El ámbito mediático es uno de los peor valorados del país: existe un marco legal contra el odio, pero faltan políticas activas, monitoreo y presencia real de la vida judía en la esfera informativa.
El informe NOA sobre España, que evalúa el avance en la implementación de políticas públicas para combatir el antisemitismo y fomentar la vida judía, sitúa al sector de los medios de comunicación entre las áreas más débiles en la respuesta institucional. Con una puntuación media nacional del 27,8 %, el ámbito mediático aparece como uno de los peor evaluados del estudio europeo, muy por detrás de áreas como seguridad o delitos de odio.
La conclusión principal del análisis, presentado en Madrid el pasado miércoles 11, es contundente: "Existe una falta de visibilidad de narrativas judías positivas y contemporáneas en los medios españoles, algo especialmente problemático dada la histórica marginación de los judíos en el discurso público y la cultura popular".
Mide políticas públicas contra el antisemitismo
El informe forma parte del proyecto europeo Networks Overcoming Antisemitism (NOA, Redes para Superar el Antisemitismo), una iniciativa impulsada por organizaciones judías europeas y financiada por la UE para evaluar las políticas públicas de los Estados miembros en la lucha contra el antisemitismo y la promoción de la vida judía. El estudio analiza once ámbitos —educación, cultura y patrimonio, delitos de odio, discurso de odio, memoria del Holocausto, diálogo intercultural, medios de comunicación, libertad religiosa, seguridad, deporte y juventud— mediante un sistema comparativo de indicadores.
La edición dedicada a España fue presentada en Centro Sefarad-Israel, en Madrid, en un acto con responsables institucionales, especialistas y representantes de la comunidad judía.
Marta Simó, socióloga e investigadora de la Universidad de Barcelona que ha estado a cargo del Informe NOA en España, explicó a Enfoque Judío que este proyecto concreto consiste "en una evaluación de las políticas públicas de los países europeos" y no es, ni pretende ser, "una investigación en sí misma para ver el grado de antisemitismo" en los distintos estamentos o ámbitos de la sociedad.
"Lo que pretende es ver, de alguna manera, qué políticas públicas existen en el país donde se está haciendo la investigación. Entre otras cosas porque estos países han estado de acuerdo con el Plan estratégico de la Unión Europea para combatir el antisemitismo y promocionar la vida judía", agregó. Con ese fin, se ha entrevistado a una veintena de personas entre funcionarios de gobierno nacionales y autonómicos, académicos, y miembros de comunidades judías con distintas perspectivas.

La coordinadora de la Comisión Europea para la lucha contra el antisemitismo y el fomento de la vida judía, Katharina von Schnurbein, durante la presentación del Informe NOA en el Centro Sefarad Israel (Foto: Centro Sefarad Israel)
La segunda peor evaluación
En ese marco comparativo, el análisis revela que el apartado de medios de comunicación obtiene una de las valoraciones más bajas de todo el informe, con una puntuación del 27,8 %, solo por encima del área de educación, que registra 25,2 %. Estos resultados sitúan a ambos ámbitos entre los principales desafíos pendientes en las políticas públicas españolas para combatir el antisemitismo y promover una representación más inclusiva de la vida judía.
La conclusión principal del análisis es clara: España cuenta con legislación suficiente para actuar contra contenidos discriminatorios o incitación al odio, pero carece de una estrategia estructurada para abordar cómo se representa la vida judía en los medios o cómo se combaten los estereotipos en el discurso público.
El resultado, según el informe, es un panorama mediático en el que la presencia judía sigue siendo escasa y, cuando aparece, suele hacerlo de forma limitada o distorsionada.

Presentación del Informe NOA el pasado 11 de marzo (Foto: Centro Sefarad Israel)
Una presencia mediática escasa y estereotipada
El informe señala que tanto el Marco Estratégico contra el Racismo y la Xenofobia como el Plan Nacional contra el Antisemitismo incluyen compromisos generales para combatir narrativas de odio en los medios. Sin embargo, estas políticas se centran principalmente en fenómenos como la islamofobia o la xenofobia y no incorporan medidas específicas para mejorar la representación de la comunidad judía.
Aunque el Plan Nacional promueve campañas de información pública sobre cultura y festividades judías, los investigadores concluyen que no existe un enfoque sistemático para garantizar una representación plural y precisa de la vida judía en los medios.
Entre las principales carencias detectadas destacan la ausencia de estándares editoriales, la falta de formación específica en redacciones y la inexistencia de mecanismos institucionales que fomenten una cobertura informativa más equilibrada. El diagnóstico es especialmente crítico en este punto: "El plan nacional aborda los medios a través de componentes contra el discurso de odio y campañas de sensibilización, pero no incluye estándares editoriales, formación en redacciones ni mecanismos que aseguren representaciones plurales y precisas de la vida judía".
Advierte además de que la visibilidad de narrativas judías contemporáneas en el espacio mediático español es muy limitada. Cuando la cultura judía aparece en la prensa o en los contenidos audiovisuales, suele hacerlo a través de estereotipos o vinculada casi exclusivamente al recuerdo del Holocausto, mientras que la realidad cotidiana de la vida judía en España apenas tiene presencia.
Asimismo, la cobertura del antisemitismo suele centrarse en episodios puntuales o en crisis internacionales, sin prestar atención a la dimensión estructural del fenómeno ni a la evolución de la vida comunitaria judía en el país.

