El padre Breazú será sepultado cuando adecúen el mausoleo en su honor

El padre Breazú será sepultado cuando adecúen el mausoleo en su honor

Problemas en la construcción del mausoleo donde iba a ser sepultado el padre Jorge Breazú, en la parroquia de Luján, postergaron las exequias del querido sacerdote que falleció a los 90 años en Pergamino. Ahora los albañiles adecuarán la construcción a las normas que reclama el Municipio para que el sepulcro sea habilitado.

El domingo 27 debían realizarse las exequias del padre Jorge Breazú en la parroquia de Luján, de la que fue fundador, pero si bien se hizo la ceremonia el ataúd no pudo ser depositado en el mausoleo construido especialmente. Un error subsanable en la construcción, lo dejó fuera de las normas municipales y entonces la inhumación fue postergada hasta que los albañiles arreglen el problema.

Teniendo el obispo Hugo Santiago y monseñor Héctor Cardelli, compromisos pastorales contraídos con anterioridad, la ceremonia de homenaje fue presidida por el padre Marciano Alba, con la presencia de varios sacerdotes, cada uno de los cuales realizó una manifestación de  afecto hacia el padre Breazú.

Mensajes

El P. Luis Ortiz, párroco de San Roque de Pergamino, donde vivió Breazú hasta morir, cuidó al religioso con singular abnegación durante los últimos diez años, afirmó –en su breve y emocionada alocución- que lo había querido al padre Jorge más que a un padre, manifestando la gran preocupación del padre Jorge por la unidad, por el destino de la Iglesia, por las acciones, rescatando por conocerlo el gran dote de humildad.

Padre Nadur

Luego habló el padre Miguel Nadur Dalla, que había sido seminarista de Breazú yendo a colaborar a la parroquia cuanto Jorge era párroco en Arrecifes. Expresó Nadur la gran humildad y sencillez del P. Jorge, esa gran preocupación por la comunidad, en aquellos años de la década del ’80 estaba haciendo capillas en los barrios, o continuando construcciones iniciadas por otros. Y destacó también la inquietud del sacerdote por la falta de unidad en el seno de la Iglesia, siempre le parecía poco lo que se hacía. Había hecho un curso en América Latina, en el CELAM, allá por los años ’70, por lo que siempre de la pobreza regional y cuando había fiestas patronales le gustaba poner las banderas de todos los países latinoamericanos.

Padre Marciano Alba

Luego dirigió unas palabras el P. Marciano Alba, quien dijo que “me recibió cuando llegué de España en el ’65 con dos compañeros sacerdotes, y ahora lo despedí hasta la Eternidad. Traté de hacer un resumen de su vida como apóstol ya que trabajamos mucho juntos cuando éramos jóvenes. Yo tenía 30 años y el 38. Él comenzaba con la actividad en lo que sería la futura parroquia en la misión que se desarrollaba en El Abrojal. Se encariñó tanto con el ejercicio que juntamente con otros sacerdotes jóvenes fuimos llevando adelante juntamente, primero con Mons. Vennera y después, cuando renunció, con Mons. Ponce de León, en 1966. A partir de esa llegada y con las reuniones se fue remodelando la Diócesis para llegar a la unidad, el gran servicio, y de alguna manera el apostolado misionero para llegar a todos del mejor modo posible y hacer que se preocuparan no solo de las cosas materiales sino también de lo trascendente. Breazú ya ha llegado gracias a Dios a este gran camino de encuentro con el Señor”.

Padre Pérez

Finalmente se manifestó el padre Carlos Pérez, que lo conoció de muy joven, y colaboraron mucho con Ponce de León para concretar los cimientos de una iglesia diocesana realmente fuerte, servicial y con llegada a la gente”.

Cabe destacar que estuvieron presentes dos sobrinas del homenajeado religioso, hijas de un hermano radicado en Mendoza. También que Breazú permanecerá en el depósito del Cementerio Municipal gracias a una gestión de la directora Esther Camarasa.

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