“Muchos temen expresar una opinión diferente”, advirtieron los obispos en un mensaje emitido durante el cierre de la asamblea. Se lamentaron por el aumento de la violencia, la inseguridad, el narcotráfico, la corrupción y la impunidad.
La Iglesia católica de Bolivia volvió a cargar duramente contra el gobierno del presidente Evo Morales al lamentar la imposición de un pensamiento ideológico dominante que genera descalificaciones y miedo hacia quienes piensan diferente y reprochar el descuido de la salud y la educación, como así también el aumento del narcotráfico, la violencia y la inseguridad.
En el mensaje emitido al concluir la centésima asamblea de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), los obispos señalaron que en el país se vive un tiempo "caracterizado por la exaltación de las ideologías que no dejan ver la realidad de los más necesitados ni escuchar su voz".
"Muchos tienen miedo a expresar una opinión diferente del pensamiento ideológico dominante que se pretende imponer a toda costa, amedrentando y descalificando al que piensa distinto", advierte el mensaje de la CEB.
Los obispos también criticaron que se realicen gastos en obras "no esenciales, descuidando la salud y la educación e ignorando las prudentes llamadas a asumir políticas de austeridad".
Asimismo, alertaron sobre el aumento de la violencia, los femicidios, la inseguridad ciudadana, el narcotráfico y la adicción a la droga, que "van ganando terreno en el país".
"La corrupción quita a los que siguen marginados la oportunidad de un justo rescate; la impunidad política y judicial ampara y avala esta situación", añadió la cúpula de la Iglesia católica boliviana.
Los obispos aprovecharon la ocasión para citar una frase pronunciada por el Papa en un encuentro con organizaciones sociales en su visita a Bolivia en julio pasado, en la que señaló: "Si reconocemos esto, digámoslo sin miedo: necesitamos y queremos un cambio". "No nos dejemos robar la esperanza de lograr un verdadero cambio", indicó la CEB.
La iglesia católica boliviana ha denunciado varias veces el avance del narcotráfico y criticado diversos casos de corrupción en los últimos años, a lo que el gobierno de Morales respondió acusando al clero de estar alineado con las fuerzas de oposición.
La visita del Papa Francisco al país andino suavizó un poco la tensión entre la Iglesia y el Gobierno, cuyas relaciones no son las mejores desde la llegada al poder en 2006 de Morales, quien aspira a una nueva reelección.
La Iglesia católica también indicó que cada vez le resulta "más difícil" realizar labores de asistencia social: "Se trata impositiva y económicamente con las mismas exigencias a las obras sociales de servicio y sin fines de lucro que a las empresas que generan ganancias".
"Todo esto es desigualdad social y provoca una mayor injusticia", agrega el mensaje.
Los obispos pidieron hace unos días al Gobierno que libere de pagar el segundo aguinaldo de Navidad a las instituciones sin fines de lucro de la Iglesia que realizan obra social.
El ministro de Economía, Luis Arce, rechazó de plano esa posibilidad y justificó que "para los ojos del Estado, la Iglesia es un ente privado".


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