiosos y respaldado por comunidades con miles de feligreses, denuncia el deterioro social del país y la represión contra creyentes y pastores.

La ACC sostiene que la Iglesia tiene el deber de alzar la voz ante la injusticia y la opresión, y reafirma su apoyo a las nuevas generaciones que se expresan en redes y espacios públicos. La organización concluye pidiendo al régimen que escuche a la mayoría del pueblo, que reclama un cambio pacífico y democrático.

El pronunciamiento se suma a otras iniciativas religiosas recientes, como la carta abierta “La hora decisiva para Cuba”, impulsada por la pastora Joanna Columbié, que exige una transición democrática y critica el silencio institucional de la Iglesia. La Convención Bautista de Cuba Occidental adoptó por su parte una postura más cautelosa, pidiendo evitar el activismo político en templos.

El jefe de la misión diplomática de EE.UU. en La Habana, Mike Hammer, y otros funcionarios de la embajada se reunieron con la Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba (imagen de debajo), calificando el encuentro como “muy fructífero”.

Principales denuncias y exigencias

 La ACC condena los encarcelamientos y los actos represivos contra líderes religiosos y sus familias, y exige la liberación inmediata de todos los injustamente detenidos.  Afirma que “no hay comunión entre la fe en Cristo y el comunismo”, marcando una postura ideológica frontal. 

Defiende el derecho de todos los ciudadanos, creyentes o no, a disentir y protestar contra el régimen y llama a los líderes religiosos a participar activamente en la vida política del país.

Contexto represivo

La declaración llega en un momento de creciente persecución religiosa. La ACC registró 996 acciones represivas contra líderes religiosos en 2024 y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) documentó 873 violaciones a la libertad religiosa en 2025. En febrero de 2026, pese a excarcelaciones puntuales tras el diálogo con el Vaticano, el OCDH contabilizó 231 nuevas acciones represivas. 

 Entre los casos más recientes destacan el arresto del pastor Rolando Pérez Lora el 15 de marzo en Matanzas tras una transmisión en vivo y la petición fiscal de ocho años de cárcel para los pastores Luis Guillermo Borjas y Roxana Rojas, de Isla de la Juventud.

La USCIRF (Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional) clasificó a Cuba en 2026 como país con “violaciones graves y continuas” a la libertad religiosa, recordando que más del 80% de las congregaciones evangélicas carecen de reconocimiento legal.

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