El Cristo Bendicente de San Javier fue renovado y ya se rehabilitó el ingreso

El Cristo Bendicente de San Javier fue renovado y ya se rehabilitó el ingreso

El Cristo, que con una altura de 28 metros es el cuarto más alto del mundo, estuvo en refacción durante tres semanas y este miércoles ya se lo pudo disfrutar a través de la neblina.

Terminaron las refacciones en el Cristo Bendicente de San Javier, y este miércoles se rehabilitó el ingreso al público. A pesar de la neblina, muchas personas se dieron cita para admirar la renovada figura del gigantesco monumento.

 

En el lugar se trabajó durante tres semanas para reparar la escultura de 28 metros de altura y los tucumanos -y turistas- ya pueden apreciar cómo luce el monumento.

 

Los trabajos de refacción incluyeron la reparación de las grietas que filtraban agua hasta la base de la escultura. Además, el Cristo tiene un nuevo sistema de iluminación: las piezas que tenía alrededor ya no se fabrican más y por eso se instaló una nueva iluminación que podrá lucirse a la distancia.

 

De la refacción del Cristo, una obra del escultor Juan Carlos Iramain e inaugurada en 1942, participaron una comisión integrada por el Ente Tucumán Turismo, la Facultad de Bellas Artes y la Cámara de Turismo, acompañados por la Comisión de Turismo de la Legislatura.

 

El Cristo, que tiene una altura de 28 metros y levanta su brazo derecho en signo de bendición, es el cuarto más alto del mundo detrás del Cristo de la Concordia, en Cochabamba, Bolivia (38,20 metros); el Cristo Redentor, de Río de Janeiro (38 metros); y el Cristo del Otero, en España (30 metros).

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