Una multitud caminó toda la noche bajo la lluvia en la 40º Peregrinación a Luján

Una multitud caminó toda la noche bajo la lluvia en la 40º Peregrinación a Luján

Cientos de miles de personas llegaron esta mañana a la Basílica de Luján con promesas y peticiones para la Virgen

Bajo la lluvia y contra fuertes ráfagas de viento, una multitud caminó toda la noche en la 40ª edición de la Peregrinación a Luján.

La imagen de Nuestra Señora de Luján partió el sábado desde la Parroquia San Cayetano, en el barrio porteño Liniers, para encabezar la tradicional movilización que se realiza cada año el primer sábado de octubre.Con 'vivas' a la Virgen María, miles de jóvenes caminaban bajo el lema "Madre ayúdanos a trabajar por la paz"..

Los fieles llegaron a la Basílica este domingo alrededor de las 7:00, luego de recorrer casi 70 kilómetros. Allí los esperaba el arzobispo de Buenos Aires, Mario Aurelio Poli, quien ofició misa desde el altar montado en las puertas de la Basílica.

Durante el camino, los fieles fueron asistidos por 5.000 voluntarios mientras que a lo largo de la ruta hubo cerca de 60 puestos sanitarios que asistieron gratuitamente a los peregrinos con profesionales de la salud, y 20 puestos de apoyo para ofrecer en forma totalmente gratuita alimentos e infusiones.

La columna principal, salió este sábado al mediodía desde el santuario de San Cayetano, en la intersección de las avenidas Rivadavia y General Paz, previa bendición del obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Eduardo García.

En San Cayetano, fue monseñor García, quien bendijo y despidió la imagen de la virgen tras la exclamación "María cuídanos, María ayúdanos, María acompáñanos" para culminar con el lema de la peregrinación: "María, ayúdanos a trabajar por la paz".

Con sus mochilas, camperas y zapatillas, los miles y miles de jóvenes que emprendieron la larga caminata avanzaban con ímpetu y entusiasmo hacia la meta y ante el desafío que se propusieron: "llegar a Luján, llegar bien, para agradecer y pedirle a la virgen", aseguró María Pía, de Mar del Plata, que estaba con un grupo de compañeros, estudiantes y algunos ya recibidos, de entre 23 y 29 años.

"Estamos muy ansiosos, con mucha expectativa de llegar, para llevar las intenciones de la familia y rezar por nuestro país", dijo esta joven que va a Luján por primera vez.

Los peregrinos, organizados en grupos tanto pequeños como grandes, llevan la esperanza de llegar, buscando vivir una experiencia cargada de significaciones y deseos, como Celeste, una chica de Florencio Varela que camina a Luján junto con un grupo de compañeros, entre 18 y 22 años, quien sostiene que van "a pedir por la familia, el trabajo, la salud, y también a agradecer".

"Queremos llegar bien; queremos pedir que nos vaya bien todo el año y agradecer que hayamos llegado", expresó por su parte Leticia que estaba con su grupo de entre 14 y 22 años oriundo del barrio porteño de Almagro.

Con su mate y su termo, Hernán, empleado de 27 años y de la localidad de Sáenz Peña, partido Tres de Febrero, caminaba junto a un amigo: "Es el cuarto año consecutivo que voy a Luján para agradecer por lo bueno que me pasa y pedir que las cosas estén bien".

Entre los peregrinos estaba el padre 'Pepe', el 'cura villero', quien manifestó que "eso de caminar todas las villas juntas nos trae mucha alegría".

Junto con jóvenes de villas de la ciudad de Buenos Aires y algunas del conurbano bonaerense, el cura destacó que "queremos agradecerle a la virgen de Luján y también pedirle por nuestros barrios que son un ejemplo de fe y de trabajo".

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