Intrigas, disputas y sucesión: los nombres en juego en la interna de JxC de La Plata

Intrigas, disputas y sucesión: los nombres en juego en la interna de JxC de La Plata

Aunque con bajo perfil por la pandemia, en el oficialismo de la ciudad empiezan los primeros movimientos con la mirada puesta en el rol que jugará Garro.

Por: Pablo Spinelli

Demorada por la emergencia sanitaria que impone la pandemia de coronavirus, la agenda electoral empieza a colarse en el ambiente político platense y el oficialismo no está exento. El armado de las listas de concejales y diputados provinciales ya es un tema que los dirigentes dejaron de esquivar en las conversaciones, sabedores de que 2021 está a la vuelta de la esquina y que los armados, en los que el intendente Julio Garro tendrá mucho que ver, podrán ser señales de lo que puede llegar a ser su propia sucesión dos años más tarde.

La cita en la urnas será importante para el jefe comunal si quiere gestionar los últimos dos años sin contratiempos para planificar su proyección a otro plano. Hay dos objetivos que marcarán su accionar: consolidar un bloque de concejales sin fisuras que agilice los temas que impulse y garantizar una presencia potente en la Legislatura, que lo coloque entre los referentes opositores a tener en cuenta a nivel provincial.

Con ese terreno demarcado, los distintos sectores que conforman la coalición Juntos por el Cambio en La Plata tendrán que disputar y saldar sus tensiones internas. La ecuación no es sencilla porque además cada grupo tiene su propia dinámica.

Empezando por el PRO, el partido de mayor representación institucional, con sectores que responden directamente al intendente y otros que conviven con alguna autonomía.

Algo parecido ocurre con la UCR, que deberá atravesar un proceso electoral interno antes de los armados de listas. Y con los distintos sectores peronistas que forman parte del gobierno municipal pero son independientes y tensionan entre sí. A ellos se suman los referentes que tienen origen en la Coalición Cívica, con presencia tanto en el gabinete como en el Concejo Deliberante.

PRIMERA PARADA Y PROYECCIÓN

Protagonistas y observadores de la vida interna del oficialismo coinciden que habrá que leer en el armado final el mensaje de Garro. Aunque difícilmente haya un bendición explícita tal vez sí se vean “habilitaciones”. Las cabezas de listas de concejales y diputados serán como carteles luminosos en una calle oscura.

Existe una corriente de opinión cercana al intendente que considera que las nóminas estarán pobladas de nombres fuertes, funcionarios que hoy ocupan secretarías claves y que podrían alistarse en la carrera por la intendencia. También están quienes creen que Garro ya tiene en mente como eventual sucesor “natural” a quien lo acompañó como primer concejal el año pasado, el secretario de Seguridad, Darío Ganduglia.

Si esa fuera su intención, el intendente tiene dos caminos para ungirlo implícitamente en 2021. El más directo sería darle la posibilidad de encabezar la lista de diputados provinciales. El otro sería cortar su licencia y devolverlo a la banca de concejal con un rol más protagónico, como presidente del cuerpo, ante un eventual fin de mandato sin renovación de Ileana Cid. Otros creen que es improbable que el funcionario deje su lugar en Seguridad y que por eso le costará desde allí levantar el perfil.

Claro que esa salida no conformaría a varios que tienen aspiraciones de ocupar el principal despacho de calle 12 y que solo retrocederían ante una eventual re reelección de Garro, actualmente impedida. Hoy por hoy esas chances están vedadas por la ley que limita a dos los mandatos, pero no es un secreto que existen sectores, dentro del Frente de Todos, que buscan forzar una interpretación o promover directamente un cambio en la legislación que revierta esa decisión. Si eso avanzara sería improbable que el jefe comunal platense no tome la chance.

Si la escena sigue como hasta ahora y Garro debe dejar la intendencia, son varios los vinculados al PRO que aspiran a reemplazarlo. Empezando por quienes en las últimas dos elecciones encabezaron la lista seccional. Por un lado senador Juan Pablo Allan, un histórico que espera su turno. Siempre leal en la colaboración con la gestión no es novedad que expresa otros intereses en el mapa interno provincial y nacional del partido amarillo. Sus chances deberá jugarlas desde su rol en la banca en la cámara alta -salvo que la opción sea un desembarco en el Concejo-, intentando defender los intereses de La Plata en su relación complicada con el gobierno bonaerense. 

Por otro costado camina la diputada Carolina Piparo, una outsider de la política que se asimiló rápido a la escenografía de JxC con el aval de la ex gobernadora María Eugenia Vidal, aunque con algunas resistencias en el orden local. Ella no ha expresado públicamente sus intenciones pero no son pocos los dirigentes del oficialismo local que la mencionan y ven una señal en su reciente mudanza a la ciudad. El año que viene cumple los primeros cuatro años de mandato y el lugar que ocupe en las listas podría ser indicio de sus posibilidades. Las opciones serían revalidar la banca en la Legislatura o encabezar la de concejales para cultivar un perfil más platense.

