Colegios confesionales no enseñarán el aborto como opción ante el embarazo no deseado

Colegios confesionales no enseñarán el aborto como opción ante el embarazo no deseado

Las instituciones resisten la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo por considerar que "impone capacitar a los docentes a fin de brindar atención a quienes soliciten abortar a sus hijos por nacer”, en el marco de la Educación Sexual Integral.

Sergio Rubin

Los colegios católicos de todo el país adelantaron que no presentarán a sus alumnos y alumnas el aborto como una opción ante un embrazado no deseado tras la aprobación de la ley de la interrupción voluntaria del embarazo que, a su juicio, “impone capacitar a los docentes a fin de brindar atención a quienes soliciten abortar a sus hijos por nacer, en el marco de la Educación Sexual Integral”.

Fue a través de un comunicado de la Federación de Asociaciones Educativas Religiosas de la Argentina (Faera), que agrupa a los colegios de las congregaciones religiosas católicas, en el que reafirma “su compromiso por brindar una Educación Sexual verdaderamente integral, en el marco de la antropología cristiana y en el reconocimiento del valor único e innegociable de toda vida humana”.

“No sólo nos asiste el derecho constitucionalmente garantizado a la libertad de enseñanza, libertad religiosa y libertad de expresión; nos asiste también un deber ético al que nos convoca el Papa Francisco una y otra vez, y nos impulsa el compromiso con el Evangelio de Jesús que proclamamos en la Escuela Católica Congregacional”, subrayan.

En la Iglesia también se apela al artículo quinto la ley de Educación Sexual Integral que determina que “cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto institucional, la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros” La ley de interrupción voluntaria del embarazo establece en su artículo 13 que “el Estado nacional, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios tienen la responsabilidad de implementar la ley 26.150, de Educación Sexual Integral, estableciendo políticas activas para la promoción y el fortalecimiento de la salud sexual y reproductiva de toda la población”.

Añade que estas políticas “deberán, además, capacitar sobre perspectiva de género y diversidad sexual a los y las docentes y a los y las profesionales y demás trabajadores y trabajadoras de la salud, a fin de brindar atención, contención y seguimiento adecuados a quienes soliciten realizar una interrupción voluntaria del embarazo en los términos de la presente ley”.

“No somos desconocedores del drama complejo que viven las niñas, adolescentes y jóvenes, de todos los espacios sociales y culturales”, dicen los colegios católicos. “Pero también sabemos por las religiosas, los sacerdotes, y los psicólogos que acompañan este drama, que el aborto está muy lejos de solucionar un problema, más bien crea uno nuevo del que difícilmente se vuelve”.

Luego afirman que “junto con el magisterio de la Iglesia los invitamos a no privar a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de la perspectiva evangélica de la vida, ayudando a comprometerse y asumir la vida como viene. Es la finalidad de la secuela católica: proponer una experiencia vivencial del Evangelio de Jesús en el marco de la comunidad educativa.

“Esperamos de todos el compromiso con un humanismo evangélico que funda nuestros compromisos éticos, y nos brinda un horizonte de sentido al que nos dirigimos. Esta perspectiva es la que debe orientar todas las dimensiones de la escuela, también la Educación sexual integral”.

Y concluyen: “También nos impulsa a acompañar a toda persona humana que se encuentra en el drama de este dilema, especialmente si son niñas, adolescentes o jóvenes a los que asistimos en la pastoral educativa de nuestras obras”.

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