El Papa volvió a dirigirse, al término de la oración mariana del Angelus, a la situación vivida entre Israel y Hamás en Palestina. “Estoy muy preocupado y con mucho dolor”, insistió ante la multitud que abarrotaba la plaza de San Pedro.
El Papa volvió a dirigirse, al término de la oración mariana del Angelus, a la situación vivida entre Israel y Hamás en Palestina. “Estoy muy preocupado y con mucho dolor”, insistió ante la multitud que abarrotaba la plaza de San Pedro.
“Rezo y estoy cerca de todos los que sufren, a los heridos, rehenes y víctimas y sus familias”, señaló al término del rezo de la oración mariana. “Pienso en la grave situación en Gaza, y me duele que también el hospital anglicano y la parroquia greco-ortodoxa hayan sido bombardeados en días pasados”.
En este sentido, renovó su llamamiento "para abrir espacios y para que se pueda llevar la ayuda humanitaria, y sean liberados los rehenes”.
“La guerra es siempre una derrota y una destrucción de la fraternidad humana”, concluyó Francisco, quien volvió a convocar a la jornada de oración del próximo 27 de octubre, y felicitó a todos los misioneros del mundo en el día del Domund
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