Desde la Legislatura surgió este año otro nombre vinculados directamente con La Plata pese a que su accionar política transitaba otros rumbos. Se trata de Daniel Lipovetski, ex diputado nacional que bajó a la provincia por otra sección electoral. Tendría algunas intenciones de hacer valer su trayectoria y conocimiento público pero le juega en contra la falta de inserción y respaldo territorial en mapa política de la ciudad que lo vio crecer.

La juventud PRO quiere explorar su propio camino y promueve para ello a Julieta Quintero, la concejal que también está de licencia desde que se hizo cargo de la sensible área social de la Municipalidad. De todos modos la apuesta en el corto plazo es que la funcionaria tenga un rol protagónico en las elecciones de medio término, con un objetivo de máxima que es la cabeza de listas de diputados provinciales.

La rama femenina del oficialismo tiene en la presidenta del Concejo Deliberante Ileana Cid a otros nombre que pisó fuerte y con posibilidades de proyección. Aunque algunos resquemores en la interna del equipo de gobierno de intendente menguarían, según algunas miradas, sus chances de alistarse en la carrera por la sucesión. La cita electoral del año que viene le pone pone fecha de vencimiento a su mandato y la mirada de Garro sobre su gestión en cuerpo deliberativa será decisiva en la definición de su futuro. Un lugar en la lista de legisladores vuelve a ser una posibilidad.

En una situación semejante aparece Nelson Marino, otro de los dirigente que genera una nivel de confianza en el intendente al nivel de Ganduglia. Ex secretario de Gobierno hoy cultiva un perfil bajo en la banca del Concejo pese a ocupar la presidencia de la estratégica comisión de Legislación. Sus aspiraciones históricas han sido la desembarcar en la Legislatura.

Cabe mencionar también otro de los que ha expresado públicamente -y ratifica en la actualidad- que espera su oportunidad de ser el sucesor de Garro. Es el ex concejal Julio Irurueta, algo relegado en la discusión desde que terminó su último período en el Concejo Deliberante. Actualmente en un rol como colaborador de la gestión sostiene que si no es Garro, la discusión estará abierta y deberá saldarse con una interna amplia.

En el ala peronista de la gestión, un sector sobre el que el intendente se ha recostado en el último tiempo, podrían reaparecer las aspiraciones del secretario de Gobierno Marcelo Leguizamón, un dirigente que tiene recorrido electoral con su precandidatura a intendente del massista Frente Renovador en 2015 y expone lazos políticos con los dirigentes de ese origen que tallan en el nivel provincial. Si confirma sus aspiraciones, algo que tampoco ha expresado públicamente, tal vez debe refrendarlo con una candidatura visible en 2021. Podría ser uno de los apuntados para encabezar la lista de concejales. Claro que deberá tensionar con otros “compañeros” con algún peso en el gabinete, como el secretario de Obras Públicas Luis Barbier. Sin dejar de lado el rol que podrían jugar los “recién llegados” del peronismo opositor, Miguel Forte Fabián Lugli.

Más incierto es lo que pueda ofrecer el radicalismo en la vida interna de JxC. El partido centenario tiene una interna en el horizonte y de su resultado podría depender el tipo de relación con el socio mayoritario de la coalición. Ambas opciones en pugna (las del diputado provincial Diego Rovella y el dirigente Pablo Nicoletti) reivindican la alianza como herramienta electoral para sostener cuotas de poder institucional, pero los matices puede aparecer en las exigencias de un mayor protagonismo.

Por ahora no aparecen “nombres cantados” para una candidatura a intendente aunque sí la intención de conservar en 2021 los espacios que caducan entre concejales y diputados. Si el oficialismo partidario se impone en la interna, una jugada factible podría un enroque entre el propio Rovella, impedido de reelección, con el concejal y actual presidente de la Junta Central, Claudio Frangul, quien cumpliría así su anhelada experiencia legislativa bonaerense.

En la cita electoral del año que viene el oficialismo pone en juego seis banas de concejales y cuatro de diputados provinciales. Entre los primeros hay cuatro del PRO (Julieta Quintero -reemplazada en su licencia por Francesco Arriaga-, Ileana Cid, Liliana Lucha Darío Musto); un radical (Raúl Abraham) y uno de la Coalición Cívica (Javier Mor Roig). Entre los legisladores provinciales vencen mandato está Piparo, Carolina Barros Scheloto, el radical Diego Rovella y el peronista Guillermo Bardón, hoy integrante del bloque Cambio Federal ligado al monzoísmo.

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