Portada del Informe NOA sobre España
Un marco legal sólido, pero poca acción práctica
En el plano jurídico, el informe reconoce que España dispone de herramientas legales relevantes para actuar contra contenidos antisemitas en medios y plataformas digitales. El artículo 510 del Código Penal tipifica la incitación pública al odio, mientras que la Ley General de Comunicación Audiovisual de 2022 prohíbe contenidos que promuevan discriminación o violencia.
No obstante, los autores del estudio subrayan que estas disposiciones no se traducen en políticas proactivas destinadas a mejorar la calidad de la representación mediática o a prevenir sesgos informativos. De hecho, el informe subraya que "las iniciativas proactivas —como campañas de sensibilización, guías para redacciones o formación contra prejuicios para periodistas— están prácticamente ausentes".
Las pocas iniciativas positivas detectadas —como documentales o emisiones conmemorativas impulsadas por instituciones públicas— aparecen de forma esporádica y dependen más de iniciativas individuales que de una política sostenida.
A ello se suma un problema estructural de financiación: el informe destaca que no existen líneas públicas específicas de financiación destinadas a proyectos periodísticos o audiovisuales sobre vida judía, por lo que muchas iniciativas dependen de donaciones privadas o trabajo voluntario.

Ejemplo de sesgo antijudío en uno de los grandes medios españoles, hace unos meses. A la izquierda el texto original, a la derecha el texto corregido tras las quejas de organismos judíos nacionales e internacionales (Foto: Impresión de pantalla)
Sin observatorio ni seguimiento sistemático
Otro de los déficits señalados por el informe es la ausencia de mecanismos de monitoreo. El diagnóstico del informe es particularmente explícito: "España no dispone de un observatorio mediático ni de un sistema regulatorio que supervise específicamente el discurso antisemita o la representación de los judíos en los medios".
Los pocos análisis existentes dependen principalmente del trabajo de organizaciones de la sociedad civil o de investigaciones académicas aisladas, lo que impide obtener una visión global de las tendencias mediáticas o de los riesgos emergentes.
El informe también subraya que la participación de las organizaciones judías en la gobernanza del sector mediático es muy limitada. Aunque ocasionalmente se les consulta en actos conmemorativos o iniciativas puntuales, no forman parte de consejos audiovisuales ni de estructuras de asesoramiento sobre contenidos o diversidad mediática.
Esta falta de participación institucional reduce la capacidad de las comunidades judías para influir en los estándares editoriales o en las estrategias de diversidad de los medios.
Aunque el Informe no lo indica, todo esto puede deberse al pequeño tamaño de la comunidad judía local (los judíos representan menos del 0,001 de la población española) y a la notoria ausencia de inversores judíos en los medios de comunicación, a diferencia de otros países europeos con comunidades judías más arraigadas, más grandes y con una trayectoria de libertad de expresión mucho más larga. También destaca la ausencia de grandes pensadores judíos en la sociedad española -como sí los hay por ejemplo en Francia- y la de periodistas judíos conocidos en los medios.

Presentación del Informe NOA sobre España el pasado 11 de marzo (Foto. Centro Sefarad Israel)
Las recomendaciones del informe
Para revertir esta situación, el Informe NOA formula una serie de recomendaciones dirigidas a autoridades públicas, reguladores y sector mediático.
Entre las principales recomendaciones se encuentra la creación de un observatorio o alianza institucional —con participación de organismos públicos, universidades y organizaciones judías— para monitorear la representación de las comunidades judías y detectar narrativas antisemitas en prensa, televisión y medios digitales.
El informe también propone integrar a representantes judíos en consejos audiovisuales y órganos consultivos sobre diversidad mediática, con el objetivo de mejorar la pluralidad y la rendición de cuentas.
Otra recomendación central es incorporar formación específica sobre antisemitismo, estereotipos y representación inclusiva en escuelas de periodismo y programas de capacitación para periodistas, especialmente en medios públicos.
Además, el estudio sugiere establecer líneas de financiación competitivas para documentales, proyectos culturales y campañas públicas que reflejen la vida judía contemporánea y su contribución a la sociedad española.
Finalmente, el informe subraya la importancia de reforzar la alfabetización mediática entre los jóvenes, vinculando programas educativos con iniciativas que ayuden a identificar estereotipos, discurso de odio y desinformación en el entorno digital.
En conjunto, el diagnóstico del informe NOA es tajante: aunque España cuenta con instrumentos legales para actuar contra el antisemitismo a nivel informativo y de comunicación, el sistema mediático sigue siendo un terreno poco desarrollado en la promoción de una representación plural, informada y contemporánea de la vida judía, lo que constituye uno de los principales retos para las políticas públicas en este ámbito ▪
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