Así lo manifestó Pablo Reisman, vicepresidente 2º de la entidad, en diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN), luego de la presentación que organizó el gobierno nacional en Casa Rosada, ayer por la tarde. “Siempre hubo muchos rasgos antisemitas en muchos oficiales del ejército y eso exacerbó la actitud hacia los miembros de nuestra comunidad”, agregó.
La Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, encabezada por Claudio Avruj, convocó ayer por la tarde a una presentación en Casa Rosada en la que se hicieron públicos los 4.505 documentos relacionados con la última dictadura militar argentina, que el gobierno de los Estados Unidos decidió desclasificar y entregar en mano del gobierno nacional la semana pasada.
Durante la última dictadura militar en Argentina desaparecieron 30.000 personas, de los cuales 3.000 eran judíos. Para indagar y revelar qué ocurrió con ellos, la AMIA, representada por su vicepresidente 2°, Pablo Reisman, también estuvo presente en la presentación realizada ayer en Casa Rosada.
“Este informe es importante para poder avanzar y saber qué pasó con la gente de origen judío durante la dictadura. Sin duda que nos interesa el tema en general, pero tenemos interés también en particular de saber qué pasó con los desaparecidos judíos. Queremos saber si hay alguna referencia de por qué fue la saña con los judíos”, remarcó Reisman, en diálogo con AJN.
Consultado sobre la información relacionada con el secuestro y tortura de los judíos que fueron desaparecidos durante el período de la dictadura militar, Reisman respondió: “Al vicecanciller (Carlos Foradori) le solicité que averigüe si en los documentos dice por qué había tanta saña contra los judíos durante la represión. Fueron a los que con más saña torturaron y atacaron. Yo tengo mi propia conclusión: Siempre hubo muchos rasgos antisemitas en muchos oficiales del ejército y eso exacerbó la actitud hacia los miembros de nuestra comunidad. Ojalá en la desclasificación podamos encontrar algo de esto.”
El dirigente, además, manifestó la necesidad de discutir el tema con el secretario de Derechos Humanos (Claudio Avruj).
“Hoy hay reunión de ejecutivos en la AMIA y voy hacer ese planteo (de hablar con Avruj) para trabajarlo con él e interiorizarnos sobre qué pasó. Yo, como dirigente judío, tengo un enorme compromiso sobre este tema, que es tan importante para la comunidad y para toda la sociedad argentina. Con esto hay que ir a fondo para que no vuelva a ocurrir. Y de esta manera podremos eliminar todo rasgo antisemita del ejército”, subrayó y agregó: “Sería bueno que esto se imite también en el caso de AMIA, poder desclasificarlo y llegar a la verdad”.
Además de ciertos capítulos específicos que atañen a la preocupación de la comunidad judía, como lo es el archivo que habla del secuestro del periodista -y padre del ex canciller Héctor Timerman-, Jacobo Timerman, quien fue liberado en 1979; la documentación desclasificada alcanza a casos de secuestros y torturas como el de Alberto Samuel Falicoff, Alfredo Bravo, la familia de Alejandro Deutsch y el informe escrito por Patricia Derian sobre la situación de los derechos humanos en el país.
De la conferencia participaron el vicecanciller, Carlos Foradori; el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj; y el representante especial para los Derechos Humanos de la Cancillería, Leandro Despouy, quienes presentaron una lista de los documentos más emblemáticos que, entre otras cosas, detallan situaciones de tortura y secuestro de ciudadanos argentinos, y que serán puestos a disposición del Archivo de la Memoria para su estudio y evaluación.


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