Carlos ‘Chacho’ Álvarez, ex vicepresidente y ex diputado, declaró este lunes desde Montevideo en la causa por el juicio en el que se investiga el encubrimiento del atentado contra la AMIA.
A través de una videoconferencia desde la capital uruguaya, Álvarez contó que fue uno de los diputados promotores de la Comisión Bicameral que se creó en 1996 para dar seguimiento a la investigación por el atentado. “Pensábamos que los tres poderes debían mancomunarse para esclarecer el caso y quisimos colaborar desde el Poder Legislativo”, señaló quien en su momento era presidente del bloque por el FREPASO.
Tal como lo hicieron otros testigos, Álvarez detalló el funcionamiento de dicha Comisión, modos de trabajo y reuniones que mantuvieron con funcionarios ligados a la causa como el exjuez de la causa, Juan José Galeano, quien a su vez recibía a legisladores en su juzgado.
Como ya es costumbre, los abogados de las querellas lo interrogaron acerca del famoso video que se difundió a través de los medios de comunicación, donde se ve al entonces juez negociar un pago con el imputado Carlos Telleldín. Acerca de ese episodio, el testigo recordó: “Nos llamaron a una reunión de urgencia un sábado a la mañana. Vino el juez y contó que le habían robado un video de su juzgado y lo vimos. Los fiscales estaban presentes”.
Dijo que su contenido le pareció “controversial” y una “situación muy poco ortodoxa”. Agregó además que, si bien se discutió la “irregularidad del hecho”, esos cuestionamientos no primaron al interior de la Comisión sino que “se privilegió la defensa de la investigación y que la causa no se cayera por el video”
Según explicó, fue por eso que los legisladores pusieron énfasis en el robo del material audiovisual del juzgado y la precaria seguridad del mismo y no en el hecho irregular ideado por el exjuez.
Por otra parte, a partir de su labor en la Comisión, Álvarez opinó que uno de los mayores problemas de la investigación, más allá de las falencias técnicas que en su momento mencionaron en dictámenes, era “la descoordinación entre las fuerzas de seguridad e inteligencia y el apoyo del juez en la SIDE, el organismo menos confiable”. “Era una debilidad muy grande”, agregó.
Por último, como balance, indicó que “es evidente que la Comisión fue parte del fracaso de la investigación aunque el peso de la misma no caía sobre ella”. Ese desenlace lo atribuyó también a “intereses cruzados, ineficiencia, divergencias políticas y falta de voluntad política”.
“Pensamos un país cuyo Estado pone tres poderes en sintonía para el esclarecimiento. Pero lo que pasó fue al revés”, concluyó.
El Tribunal Oral Federal 2 dispuso para el próximo jueves la ampliación de la declaración indagatoria del imputado Patricio Finnen, ex agente de Inteligencia.
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