La Basílica Sagrado Corazón lo inaugura hoy con el depósito de las cenizas de tres personas fallecidas.
Con el que inaugure hoy la basílica Sagrado Corazón de Jesús, la Ciudad ya tendrá diez cinerarios. El templo céntrico, que integra la obra de Don Bosco, se suma así a la tendencia entre las ceremonias funerarias de incinerar los restos de las personas fallecidas en lugar de enterrarlos. En la Iglesia Católica, la cremación ha estado prohibida por siglos, pero en los últimos años creció en las familias esa modalidad de despedir a sus seres queridos, el Vaticano flexibilizó entonces las normas canónicas y comenzó a autorizar a las parroquias y capillas a habilitar espacios especiales para el depósito de cenizas.
UNA NUEVA INSTANCIA
Como todos los segundos martes de cada mes, esta tarde, a las 19.30, el padre Francisco De Rito, párroco del Sagrado Corazón, dará su habitual misa por los difuntos. La instancia que le seguirá al oficio religioso será nueva, pues tres familias que efectuaron el trámite correspondiente en la sede parroquial de 9 y 58 inaugurarán el cinerario que fue construido en un costado del atrio de la tradicional basílica de la congregación salesiana y que se utilizará por primera vez.
Flanqueada por dos pequeños canteros con plantas que le aportan cierta sobriedad natural al espacio, la cámara subterránea (tiene 4 metros de profundidad) se levanta en un pilar revestido en mármol gris y rematado con una tapa de cedro. La cubierta de madera es que se levanta en el momento de trasvasar los restos de una urna a ese depósito. Sobre el cinerario, apoyado en la fachada del templo, domina la escena la pintura de un Cristo Resucitado. El lugar cuenta también con un spot que lo iluminará durante las noches.
Para su localización se utilizó la sepultura del padre Longo, quien fuera párroco del Sagrado Corazón durante más de 30 años y cuyos restos descansaban ahí desde hacía largas décadas. Se trasladó el antiguo féretro del religioso al Cementerio Salesiano de la zona de El Retiro y se liberó la fosa para las cenizas.
“Ya es un hecho que un 60 por ciento de los fallecidos son cremados”, estimó De Rito al tiempo que recordó que en las ciudades de la vieja Europa los cementerios se situaban dentro del predio de las iglesias. “Esto, que es algo simbólico, de alguna manera, nos hace volver un poco a aquella tradición”, añadió el cura y concluyó: “así la gente deja de arrojar los restos en el río o en las canchas de fútbol y tiene un lugar como este que aunque esté enrejado puede pasar por la puerta y recordar a su ser querido”.
EN LA REGION
Esta cámara funeraria es la décima que se inaugura en iglesias de La Plata (funcionan las de Inmaculado Corazón de María, en 12 entre 5 y Jorge Bell, City Bell; Nuestra Señora de Fátima, 22 esquina 75; Nuestra Señora del Pilar, 15 entre 33 y 34; Nuestra Señora de la Anunciación, 514 entre 7 y 8; Nuestra Señora de la Luz, 15 entre 524 y 525; Nuestra Señora de la Salud, 137 entre 66 y 67; Nuestra Señora de los Milagros, Arana esquina 9; San Cayetano, 44 entre 29 y 30; y San Mateo, 32 entre 29 y 30), y la décimo segunda en la Región (también hay habilitadas una en la capilla Santa Rosa, Atalaya, Magdalena, y otra en Nuestra Señora de la Merced, Ensenada).
En su misa mensual en memoria de los muertos, el Sagrado Corazón evoca a los fallecidos que tuvieron servicio fúnebre en las casas velatorias de la zona: las empresas informan los nombres a la basílica y cada segundo martes del mes se reza por esas personas. Se incluye a cualquier otro difunto por el que un familiar pida que se rece por él. Será en ese marco, anticipó De Rito, en el que se podrán depositar los restos en el cinerario.
Según había advertido hace un tiempo el párroco de la casa salesiana, crecía la demanda de feligreses que guardaban los restos de un familiar en una urna dentro de su hogar y que solicitaban disponer de un espacio para las cenizas dentro de la iglesia.
REQUISITOS
El trámite para utilizar el cinerario del Sagrado Corazón es gratuito. Los familiares del difunto deben acercar al Sagrado Corazón el acta de defunción, el certificado de cremación, una fotocopia del DNI de quien encare la gestión y completar un formulario donde se autoriza el uso de la fosa.
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