Un pastor evangélico sorprende a los camioneros en Córdoba entregándoles tortas fritas y donas a su paso

Un pastor evangélico sorprende a los camioneros en Córdoba entregándoles tortas fritas y donas a su paso

Un pastor evangélico que años atrás manejaba un camión por las rutas de la Argentina, a pocos días del inicio de la pandemia y ante sugerencia de su esposa, cotidianamente se acercan a las rutas que tocan Rio Cuarto Sur (por la “8”o la A005) y al paso de los camiones entregan tortas fritas y donas, como una manera que esos trabajadores no se sientan tan solos en este momento tan especial.

 

Valentín Fernández, en diálogo con “el Retrato…” indicó que si bien en oriundo de Buenos Aires, hoy vive en Córdoba donde ha armado su empresa “Estábamos con mi esposa y ella escuchó un audio dónde decía que las ciudades y los pueblos no les permitían a nuestros camioneros parar a bañarse o a buscar comida. Entonces se sintió mal,  acongojada y se le ocurrió hacer algo para que tomen un té o un mate”

 “Nosotros tenemos empresa gastronómica y pensamos acercarles algo a la ruta. Estábamos cerca. Hicimos donas y tortas fritas con mi esposa y con mis hijos. Tomamos la decisión y nos pareció increíble la repercusión que tuvo todo esto”.

– Lo siguen haciendo?

Ahora lo hacemos de manera espaciada, no con la continuidad de los primeros días, porque nos cuidamos mucho,  a pesar que nuestra relación con los transportistas era de segundos y no había riesgos. Hoy lo seguimos haciendo esporádicamente.

– Como toma el camionero el gesto de ustedes?

– La motivación es esa. Nosotros sabíamos que íbamos a ser aceptados o rechazados, pero el chófer es muy agradecido. Nos querían dar propinas. El dueño es un poco más cauto. Nosotros no sabíamos cómo lo iban a tomar,  pero lo recibieron como un mimo, máxime en la soledad de los viajes”

Mas adelante recordó que como camionero muchas cosas tienen otro valor “máxime cuando pasás tanto tiempo alejado de tu familia. Hoy la situación es más compleja en  función de la pandemia que nos afecta. Cuando andaba en las rutas la gente no entendía como yo dormía en el camión sin cucheta. Tenía que ponerle una manta en el medio para recostarme sobre los asientos” recuerda.

Agradeció “a Dios puedo vivir de mi trabajo” acotando que en ese trabajo “Hay de todo. Está el que tiene miedo. Yo tengo un grupo de whatshaap  (Los Compas) de 75 compañeros de trabajo con los que hablamos todos los días y tengo fresquito lo que están sintiendo. Muchos tienen hasta desesperación por volver a sus casas y estar con sus familias”.

¿Quién dijo que el argentino no es solidario?

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