Mons. Lozano llama a asumir las piedras en el camino familiar

Mons. Lozano llama a asumir las piedras en el camino familiar

El obispo de Gualeguaychú y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, se refirió en su habitual reflexión semanal acerca de las dificultades que encuentra la familia en el actual contexto social y cultural. 

Al respecto, el prelado recordó que la Iglesia siente la necesidad de decir una palabra de verdad y de esperanza, y decirle a los hombres que vienen de Dios y para que encuentren en Él “un terreno fértil en las expectativas más profundas de la humanidad”.

El obispo de Gualeguaychú y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, se refirió en su habitual reflexión semanal acerca de las dificultades que encuentra la familia en el actual contexto social y cultural. Al respecto, el prelado recordó que la Iglesia siente la necesidad de decir una palabra de verdad y de esperanza, y decirle a los hombres que vienen de Dios y para que encuentren en Él “un terreno fértil en las expectativas más profundas de la humanidad”. 

Monseñor Lozano volvió a tomar como eje de sus reflexiones el próximo sínodo ordinario que abordará en el Vaticano los desafíos que enfrenta la familia. Particularmente, destacó algunos puntos del documento preparatorio –Lineamenta-. 

El obispo observó que la humanidad vive un cambio de época que toca diversos aspectos de la existencia. Subrayó que en ocasiones se fomenta un “individualismo exasperado que pone en riesgo y desvirtúa la familia, los amigos y la sociedad”, y aseguró que esta “crisis de fe” no ayuda a que el hombre se reconozca como proyecto de amor de Dios. 

“El individualismo autorreferencial nos impide tener memoria y proyecto. Nos lleva a ‘vivir al día’ valorando excesivamente el instante; nos cuesta ver nuestras raíces y fortalecer la pertenencia a la familia y a la sociedad, sentirnos parte de un pueblo. La ausencia de Dios como Padre que nos ama y las relaciones frágiles o fugaces llevan a experiencias de profunda soledad y carencia de sentido”, describió el obispo. 

Monseñor Lozano también enumeró la pobreza y precariedad laboral, que desalientan el compromiso de los jóvenes para formar un matrimonio y una familia, y las consecuencias del hacinamiento, el alcoholismo, la droga o el juego en las familias. También recalcó que otro desafío es el modo en el que los jóvenes entienden el noviazgo. 

“En este contexto la Iglesia siente la necesidad de decir una palabra de verdad y de esperanza. Es preciso partir de la convicción de que el hombre viene de Dios y, por tanto, de que una reflexión capaz de volver a proponer las grandes preguntas acerca del significado del ser hombres, encontrará un terreno fértil en las expectativas más profundas de la humanidad”, dijo el obispo. “Aunque haya piedras en el camino, no dejamos de admirar la belleza del mismo que nos lleva a andar en el amor”, concluyó. 

Monseñor Lozano también alentó a participar de las consultas que se realizan en parroquias y capillas de la diócesis para conformar el documento de trabajo del Sínodo.

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