"El País" indigna a la comunidad judía: El juez Hellerstein se esfuerza por ser imparcial a pesar de ser judío

La polémica estalló después de que el periódico español publicara un perfil del juez Alvin Hellerstein, encargado de presidir el juicio contra el mandatario venezolano Nicolás Maduro.

El diario El País ha causado la indignación de la comunidad judía a escala internacional tras describir como "imparcial a pesar de ser un reconocido miembro de la comunidad judía" al juez federal que conduce el proceso penal contra Nicolás Maduro en Nueva York, una formulación que fue ampliamente señalada como antisemita y que luego fue modificada sin una admisión pública de error.

La polémica estalló después de que el periódico español publicara un perfil del juez Alvin Hellerstein, encargado de presidir el juicio contra el mandatario venezolano, en el que afirmaba que el magistrado había emitido resoluciones bien fundamentadas y que, a lo largo de su carrera, "se ha esforzado por mantener una postura imparcial a pesar de ser un reconocido miembro de la comunidad judía". La frase, posteriormente editada, generó una ola inmediata de reacciones de organizaciones judías, diplomáticos, periodistas y analistas, que coincidieron en señalar el sesgo implícito de presentar la identidad judía como un obstáculo para la imparcialidad judicial.

Las principales organizaciones internacionales

Desde la European Jewish Association (EJA) advirtieron que "es profundamente alarmante que un importante periódico español sugiera que un juez puede ser imparcial ‘a pesar de ser judío’", y subrayaron que ese lenguaje "se hace eco de supuestos antisemitas profundamente arraigados que presentan el judaísmo como sinónimo de parcialidad, lealtad dividida o conflicto de intereses inherente". La organización se preguntó si El País habría aplicado la misma lógica a cualquier otra identidad: "¿Habría escrito que un juez era imparcial ‘a pesar de ser musulmán’ o ‘a pesar de ser cristiano’? ¿Habría destacado el color de piel, el lugar de nacimiento o la etnia de un juez como algo que debía superarse para ser justo?".

En la misma línea, el Congreso Judío Europeo recordó que "la identidad judía no es un conflicto de intereses". Según la organización, "este tipo de lenguaje refuerza los prejuicios y tiene consecuencias reales sobre cómo se percibe a los judíos en la vida pública", por lo que "los medios de comunicación tienen la responsabilidad de evitar palabras que legitimen prejuicios y de corregirlos cuando incurren en ello".

Reacciones internacionales y críticas al lenguaje empleado

La controversia cruzó rápidamente las fronteras españolas. La ex enviada especial de Estados Unidos para el monitoreo y combate del antisemitismo, Deborah E. Lipstadt, expresó su estupor con un mensaje directo: "Incluso después de décadas de estudiar el antisemitismo y el odio a los judíos, todavía me impactan algunas cosas. Esta es una de ellas".

Desde Madrid, la embajadora en funciones de Israel en España, Dana Erlich, dijo: "Sorprendida, pero no sorprendida. Desafortunadamente, vemos nuevos mínimos cada día. La pregunta principal en este caso es qué hará El País ante este repulsivo comentario antisemita. Borrarlo no es suficiente".

Desde París, el escritor y periodista argentino Alejo Schapire apuntó al proceso de normalización del discurso: "Nadie espera demasiado de El País, pero cómo ha naturalizado un antisemitismo desacomplejado es llamativo", en referencia al retrato inicial del juez Hellerstein en la cobertura del caso Maduro, y recordó que la frase fue modificada solo en una versión posterior de la nota.

Por su parte, Masha Gabriel, de la organización Camera de seguimiento de medios y una de las primeras en difundir la descripción de El País sobre el juez estadounidense, resumió la respuesta del medio con una frase breve: "Corregido. Pero sin reconocimiento de error ni disculpas ni nada".

El ex asesor de prensa del primer ministro israelí e influencer Eylon Levy fue aún más tajante al señalar: "El diario español El País realmente publicó esto: dijo que el juez de Maduro es imparcial ‘a pesar de ser judío’. Antisemitismo puro".

También hubo críticas desde el propio ámbito periodístico español. David Alandete, ex subdirector de El País y actual corresponsal de ABC en Washington, escribió que "el antisemitismo en España ha estado profundamente arraigado durante mucho tiempo" y que "se cuela en crónicas, en notas y en alocuciones, a veces de forma inconsciente". Alandete subrayó que "es un deber ético de los informadores combatirlo, señalarlo cuando aparece y evitar que vuelva a colarse en una crónica una expresión como ‘a pesar de ser de la comunidad judía’, como ha ocurrido", además de "educar, con cordialidad, pero sin reparos".

El perfil del juez y la corrección tras la polémica

La noticia fue recogida también por The Jerusalem Post, que recordó que Hellerstein es un juez judío ortodoxo de 92 años, nombrado para el tribunal federal hace casi tres décadas por el entonces presidente Bill Clinton.

Según Jerusalem Post, el pasaje original —que señalaba que el magistrado había buscado mantener la imparcialidad "a pesar de ser" judío— fue posteriormente editado. La versión en inglés del artículo pasó a afirmar que "a lo largo de su carrera, ha dictado resoluciones bien fundamentadas y tiene reputación de imparcialidad", e incorporó una referencia a escritos del propio juez en los que sostiene que "la manera en que un juez decide un caso no debe depender de su educación religiosa, su identidad religiosa ni de sus valores religiosos".

En ese contexto, la enviada especial de Israel para Comercio e Innovación y ex vicealcaldesa de Jerusalén, Fleur Hassan-Nahoum, reaccionó con dureza: "Qué asqueroso antisemitismo es el que tenemos que soportar de El País". La dirigente insistió en que "la identidad judía no es un conflicto de intereses" y que este tipo de expresiones "refuerzan prejuicios y tienen consecuencias reales sobre cómo se percibe a los judíos en la vida pública" ▪

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