Aborto: La Iglesia renovó sus críticas a horas del inicio del tratamiento del proyecto

Aborto: La Iglesia renovó sus críticas a horas del inicio del tratamiento del proyecto

El cardenal Poli advirtió que "cuando los interruptores legales cercenan una vida, ya no se vuelve a encender". El obispo Ojea consideró que "proponer el aborto en este contexto es una locura". En todas las iglesias del país se rezó por la vida no nacida.

Los obispos que integran la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) renovaron en las últimas horas sus cuestionamientos al proyecto de legalización del aborto que será debatido el jueves en la Cámara de Diputados.

Las críticas de los obispos fueron expresadas el martes, con motivo de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, en la cual la Iglesia había invitado a realizar una jornada de oración en los templos de todo el país por el "cuidado de la vida no nacida".

El cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, pidió confiar "a la Inmaculada Concepción el cuidado de la vida no nacida, porque cuando los interruptores legales cercenan una vida, ya no se vuelve a encender”. Además, resaltó que “al interrumpirse el don de la vida, ya no hay caso, no hay vuelta atrás, es terrible, es cruento”.

En relación a la presentación del proyecto en plena crisis sanitaria, mencionó que “son motivos que se agregan para que invoquemos más aún, para que en nuestra Patria no se añadan aflicciones, para que sea un lugar de vida que triunfe sobre la muerte” y aseguró que  "nos queda la fuerza de la oración para defender la vida, para que en la Argentina no haya ley que legitime muertes".

También se expresó sobre el tema el titular del Episcopado, monseñor Oscar Ojea, al presidir una misa en Tigre: "Somos llamados al banquete de la vida. Que el corazón grande de los argentinos pueda seguir recibiendo a todos los llamados de la vida. Sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno", dijo.

 

En ese marco, repitiendo una oración de San Juan Pablo II, el el obispo de San Isidro elevó una oración por "el número inmenso de niños a quienes se impide nacer, de pobres a quienes se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana".

Durante el fin de semana, Ojea dijo también que "proponer el aborto en este contexto es una locura".

En una entrevista al diario Perfil, el presidente de los obispos dijo que se refería a que "vivimos una crisis en la política de salud pública" y que la situación es la de agregar el tema del aborto a "todos los problemas de la salud pública en nuestro país".

Preguntado sobre cómo expresó su disenso al gobierno, afirmó que "el aborto es un tema muy delicado. Desde el primer momento en que asumió el Presidente, cuando el ministro de Salud Ginés González García hizo las declaraciones sobre el protocolo, vimos al Presidente y discutimos el tema. Conocíamos su pensamiento antes de ser candidato. Siempre que pudimos le manifestamos nuestro profundo desacuerdo, más en este momento donde no es prioridad el tema".

"Está a la vista lo que pensamos. En este y en todos los gobiernos vemos cuáles son las medidas que se proponen. Así es como damos nuestra opinión. No hacemos distinciones: hay gobiernos que proponen distintas salidas que tienen que ver con la organización de la sociedad. Y nosotros tomamos posición", explicó.

Además, sobre la versión de que el nuevo acuerdo con el FMI habría impulsado el envío del proyecto oficial al Congreso, señalada sobre todo por el cura villero Pepe Di Paola, monseñor Ojea afirmó: "No lo sé. Sabíamos que lo iba a presentar, pero no conozco su intencionalidad".

Otros obispos también cargaron contra el proyecto de legalización del aborto en las misas celebradas el 8 de diciembre.

El vicepresidente segundo de la CEA y arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, expresó desde su diócesis: "A contramano de la lucha por la vida que nos unió a todos a lo largo de este año tan difícil, se nos insiste en un proyecto de ley que niega el derecho a la vida de los más indefensos que moran en el seno materno".

Desde la misa que se celebró frente a la basílica de Luján, el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheining, sostuvo: "Si se piensa que un niño en el vientre de su madre es un montón de células, la raíz es el egoísmo. La raíz del mal de nuestro mundo es que tenemos un yo demasiado grande que le pone límites a todas las cosas".

A su turno, el obispo de la diócesis cordobesa de San Francisco, monseñor Sergio Buenanueva, consideró que "la inmensa mayoría de los argentinos no quiere esta ley. Los pobres no quieren aborto" y añadió: "Escúchenlo bien, señores y señoras diputados y senadores: No profundicemos el peligroso divorcio de la política de la vida real de las personas".

También el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, se sumó a los cuestionamientos, al expresar: "Nos parece un avasallamiento enorme a nuestro pueblo, como seres humanos no creemos que esta es la solución para una mujer que vive un embarazo. La vida humana es valiosa y digna en todas sus etapas".

"Se está debatiendo la vida y la muerte en nuestra nación, tristemente, discutiendo una ley que rompería una tradición en la que nunca hubo una ley que permita matar. Vamos a encomendar especialmente a nuestra Madre toda la patria", sumó, en tanto, monseñor Gabriel Barba, obispo de San Luis, al celebrar la festividad en su diócesis.

Finalmente, el obispo de San Martín, monseñor Martín Fassi, expresó: "No les robemos a los no nacidos la posibilidad de vivir, y de vivir dignamente. Que en Argentina no se robe la dignidad a ningún ser humano, cualesquiera sean las circunstancias desde el inicio hasta su fin natural".

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