Los obispos quieren que se pueda brindar asistencia espiritual individual y rezar, no celebrar la misa. El gobierno porteño autorizó las celebraciones por streaming en lugares de culto, pero estas se vienen oficiando desde que empezó la crisis sanitaria.
Los templos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires seguirán cerrados hasta fin de mes, tras la nueva etapa de cuarentena focalizada anunciada este jueves por el presidente Alberto Fernández, el gobernador Axel Kicillof y e jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta.
Las áreas críticas de la pandemia del coronavirus extenderán la cuarentena y restricciones hasta el 28 de junio para frenar el ritmo de contagios de Covid-19.
Los templos iban a estar abiertos para que los fieles puedan ingresar en determinadas momentos del día con una serie de requisitos de distanciamiento social. Pero la decisión final fue eliminar de las flexibilizaciones la atención espiritual individual y asistencia personal para orar.
Rodríguez Larreta autorizó misas por streaming en la nueva etapa de cuarentena focalizada en el distrito capitalino, pero en la práctica ya se celebraban de ese modo y se transmitían por redes sociales.
Los obispos católicos solicitaron en varias oportunidades una mayor flexibilización para los cultos públicos, pero sin éxito. No obstante, las misas volvieron a las diócesis del interior del país donde la circulación viral es mucho menor y hay menos riesgo de contagios.
A raíz de la nueva cuarentena focalizada, los templos llevarán más de 100 días cerrados a los fieles.



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