El papa Francisco abandonó Sri Lanka con un mensaje de reconciliación

El papa Francisco abandonó Sri Lanka con un mensaje de reconciliación

Jorge Bergoglio culminó su visita de 48 horas a ese país que aún se recupera de un conflicto que duró casi tres décadas. Fue despedido por el presidente.

El papa Francisco abandonó ayer Sri Lanka tras una visita de 48 horas en la que ha dejado un mensaje de reconciliación en un país que aún se recupera de un conflicto de casi tres décadas.

Francisco dejó Sri Lanka alrededor de las 9.00, hora local (3.30 GMT) en un vuelo de la Sri Lankan Airlines Manila rumbo a Manila, adonde tiene previsto llegar a las 17:45, hora local (9:45 GMT).

En el aeropuerto de la capital sinalesa, Francisco fue despedido por el presidente del país, Maithripala Sirisena, quien también había encabezado el acto de bienvenida para el papa el pasado martes.

Antes de partir de la antigua Ceilán, el papa Francisco visitó el Centro Benedicto XVI, una institución situada en Bolawalana, al norte de la capital, y creada en 2011 por iniciativa del arzobispo de Colombo, el cardenal Malcolm Ranjith con el objetivo de colaborar para la reconstrucción del país tras la guerra.

El Papa estuvo en la capilla dedicada a Nuestra Señora de Lanka para tener un momento de oración silenciosa junto a una decena de sacerdotes jesuitas.

Francisco culminó así una visita que ha tenido dos momentos destacados: la misa en el parque Galle Face Green de Colombo, a la que acudieron alrededor de medio millón de personas, y la visita al Santuario de Nuestra Señora de Madhu.

En este templo, en la primera visita de un papa a territorio tamil, el papa Francisco hizo un llamamiento a la unidad entre cingaleses y tamiles, tras 26 años de guerra civil, un conflicto que dejó denuncias de violaciones de los derechos humanos y, según una comisión de la ONU, al menos 40.000 civiles muertos en su etapa final.

En el santuario, que dio cobijo a miles de refugiados durante la guerra que terminó cuando el Gobierno ordenó una intervención militar en el norte en 2009, el Papa pronunció su discurso más incisivo para pedir la reconciliación.

Durante la visita, el Papa también celebró la misa para la canonización del beato José Vaz, que se convirtió así en el primer santo cingalés para los católicos, que son sólo el 6,2% de la población.

Coment� la nota