Polémica en Cambiemos por un supuesto comunicado de la CIDH sobre el aborto

Polémica en Cambiemos por un supuesto comunicado de la CIDH sobre el aborto

Funcionarios de la Cancillería se enfurecieron con el diputado Lipovetzky por considerar que salteó las vías oficiales para pedir un pronunciamiento de la entidad. Cuestionan la validez de la respuesta del organismo y afirman que no implica una posición ante el debate.

Nuevo revuelo en Cambiemos a horas de una histórica sesión. Fuentes de la Cancillería aseguraron que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) debió aclarar por pedido de la Misión Permanente de la República Argentina ante los organismos con sede en Washington que no emitió un comunicado oficial ni sentó postura en referencia a la legalización del aborto, que se debatirá este miércoles en la Cámara de Diputados, y que por lo tanto no hubo un apoyo a la interrupción legal del embarazo como el que había dado a conocer un diputado oficialista.

La aclaración de la CIDH fue requerida por la delegación diplomática ante la OEA, a cargo de Paula Bertol, ex secretaria parlamentaria del Ejecutivo ante el Congreso, a pedido de un abogado argentino que sospechó del origen de un documento publicitado por el presidente de la comisión de Legislación General, Daniel Lipovetzky, en el que supuestamente el organismo, siguiendo el sistema jurídico interamericano, considera que el embrión “no es persona”.

Dicho pronunciamiento fue publicado en diversos medios y tuvo una gran difusión difusión en la Cámara baja, cuando el número de indecisos impedía conocer el desenlace de la votación. Paula Bertol, encargada de hacer la consulta a la CIDH, al igual que el letrado que sospechó el origen del documento, Sebastián Schuff, y el canciller Jorge Faurie, rechazan la legalización del aborto, en tanto que Lipovetzky es uno de sus principales impulsores.

Bertol, el abogado Schuff y el canciller Faurie rechazan la legalización del aborto, en tanto que Lipovetzky es uno de sus principales impulsores.

Fuentes diplomáticas confirmaron a El Cronista la disputa abierta a escala diplomática y a nivel político en Cambiemos, y argumentaron que lo que el legislador recibió fue una respuesta, a título personal, de la jefa de despacho del secretario ejecutivo de la comisión, Paulo Abrão, por esos días fuera de Washington, pero sin el aval de la máxima autoridad. “La Misión nunca se enteró del pedido del diputado y protestó porque no se siguieron los canales formales”, dijeron a El Cronista.

La respuesta de Lipovetzky

Lipovetzky, en tanto, respondió a la acusación: "Yo envié un mail al secretariado ejecutivo y recibí una respuesta de la señora Marisol Blanchard, jefa de despacho, en nombre de la Comisión, y con copia a la representación y a la Cancillería. No tengo por qué dudar de su verosimilitud, o si representa o no a la Comisión. No tengo por qué explicarlo".

Desde el Palacio San Martín aseguran que “los funcionarios de la CIDH respondieron a la representación argentina en Washington diciendo que no era cierto ese envío”, y dejaron entrever una molestia porque Lipovetzky "les había escrito (a los oficiales de la CIDH) por mail” y sin seguir el protocolo.

El origen del conflicto

Lipovetzky publicó el 9 de junio una gacetilla de prensa titulada “La Comisión Interamericana de Derechos Humanos sostuvo la compatibilidad de la despenalización del aborto con la Convención”.

Días después, se conoció en un portal de noticias un documento de ocho páginas, con membrete oficial de la CIDH y que acompañó el mensaje al diputado, titulado “Principales estándares y pronunciamientos relativos a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, niñas y adolescentes en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos”.

La polémica se suscitó dado que la información difundida recopilaba extractos de fallos de la Corte Interamericana de Derechos humanos (Corte IDH), donde se interpreta que resulta “inadmisible otorgar la condición de persona al embrión” y que, por tanto, no hay impedimentos jurídicos para avanzar en la legalización del aborto, un aspecto muy debatido hasta el momento.

"Lo que se publicitó no es más que una afirmación dogmática del autor del paper, pero no de la CIDH”, sostuvo desde Washington el abogado argentino Sebastián Schuff, que tramitó la queja que motivó la consulta de la misión argentina ante la OEA. Schuff está vinculado a la plataforma Unidad Provida, contraria al aborto.

“Lo publicitado por Lipovetzky no es, por tanto, un pronunciamiento oficial de la CIDH, ni del secretario ejecutivo, ni de ninguno de los otros comisionados que, aún de haberla, no tendría valor jurídico alguno”, afirmó Schuff, que estimó de “una gravedad institucional alarmante” la información difundida y la actuación de funcionarios de segunda o tercera línea de la CIDH.

La CIDH, de acuerdo al descargo del letrado, solo se expresa ante peticiones oficiales y bajo rigurosos análisis de admisibilidad. El organismo interamericano, por tanto, tiene vedado expresarse sobre debates legislativos en curso, puesto que su actuación solo se da cuando están agotadas las instancias de debate en el interior de un país.

El artículo 4 de la Convención Americana de Derechos Humanos fijó para los estados parte que “toda persona tiene derecho a que se respete su vida”, y que “este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción”. Sin embargo, la Corte Interamericana tiene diversos fallos que cuestionan este principio y relativizan la tutela legal del embrión. Si bien sientan jurisprudencia, solo tienen validez para los países a los que compete la sentencia.

Comentá la nota