Exclusivo: Formalizan una nueva denuncia por abuso sexual contra una ex monja de La Santa Cruz

Exclusivo: Formalizan una nueva denuncia por abuso sexual contra una ex monja de La Santa Cruz

Se trata de María Gracia, una ex alumna del colegio de Jesús, quien ya había hecho pública su acusación, la cual formalizó el jueves pasado en la ciudad judicial, dos días antes de Navidad.

La joven, María Gracia D., hoy de 24 años, se presentó en la Ciudad Judicial a fin de ratificar y formalizar la denuncia que ya había hecho pública dos días antes frente a las cámaras del canal informativo de TN, uno de los medios que abordó las denuncias por abuso sexual en contra de la comunidad religiosa del Instituto Discípulos de San Juan Bautista, una orden creada por el cura, Agustín Rosa Torino, y que funciona en la Iglesia de La Santa Cruz, sobre calle Santa Fe 1.247.

En su denuncia, a la cual El Intra pudo acceder de manera exclusiva, María Gracia ratificó su acusación en contra de la Hermana “Micaela del Santísimo Sacramento”, a quien identificó como María Alicia Pacheco, de quien reveló datos específicos respecto al paradero de la misma, ubicado en la ciudad de General Güemes.

María Gracia sostuvo que conocía a la hermana Micaela a partir de los 12 años, cuando frecuentaba la Iglesia de La santa Cruz junto a su madre y una hermana. Contó que en el año 2004, Pacheco apareció con funciones en la secretaría parroquial de la Iglesia.

Como ya había sostenido, la joven reveló que la acusada, de 30 años en ese momento, comenzó a tejer una estrecha relación con la joven, quien no tardó en responder a esa confianza y la adoptó como “Madrina” de su Confirmación, con lo cual dejó en evidencia el grado de acercamiento que ambas mantenían.

Posteriormente, indicó que al año siguiente, cuando tenía 13 años, varios religiosos viajaron a Chile para un evento de Ordenación Sacerdotal. En la parroquia, en tanto, se quedaron muy pocos, entre ellos Pacheco, quien era la Hermana Superiora de la Hermandad “Casa de San Lorenzo”.

Dijo que el mismo día en que el grupo de religiosos viajó a Chile, Pacheco se le acercó y le pidió ayuda para revisar unas cosas que había en un cuarto de música de la Iglesia, a donde llevó a la menor. En esas circunstancias, cuando María Gracia estaba sentada en una banca, la acusa intentó besarla, lo que dejó a la adolescente estupefacta.

Acto seguido, Pacheco se sentó a su lado y le confesó estar enamorada de ella, algo que le sucedía desde hacía varios meses, y de lo cual ya tenía conocimiento otra hermana, a quien identificó como Hermana “María Luz”, quien, casualmente, era una de las que había viajado a Chile.

Después de explicarle a la menor su enamoramiento, Pacheco le pidió a la joven que fueran hasta la Secretaría, y permanecieran allí un rato a fin de no levantar sospechas de que ambas había estado solas. La joven obedeció, pero a los pocos minutos, la acusada comenzó a tocarles las piernas.

Posteriormente, refirió otro incidente de alto contenido sexual en la radio que funciona en la Iglesia, lugar hasta el cual Pacheco la llevo después de misa, un día domingo, donde volvió a avanzar sexualmente sobre la menor, a quien finalmente logró besar y someterla a cierta práctica sexual.

En todos los episodios, María Gracia, quien en ese momento cursaba sus estudios secundarios en el Colegio de Jesús, Pacheco siempre hostigaba a la adolescente con su supuesto amor, lo cual era una debilidad para ella a la vez que la hacía responsable de tener que abandonar los hábitos.

Encuentros secretos

De esta manera, la menor reconoció que en los encuentros secretos que Pacheco preparaba, solía llevarle la corriente a fin de que la situación no pase a mayores, aunque en algunos casos, confesó sentirse confundida respecto a los sentimientos que le exponía la acusada.

Otro de los encuentros, según explicó, se produjo en su propia vivienda, en un edificio de departamento de calle Belgrano, lugar en el cual Pacheco se apareció a sabiendas de que la menor se hallaba sola. Según denunció, la monja fue al inmueble porque tenía una fascinación: tener relaciones sexuales con la adolescente en su cuarto.

La visita de Pacheco a la casa de la menor, sin embargo, no pasó desapercibida, pues al poco tiempo la hermana María Luz tomó conocimiento, como así también la hermana “Ruth”, los sacerdotes Josue, Juan María y Pío, quienes recriminaron a la acusada lo sucedido con la menor.

Debido a ello, y creída, de que ella la había delatado, Pacheco la llamó enojada y le recriminó su actitud. Luego, las autoridades de la Parroquia enviaron a la acusada a Cachi, donde permaneció por un tiempo, para luego regresar y ser premiada con una nueva misión: abrir una “Casa de Clausura”, en el sur del país.

A todo esto, la joven sostuvo que habló de lo sucedido con su madre, después de varios años de supuesto sometimiento por parte de Pacheco, a quien las autoridades de la Parroquia habrían mandado al sur a fin de impedir que siga acosando a la adolescente.

Pese a este tormento, la joven contó que siguió en la orden religiosa por cinco años más y a la edad de 18 años ingresó como monja en el Instituto de San Juan Bautista, donde luego recibió la comisión de viajar a España y abrir allí una Casa Religiosa de dicha orden.

Dijo que con el transcurrir del tiempo se enteró de que Pacheco había dejado los hábitos, por lo que logró comunicarse con ella por medio de la red social de Facebook, y que mantuvieron una conversación por “chat”, en el cual la acusada le dijo que se alejó de la Iglesia para vivir su sexualidad libre.

En esa charla, Pacheco volvió a insistir, le dijo que seguía enamorada de ella y le pidió a María Gracia que se fuera a vivir con ella en General Güemes, pues había “entendido” que eso era “querido por Dios”. La joven sostuvo que volvió a negarse a tal relación, no obstante, la acusada volvió a acosarla con mensajes de amor.

Luego, ya en el año 2015, María Gracia reveló que ingresó en una etapa de confusión respecto a sus hábitos, por lo que abandonó Barcelona y regresó a la Argentina, para más tarde tomar contacto con Valeria Zarsa, quien le contó que Pacheco había abusado de ella y de otras hermanas.

Fue así como María Gracia también dejó los hábitos y ahora espera justicia por los padecimientos que aduce haber sufrido a manos de la hermana Micaela del Santísimo Sacramento, o también conocida como María Alicia Pacheco, de quien aseguró tener temor aún, por lo que solicitó que se dicte una medida de prohibición de acercamiento en contra de la ex monja.

La denuncia, ahora oficial, podría ser derivada a la fiscal, María Luján Sodero, quien ya inició una causa con una imputación formal contra el fundador de dicho Instituto de San Juan Bautista, Agustín Rosa Torino, con lo cual la situación en contra de la comunidad religiosa de la Iglesia de La Santa Cruz se torna cada vez más comprometida.

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