“Ante un mundo a favor de intereses económicos las religiones tienen un gran papel que desempeñar"

“Ante un mundo a favor de intereses económicos las religiones tienen un gran papel que desempeñar

Ese fue parte del mensaje del Papa Francisco que se leyó durante la inauguración el Foro Interreligioso G20 con la presencia de Gabriela Michetti. Se reunieron representantes de las iglesias y organizaciones de fe que desean hacer llegar su mensaje a los presidentes del G20

Por Claudia Peiró

Durante tres días, líderes del más alto nivel de todas las religiones debatirán en Buenos Aires una amplia agenda de temas bajo el lema "Construyendo consenso para un desarrollo equitativo y sostenible".

Como a las religiones nada de lo humano les es ajeno, a temas como el de la libertad religiosa, se le sumarán el trabajo digno y el futuro del mundo laboral, la arquitectura financiera internacional y la relación entre ética y economía, entre otros.

Luego de las palabras introductoria de Juan Navarro Floria, profesor de Derecho en la UCA y miembro del comité organizador del Foro, Brian Adams, director del Centro para el Diálogo Interreligioso y cultural (Australia) dio la bienvenida a todos, destacando que este Foro nació hace 5 años y que es en sí mismo una muestra de que se pueden hacer grandes contribuciones cuando se trabaja en forma conjunta.

Siguieron las exposiciones de los participantes en el auditorio Manuel Belgrano de la Cancillería argentina -el foro también desarrollará sus actividades en el hotel Sheraton y en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina- en torno al tema "Las religiones y los nuevos desafíos globales".

"La política es el espacio donde se desarrolla la lucha por el poder, pero es también un ámbito donde se ponen en juego diferentes valores y aspiraciones de justicia -dijo la vicepresidente Gabriela Michetti luego de dar la bienvenida a los presentes en nombre del gobierno-. Es por eso que las perspectivas y los aportes de las religiones no pueden estar ausentes".

"Espero con mucho interés las conclusiones a las que llegarán y las recomendaciones que formularán -agregó. Es mi deseo que este Foro contribuya con orientaciones definidas, que el caminar juntos de acuerdo a esos lineamientos aumente nuestra esperanza y que esa esperanza traiga, para todos, prosperidad".

Monseñor Carlos Malfa, secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, leyó un mensaje del papa Francisco: "Nos enfrentamos actualmente a situaciones difíciles que no solo afectan a tantos hermanos nuestros desamparados y olvidados, sino que amenazan el futuro de la humanidad entera. Y los hombres de fe no podemos quedar indiferentes ante estas amenazas".

"Un primer aporte fundamental al mundo de hoy -escribió Francisco- es el de ser capaces de mostrar la fecundidad del diálogo constructivo para encontrar, entre todos, las mejores soluciones a los problemas que nos afectan a todos".

"Ante un mundo en el que se afirma y se consolida un paradigma de desarrollo  de tipo tecnocrático, con su lógica de dominio y control de la realidad a favor de intereses económicos y de beneficio, pienso que las religiones tienen un gran papel que desempeñar, sobre todo gracias a esa "mirada" nueva sobre el ser humano, que viene de la fe en Dios creador de hombre y del universo".

Recordó, citando Gaudium et spes, que a las religiones las mueve la convicción de que "el hombre es el autor, el centro y el fin de toda la vida económico-social". Renovó su llamado a cuidar la "casa común" y recordó que para esa tarea se necesita la colaboración de todos, cada uno "desde su cultura y su experiencia sus talentos y su fe".

A este saludo se sumaron -en video- los del patriarca Bartolomé (Iglesia ortodoxa) y el de Elijah Brown, secretario general de la Alianza Bautista Mundial.

Todos los participantes coincidieron en elogiar al país anfitrión por su tradición y su clima favorables a la diversidad, la integración. "La coexistencia y el diálogo interreligioso de Argentina son una referencia en el mundo", afirmó por ejemplo Faisal bin Abdulrahman Muammar, secretario general del Centro de Diálogo Internacional de Viena (KAICIID), mientras que Brian Adams destacó "el terreno religioso y cultural único de la Argentina".

