El Papa y Mahmoud Abbas: la Comunidad internacional debe sostener la paz

El Papa y Mahmoud Abbas: la Comunidad internacional debe sostener la paz

Después de la mudanza de la embajada estadounidense, pidieron que Jerusalén siga siendo «Ciudad santa para las tres religiones abrahamíticas». Es la cuarta audiencia desde que comenzó el Pontificado

Se necesita «un renovado compromiso de pa Comunidad internacional» para salir al encuentro de las «legítimas aspiraciones» de israelíes y palestinos, y «reactivar el proceso de paz», para «alcanzar la solución de los dos Estados». Es el deseo que surgió durante la cuarta audiencia que el Papa ha concedido al presidente palestino Mahmoud Abbas desde que comenzó su Pontificado. Francisco volvió subrayar la importancia de preservar «el valor universal de Ciudad Santa para las tres religiones abrahamíticas» de Jerusalén, después de la controvertida mudanza de la embajada estadounidense de Tel Aviv, decisión anunciada por el presidente de Estados Unidos Donald Trump en diciembre de 2017. A partir del pasado mayo, pues, con la nueva sede en Jerusalén se le reconoce como capital de Israel. 

Durante los «cordiales coloquios» entre Abbas y el Papa (y después entre el primero y el “ministro del Exterior” de la Santa Sede, monseñor Paul Richard Gallagher; esta vez no estuvo presente el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, puesto que se encuentra en París) se reflexionó sobre «el camino de reconciliación dentro del pueblo palestino», según indicó la nota vaticana en referencia a la relación entre la Organización por la Liberación de Palestina y Hamas. También se habló sobre «los esfuerzos para volver a activar el proceso de paz entre israelíes y palestinos, y alcanzar la solución de los dos Estados, esperando un renovado compromiso de la Comunidad internacional para salir al encuentro de las legítimas aspiraciones de ambos pueblos. Una atención particular se reservó al estatuto de Jerusalén, subrayando la importancia de reconocer y preservar su identidad y valor universal de Ciudad santa para las tres religiones abrahamíticas». 

Se recordaron también durante el encuentro las «buenas relaciones entre la Santa Sede y Palestina», además del papel «positivo de los cristianos y de la actividad de la Iglesia en la sociedad palestina, marcada por el acuerdo global de 2015». También hubo espacio para reflexionar «sobre los demás conflictos que afligen el Medio Oriente y sobre la urgencia de favorecer caminos de paz y de diálogo, con la contribución de las comunidades religiosas, para combatir cualquier tipo de extremismo o de fundamentalismo». 

  

Francisco recibió al líder palestino con un abrazo y un beso. La entrevista, a puerta cerrada y en la que solo participó un intérprete de árabe de la Secretaría de Estado vaticana, duró alrededor de 20 minutos. Cuando Francisco le regaló su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, Abbas comentó: «recemos por la paz en este periodo de Navidad». El presidente palestino, por su parte, le regaló al Pontífice argentino un libro sobre las relaciones históricas entre el Vaticano y la Tierra Santa, y una imagen de Jerusalén: «Esta representa el espíritu de la ciudad vieja de Jerusalén», subrayó. 

El presidente palestino iba acompañado por una delegación de 16 personas, entre las que estaban el ministro del Exterior Riyad al-Maliki, el embajador ante la Santa Sede, Issa Kassissieh ey la embajadora ante Italia, Mai Alkaila. Al despedirse del Papa, Abbas dijo: «Estoy contento por este encuentro: contamos con usted». 

La agencia de prensa palestina “Wafa” refirió que Abbas habló con el Papa sobre la situación actual de Palestina y sobre «las implicaciones de la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, transfiriendo la propia embajada a la ciudad». El presidente palestino también refirió al Papa sobre «las violaciones de Israel en contra del pueblo palestino, su tierra y sus lugares sacros, en particular en Jerusalén». 

En una entrevista con el periódico italiano “La Stampa”, Abbas, que después del encuentro con el Papa se reunirá con el presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, y con el presidente del Consejo Giuseppe Conte, explicó: «Los Estados Unidos de Trump no pueden ser los únicos mediadores en el Medio Oriente». Y explicó que «en febrero pasado sugerí al Consejo de Seguridad de la ONU que la única manera para hacer progresos era crear un mecanismo que incluya a todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, del Cuarteto y otros. También Europa puede tener un papel. Y además siempre estamos abiertos a negociaciones directas: he aceptado varias veces encuentros con el primer ministro Netanyahu, también en Moscú, invitado por Putin, pero él nunca se ha presentado». 

La de hoy en el Vaticano fue la cuarta audiencia privada que el Pontífice ha concedido al líder palestino, después de las del 17 de octubre de 2013, del 16 de mayo de 2015 y del 14 de enero de 2017, sin olvidar la oración de paz en los Jardines Vaticanos con el entonces presidente israelí Shimon Peres y el patriarca de Constantinopla Bartolomé en junio de 2014, después del viaje del Papa Francisco a la Tierra Santa, en donde también se encontró con Abbas en Palestina. El Papa Francisco recibió el pasado 15 de noviembre al presidente israelí, Reuven Rivlin. Abbas y el Papa Francisco también han intercambiado varias llamadas telefónicas después de la decisión de Estados Unidos de mudar la propia embajada ante Israel a Jerusalén. No hay que olvidar que la Santa Sede reconoció el «Estado de Palestina» en enero de 2016. 

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