El año del Papa Francisco: de los temas globales a los asuntos de la patria chica

El año del Papa Francisco: de los temas globales a los asuntos de la patria chica

El rol del Pontífice en el histórico restablecimiento de las relaciones Cuba-Estados Unidos marcó un pico en su presencia a nivel de política internacional. Pero tampoco descuida el frente argentino, donde en 2014 hizo pesar sus preferencias.

Hace 15 días la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, fue el sutil escenario de las tensiones internas que todavía enfrenta el Papa Francisco con la curia romana. El estreno de la Misa Criolla, del compositor Ariel Ramírez, en el corazón de Roma, en la tarde del 12 de diciembre, también mostró la curiosa relación que une a la Santa Sede con la tierra chica del pontífice argentino desde que fue designado jefe del Vaticano, el 13 de marzo de 2013. Diez días antes de esa fecha había dejado Buenos Aires y su regreso no será discreto, sino una visita de Estado que, si se concreta a fines de 2015, tendrá que ser comunicada al gobierno argentino antes de junio próximo, porque el regreso de Bergoglio, dicen en la Cancillería, requiere, al menos, una anticipación de seis meses. Esos son los plazos que barajan los mismos funcionarios de la Casa Rosada que aquel 12 de diciembre llegaron, enviados por la presidenta, para participar de la versión vaticana de un espectáculo musical que ella misma impulsó en Buenos Aires, para acompañar su participación en el Tedeum del 25 de Mayo de este año en la Catedral Metropolitana. Fue la primera vez que asistió como jefa del Estado a la edición porteña de esa ceremonia y la ocasión contó con una genial interpretación de la cantante Patricia Sosa. El evento fue visto en directo por Bergoglio desde Roma. La experiencia lo dejó entusiasmado. Tanto que decidió repetir el espectáculo en la Basílica de San Pedro.

Los deseos papales encontraron resistencias dentro de las entrañas del Palacio Apostólico. "Primero los dejaron sin luz, después tuvieron problemas con el agua, hasta que tuvieron que recordarle a la guardia suiza que todo el despliegue era una decisión del Papa", contó a Tiempo uno de los asistentes italianos de la inédita ceremonia que, a último momento, también arrancó con una veintena de sillones menos. Eran los lugares de la pequeña legión de cardenales y obispos que se negaron a participar de una ceremonia que algunos consideraron "profana". La postal despertó sonrisas socarronas en el entorno bergogliano, acostumbrado a ese equilibrio inestable con una curia conservadora que, de a poco, digiere el impacto del último conclave papal.

Cinco días después de la obra indigenista que retumbó en las paredes de la Capilla Sixtina, Bergoglio cumplió sus 78 años. Hace tres años preparaba su renuncia como arzobispo porteño, tal como lo establece el código de Derecho Canónico para todos los prelados que cumplen los 75. Sin embargo, este 17 de diciembre recibió un obsequio político que le permitirá relanzar toda la estrategia de paz que impulsa desde que asumió. El restablecimiento de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, con el agradecimiento público que le dedicaron Raul Castro y Barack Obama, repusieron a la política exterior bergogliana de un deterioro que creció al calor de sus intentos por intervenir en Siria, la Franja de Gaza, en Medio Oriente, Irak, Corea y la frontera turco-armenia, sin mayores éxitos que el peso de resonantes visitas de Estado. 

"¿Hasta cuándo tendrá que seguir sufriendo Oriente Medio por la falta de paz? No podemos resignarnos a los conflictos como si no fuera posible un cambio. En sintonía con mi peregrinación a Tierra Santa y el posterior encuentro de oración en el Vaticano con los presidentes israelita y palestino, los invito a seguir orando por la paz en Oriente Medio", arengó Francisco en su mensaje para la Navidad, como un anticipo de los intentos que protagonizará este 2015. Fueron las últimas imágenes de un año diplomático intenso, también cruzado por los debates del Sínodo para la Familia, donde los planes por modernizar la vetusta osamenta doctrinaria del clero cerró un primer empate que algunos quisieron leer como una derrota, cuando todavía le resta jugar el debate final en un año.

SECRETOS DE LA PATRIA CHICA. Un dato particular del segundo año de Bergoglio como Papa es que a pesar de la densidad de los asuntos globales de la Iglesia, nunca dejó de atender su patria chica. Y también enviar señales de todo tipo, algunas contradictorias y otras no tanto. El año cierra con dos encuentros privados con la presidenta y una serie de pronunciamientos contra la mano dura y el "neopunitivismo" de los medios que buscaron dejar un mensaje para todo el mundo, aunque dentro de la patria chica no hicieron otra cosa que desautorizar al precandidato presidencial Sergio Massa. El mismo que arrancó 2014 con una dura ofensiva contra la reforma del Código Penal y ahora concluye el año con un duro revés desde Roma, con el aval de juristas como el renunciante ministro de la Corte Raúl Zaffaroni, o el titular de la comisión de reforma del código Roberto Carlés.

Fue el propio Pontífice quien decidió mantener cerrados los puentes del Vaticano para Massa, al menos por ahora. Una medida que el líder del FR busca minimizar y cuyo padecimiento comparte con el jefe de gobierno Mauricio Macri. Su último intento por conseguir una audiencia privada con su ex vecino de la Plaza de Mayo data del 1 de octubre. No tuvo suerte el alcalde: volvió a Buenos Aires con una condecoración diplomática del gobierno italiano y un curioso encuentro con sus seguidores romanos por Facebook a pocos metros del Palacio donde no pudo entrar con invitación en mano.

Fuera de los portazos, el puente aéreo Roma-Buenos Aires sigue en pleno funcionamiento. Si bien no suma políticos famosos, incrementa los pasajes para estrechos colaboradores como el legislador porteño Gustavo Vera o el rector de la UCA, el arzobispo Víctor Manuel Fernández, posible titular de alguna diócesis argentina de mucho peso. En ese flujo febril de enviados, mensajeros, y desmentidores profesionales el flamante embajador argentino Eduardo Valdés ya quedó con destino fijo en Roma por una decisión conjunta entre CFK y el Papa, originalmente impulsada por la abogada Alicia Oliveira. La cofundadora del CELS falleció este año y no alcanzó a participar de la masiva presentación de cartas credenciales que organizó la Embajada Argentina y la Santa Sede el pasado 20 de diciembre. La cantidad de invitados era previsible, pero lo inusual del caso es que Bergoglio decidió recibir a su amigo en una audiencia especial, cuando dos días antes había encabezado una ceremonia similar para recibir a otros nuevos embajadores. Argentina no entró en ese pelotón por expresa decisión bergogliana. Ahora, con el mismo dedazo, estaría buscando impedir el regreso a Buenos Aires del agregado comercial de la embajada argentina en Roma, su viejo amigo Guillermo Moreno.

Fiel a su política de las gestualidades, Francisco suma poder desde afuera del Vaticano para gobernar su interior, aunque la patria chica le siga demandando verdades que siguen guardadas bajo siete llaves, como los archivos secretos que Bergoglio decidió abrir para colaborar con las investigaciones sobre violaciones a los Derechos Humanos de la última dictadura. Hasta ahora, salvo un caso en marcha, nadie solicitó nada. Una curiosa indiferencia judicial que también se extiende sobre la información que posee la Santa Sede sobre los 400 capellanes castrenses que actuaron en la misma época y que ahora nadie quiere recordar, aunque muchos de ellos sigan vivos. Por ahora, al parecer, ni Bergoglio quiere oír de ellos. «

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