La politóloga Carmen Calvo, de la UBA y miembro del comité organizador del Foro, contó cómo surgió el grupo "Ética y economía", para que, más allá de la ayuda humanitaria de emergencia que siempre brindan las iglesias y las organizaciones caritativas afines a la fe, poder crear un think tank que reflexione en profundidad sobre causas y soluciones, y que asesore a los ministros de los diferentes cultos.

"Codicia y avaricia se habían hecho sistema como lo demostró la crisis financiera y la caída de Lehman Brothers de la que se cumplen diez años", recordó. Por eso es necesario buscar una sinergia que aporte soluciones y para que "el miedo no nos robe la esperanza".

"Coincidimos en la convicción de que las religiones y las personas de fe tienen un rol que cumplir en la resolución de los problemas del mundo", dijo Faisal bin Abdulrahman Muammar (KAICIIR). Y es importante que los líderes del G20 escuchen porque las comunidades religiosas estamos a la vanguardia de la lucha contra los desafíos del desarrollo: pobreza, clima, refugiados", reivindicó.

"En un mundo fragmentado, quebrado y violento, el sólo hecho de que exista este foro es una señal de que se puede hacer algo diferentes", fue el esperanzado comentario de Sonia   moderadora del panel.

El ex arzobispo de Canterbury y director de Christian Aid, Rowan Williams coincidió con los otros expositores en destacar la importancia de que hay vasos comunicantes entre el mundo religioso y el político. Una inmensa mayoría de la raza humana sigue expresando sus esperanzas y valores en una perspectiva religiosa. "las tradiciones religiosas tienen un alcance único en el mundo: están en todos lados y en todos los niveles sociales".

Kiran Bali, de la India, directora global de la United Religions Initiative, lamentó que las tecnologías hayan contribuido a instalar "una cultura que quiere inmediata gratificación y una falta de sofisticación espiritual". Por lo que convocó a volver a los fundamentos de una ética mundial que sencillamente debe basarse en el amor al prójimo, en no hacer al otro el daño que no queremos que nos hagan.

Claudio Epelman recordó que el "amplio espíritu de fraternidad que hoy festejamos" no existió siempre". Destacó como un hito el Concilio Vaticano II cuando la Iglesia Católica se abrió al diálogo. Pero advirtió también que, "como toda acción tiene una reacción" hoy cada credo debe combatir en su propia comunidad a esos sectores radicalizados que buscan tensar las relaciones poenr rispideces en el camino. El desafío entonces es que prevalezca el diálogo por sobre el fanatismo.

"Hace algunos meses -subrayó-, decidimos celebrar esta convivencia y declaramos a Latinoamérica zona de convivencia interreligiosa".

Abdullah Al Lheedan, del Programa de Intercambio Cultural de Arabia Saudita, destacó el privilegio que representa que la vicepresidente argentina hubiera participado de la apertura del encuentro. "Vengo del sitio donde nacieron el judaísmo, el cristianismo y el islam. No me sorprende lo de las tradiciones comunes. Pero me gustaría agregar que no sólo somos responsables de la dignidad del hombre sino del ambiente porque Dios creó al hombre como su delegado en la tierra".Se alimentó por las falsas noticias que tienen pro blanco a las religiones y confunden especialmente a los jóvenes. Y expresó su esperanza de que los medios difundieran los debates del Foro.

También contó que los líderes religiosos saudíes respaldan totalmente el proceso iniciado hacia la igualdad de la mujer en su país.

El metropolita Emmanuel de Francia (cristiano ortodoxo) condenó el uso de argumentos religiosos para la violencia y la guerra. "Los que invocan a Dios para la guerra no creen en ningún Dios, solo fingen. Un crimen en nombre de la religión es un crimen contra la religión. el Islam no puede ser asimilado al terrorismo porque el terrorismo es lo contrario a toda religión".

"Debemos promover la comunión más que el consumo. Las religiones y las organizaciones basadas en la fe tiene que hacer de la humanidad una sola familia", concluyó.

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