Los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel en el centro del discurso de la Presidenta

Dentro de las casi cuatro horas de discurso para la apertura de las sesiones del Congreso, Cristina Fernández de Kirchner destacó que de la AMIA habla desde 1994 y pidió “no seguir manoseando a las 85 víctimas”. Además, se refirió a la denuncia de Nisman, al juicio por encubrimiento y al Estado de Israel.

Los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel estuvieron en el centro del discurso que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dio para la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, mientras una multitud colmaba la plaza frente al Parlamento.

A raíz de unos carteles que aparecieron distribuidos en las bancas de la Cámara de Diputados, Fernández de Kirchner respondió: “A los que me ponen cartelitos,  de la AMIA hablo desde 1994”, e inmediatamente se refirió a sus discursos en la ONU para reclamar justicia, al juicio por encubrimiento, que todavía sigue sin efectuarse, y manifestó: “No necesito carteles. Yo puedo ir con carteles al frente de la AMIA para decirles que un ex presidente de la DAIA, Rubén Beraja, (que está implicado en la causa) traicionó a los miembros de su misma religión”.

Con respecto al atentado a la Embajada de Israel en 1992, donde murieron 29 personas, la Presidenta destacó: “La Embajada es territorio de Israel. Pero el Estado de Israel reclama por la AMIA, que no me molesta que reclame por la AMIA, pero no reclama por la Embajada de Israel”. 

“¿Cuál es el resultado de la investigación del atentado a la Embajada? ¿Cuáles son los procesados?”, se preguntó la mandataria.

En su discurso, que duró casi cuatro horas, dedicó a estos temas al menos media hora, en la que también resaltó que “hace 21 años que los familiares reclaman Justicia. La AMIA fue un atentado contra la Argentina, no sólo contra la comunidad judía”, y opinó que “la causa AMIA es un tablero de ajedrez de la política nacional e internacional”.

Asimismo, ante la consulta de los familiares de Memoria Activa sobre por qué no avanzaba el juicio por encubrimiento, conocido como AMIA II, Fernández de Kirchner recordó que “la Corte Suprema de Justicia decidió que podía esperar ese juicio para tratar primero la tragedia de Once”.

Además, pidió que el ex embajador de Israel Isaac Avirán “venga a testimoniar ante los jueces de la Argentina, porque a través de un cable, que nadie desmintió, aseguró que Israel ya había dado cuenta de quienes habían cometido el atentado, que los habían matado o sugería que se habían encargado, si es que se refería a los autores materiales o también a los ideológicos”, y  rememoró cuando el ex embajador la invitó, junto al ex presidente Alfonsín y al ex canciller Guido Di Tella, a presentar las memorias del ex presidente israelí Shimon Peres en Paseo la Plaza.

Por otro lado, en cuento a la muerte del fiscal Alberto Nisman, expresó: “Lamento su muerte como la de cualquier argentino y cualquier ser humano”, y mencionó dos documentos encontrados en la caja fuerte de Nisman, que afirmaban “lo contrario de lo que dice su denuncia” por supuesto encubrimiento a los iraníes. 

“Es Nisman versus Nisman. ¿Le creo al de la denuncia o al Nisman que levanta mi actuación en la ONU y los discursos que di?”, cuestionó la líder del Ejecutivo. 

En ese sentido, también se dirigió a los que critican el Memorándum de Entendimiento firmado con Irán: “Aunque la dirigencia de la AMIA y la DAIA puedan ir todos los 18 de julio a la puerta de la AMIA, eso no va a hacer que los acusados presten declaración indagatoria”. “Argentina logró que Irán firmara algo relacionado con la AMIA”, agregó.

En otro orden, hizo referencia a la pista siria y explicó el contexto internacional en el que sucedió el atentado a la AMIA, cuando Israel negociaba devolverle los Altos del Golán a Siria.

Finalmente, recordó que “la causa AMIA se usó para plantar pruebas contra la Policía Bonaerense”, y si bien no defendió a ese destacamento policial, resaltó que “se usó para la política nacional”, en ese entonces contra Eduardo Duhalde. 

“No se puede seguir manoseando a las 85 víctimas y a los familiares que ya no saben a dónde ir a reclamar. No utilicen más la causa AMIA y pidan justicia en serio”, concluyó la jefa de Estado.

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