La crisis golpea a colegios y templos católicos en la Ciudad de Buenos Aires

La crisis golpea a colegios y templos católicos en la Ciudad de Buenos Aires

Ante la crisis provocada por la pandemia, los colegios católicos de la ciudad de Buenos Aires y en particular los del arzobispado porteño, sufren las consecuencias económicas.

La Vicaría Pastoral de Educación de la arquidiócesis de Buenos Aires elaboró un informe de situación de los colegios católicos de la ciudad y los del arzobispado en particular,  a partir de la crisis provocada por la pandemia del coronavirus.

En el informe se evidencia un incremento de la morosidad y baja de matrícula, mayores a lo previsto y con tendencia creciente mes a mes;  una gran proporción de escuelas que no puede pagar el primer aguinaldo del personal sin aporte; y en algunos se han iniciado trámites para suspender personal en los términos del Decreto 223bis.

En cuanto a las ayudas gubernamentales, durante abril sólo tres de las 68 escuelas del arzobispado obtuvieron el beneficio del pago del ATP, pero sólo en una de ellas, algunos empleados cobraron hace unos días. En mayo, no hubo resolución en ninguna de las instituciones. Todas están en estado de análisis, excepto cinco que la página de la AFIP no permitió cargar los datos. En junio, sólo 49 cumplen los parámetros establecidos por la Jefatura de Gabinete de Ministros.

Respecto a la prórroga para el diferimiento de las cargas patronales, informaron que el estado “en análisis” en AFIP impide acceder al beneficio de la prórroga para el diferimiento de las Cargas Patronales destinadas al SIPA (subsistema de aportes y contribuciones destinado al sistema jubilatorio).  Al estar en análisis, el sistema de AFIP no otorga el código 460 que permite la postergación del pago.

Finalmente, en lo que respecta al acceso a los créditos de tasa 0%, los establecimientos presentaron una nota el 5 de mayo al Comité de Evaluación y Monitoreo de los ATP del Ministerio de Educación, sin respuesta a la fecha.  El acceso al crédito permitiría a los colegios afrontar el pago de haberes del personal sin aporte estatal.

En Nuestra Señora de Monserrat, la situación “es agobiante”

La realidad actual afecta de igual modo a templos y parroquias de la ciudad, donde se dificulta el mantenimiento edilicio y el pago de sueldos del personal. Ejemplo de esta situación es la parroquia Nuestra Señora de Monserrat, una de las cuatro más antiguas de la Ciudad de Buenos Aires.

En declaraciones a Radio Continental, su párroco, presbítero Néstor Martín Panatti, aseguró que la situación es agobiante: “El problema de la parroquia de Monserrat es un problema antiguo, de antes de la pandemia, pero se complicó, se hundió del todo. Si bien es monumento histórico nacional, la Comisión de Monumentos no sostiene los monumentos. La parroquia tiene deudas importantes de luz, de gas, todo el sostenimiento sale de lo que los fieles ponen en la alcancía, en la colecta, en la secretaría parroquial”, explicó.

La iglesia necesita cerca de $260.000 mensuales para solventar los gastos fijos. Dinero que desde marzo no se logra recaudar. Hay al menos cuatro personas que trabajan de forma permanente en tareas de mantenimiento, seguridad y funciones eclesiásticas como la secretaría parroquial o la sacristía. Incluso, entre esos gastos están los de subsistencia del propio párroco quien debe vivir con sus padres.

Esto tampoco tiene en cuenta cualquier desembolso adicional para preservar el edificio en mínimas condiciones de habitabilidad. Hoy, la nave central se encuentra repleta de andamios que intentan evitar la caída de mampostería. “La recaudación de fondos corre por cuenta de la habilidad del cura para conseguirlos”, detalló a Ámbito Financiero el párroco, que se hizo cargo del lugar hace poco más de tres meses.

A esto se suma que la iglesia acostumbra a ayudar a personas carenciadas que en la actualidad sufren estas restricciones. “La gente suele donar ropa pero no alimentos. Nosotros entregamos bolsones de comida a unas 75 personas pero en estas condiciones se hace muy difícil” explicó el padre Panatti.

La parroquia tiene, además, una escuela desde hace 135 años a la que concurren niños de familias de muy bajos recursos. El funcionamiento de ese establecimiento es de unos $2,7 millones mensuales de los cuales $810.000 corresponden al pago que realizan los padres y el resto con fondos del Estado. Desde abril, sólo ingresaron $300.000 correspondientes a las cuotas de los alumnos mientras que el Gobierno porteño debe alrededor de $1.100.000. Ante esta situación, la escuela no ha podido pagar el último sueldo y el aguinaldo al personal.

Fue fundada en 1755 como una capilla por el chacarero catalán Juan Pedro Sierra en honor a la Virgen morena de Monserrat, patrona de Cataluña. En 1769 se la erigió como parroquia cuando aún la Argentina no existía como tal ya que conformaba el Virreinato del Río de la Plata. Guarda también partidas de nacimiento, bautismo y defunciones de esa época que tienen carácter legal ya que hasta 1886 eran sólo registrados en la iglesia.

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