India; Alencherry acusado de corrupción. La respuesta: calumnias

India; Alencherry acusado de corrupción. La respuesta: calumnias

Según un informe de la policía, el cardenal habría vendido con fraudes algunas propiedades, provocando graves pérdidas en la economía de la Iglesia local

Por: PAOLO AFFATATO

“Fake news”, calumnias, difamaciones que dividen a la comunidad católica, sobre todo gracias a las redes sociales: son los factores que, según el cardenal hindú George Alencherry, arzobispo mayor de la Iglesia de rito siro-malabar en el país, caracterizan el escándalo en el que se ha visto involucrado por presunta corrupción y gestión fraudulenta de bienes eclesiásticos. 

La historia tiene que ver con la venta de tres acres de terreno de la arquidiócesis de Ernakulam-Angamaly, guiada por Alencherry, que fueron cedidos en 2016 para pagar un préstamo bancario de 600 millones de rupias (unos 7,4 millones de euros), que había contraído la diócesis para la construcción de una escuela. El agente inmobiliario encargado por la Iglesia para ocuparse de la operación hizo una estimación del terreno en 270 millones de rupias (3,3 millones de euros), mientras que algunos sacerdotes sostienen que la tierra vale por lo menos 800 millones (es decir alrededor de 10 millones de euros), por lo que se trataría de un caso de fondos negros y de corrupción. Alencherry, según un informe oficial de la policía, es acusado de haber deliberadamente ocultado información en la venta de tales propiedades, provocando graves pérdidas en las finanzas de la Iglesia local. 

La tormenta se abate sobre el purpurado que guía la comunidad más antigua de bautizados de la India, esa que, segura de sí con un específico rito de carácter oriental, cuenta con 3,6 millones de fieles. Su sede se encuentra en el estado de Keralan, en el sur del país, y desciende de la predicación del apóstol Tomás, que llegó a predicar el Evangelio en el subcontinente hindú. La noticia de un proceso judicial en contra del arzobispo ante la Suprema Corte de Kerala (se ha fijado para el próximo 3 de abril la audiencia) ha dado la vuelta al mundo, suscitando también preocupaciones en el Vaticano. Y también ha sido relacionada injustamente con los problemas crónicos que afligen las relaciones entre la comunidad siro-malabar y la Iglesia católica hindú de tiro latino. Las relaciones internas a veces son problemáticas, sobre todo cuando se trata de crear diócesis de rito oriental en territorios tradicionalmente latinos; también está el factor de la hemorragia de sacerdotes que mengua las parroquias latinas, cambiando la jurisdicción eclesiástica en los hechos.  

La Iglesia local parece fracturada: más de 200 sacerdotes acaban de invitar, hace algunos días, a que el purpurado renuncie, y cuentan con el apoyo de algunos grupos de laicos. También hay una petición a favor de Alencherry, que en pocos días reunió más de mil firmas (y se siguen sumando). Esto demuestra que una porción consistente de la comunidad cree en la inocencia y en la buena fe del prelado. 

Ayer, Domingo de Ramos, Alencherry rompió el silencio de más de dos semanas, al tomar la palabra durante la misa en la basílica de Santa María, en Kochi (Kerala), y también difundió un video con una declaración dirigida particularmente al pueblo de Dios, buscando su confianza: «Todo lo que yo y los obispos auxiliares hemos dicho sobre la venta de los terrenos que pertenecen a la Iglesia, es cierto. Otras noticias que circulan son infundadas», dijo el cardenal. 

Además de los obispos auxiliares Sebastian Edayanthrath y José Puthenveettil, Alencherry annanunció la inminente solución de la disputa sobre la venta de los terrenos, objeto del recurso en el tribunal. El cardenal afirmó que ya había llegado a una solución amigable de la contienda y desmintió todas las acusaciones para apagar las polémicas. 

En la homilía, Alencherry se dijo triste por las calumnias difundidas mediante televisoras y redes sociales, y citó «las tentaciones del poder y del dinero, que hacen impuras a las personas»; «todos somos pecadores. Tú y yo lo somos. Los individuos, las familias y la Iglesia necesitan ser purificados», insistió. «Jesús expulsa a los mercaderes del templo, y así comienza un proceso de purificación» que la Iglesia local se empeña en llevar a cabo «profundamente». 

Algunos movimientos eclesiales, como el “Foro de juristas católicos”, han defendido al cardenal denunciando «las intenciones deliberadas de algunos elementos en contra del arzobispo: todos saben que él no puede examinar detalladamente todas las transacciones financieras de la arquidiócesis», observó el padre Thomas Therakam, que dirige el Foro. «Están los órganos responsables de la vigilancia de las transacciones y del flujo de caja. Ahora les gustaría hacer que el cardenal pareciera la única persona responsable de presuntas transacciones fraudulentas, cosa absolutamente errada y falsa», explicó. 

Después de las marchas de protesta con las que hace algunos días de pedía su renuncia, otros grupos laicos organizaron iniciativas de solidaridad para con el cardenal en Kerala, para contrarrestar, con preocupación, «la presencia de fuerzas que pretenden dañar al arzobispo mayor». La comunidad se une y la audiencia del próximo 3 de abril, precisamente después de Pascua, podría servir para verificar su inocencia y cancelar la cuestión. 

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