"Peregrinar es una de las expresiones más profundas de la identidad santiagueña"

El obispo auxiliar de la Diócesis de Santiago del Estero envió su mensaje a los peregrinos que partirán a la Virgen del Valle.

 A partir de esta noche, cientos de fieles emprenderán su peregrinar hacia el santuario de la Virgen del Valle en Catamarca, para dar gracias y pedir ayuda a través de la fe, que los moviliza a cumplir esta misión. Ante la inminencia de su partida hacia el encuentro con la Morenita, el obispo auxiliar de la Diócesis de Santiago del Estero, monseñor Ariel Torrado Mosconi, pidió a los devotos, caminar motivados por la fe y cumplir el objetivo. Además se refirió a la importancia que tiene para el pueblo santiagueño, el peregrinar. 

“En estos días comienzan las peregrinaciones al Santuario de la Virgen del Valle. Como cada año centenares de peregrinos parten a pie, en sus bicicletas, motos y automóviles para llegar al santuario de nuestra Madre para recibir de ella el consuelo y la bendición. Peregrinar es una de las expresiones más profundas de la identidad santiagueña, un verdadero tesoro espiritual de la Iglesia católica en Santiago del Estero. La peregrinación al santuario de la Virgen del Valle conjuga la religiosidad, los valores y las tradiciones del pueblo santiagueño”, reflexionó el obispo. 

“La peregrinación es un acontecimiento profundamente religioso. La decisión de partir hacia el Santuario de la Virgen del Valle ya es una confesión de fe, el caminar es un verdadero canto de esperanza, y la llegada es un encuentro de amor. El camino a Catamarca contiene muchas historias de conversión, de perdón y de dones recibidos, que miles podrían contar”, agregó Torrado Mosconi. 

La devoción se percibe en cada mirada que la Virgen recibe; en cada súplica que Ella escucha y en cada rezo que los fieles le regala.

“En la sagrada imagen de la Virgen Morena encuentran consuelo quienes la miran, la besan y la tocan. Especialmente aquellos que se sienten golpeados por la vida, ignorados, despojados. El participar de la fiesta llevando a los hijos o invitando a otros, es en sí mismo, un gesto evangelizador y misionero por el cual el pueblo cristiano se evangeliza a sí mismo y cumple la vocación misionera de la Iglesia”.

Y agregó: “Los valores de la fraternidad, la alegría de ser comunidad, el servicio, el compartir, la austeridad de vida son los valores que naturalmente se experimentan en la peregrinación al santuario de la Madre de Dios. En las peregrinaciones se recogen las más hondas vibraciones de Santiago del Estero, fruto de una admirable síntesis entre la cultura popular y la fe cristiana”.

Finalmente, el obispo pidió: “Recemos por todos ellos y pidamos que lleven nuestras intenciones hasta los pies de nuestra Madre”.l   

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