Jóvenes judíos latinoamericanos consiguen trabajo, pareja y diversión en Miami con el proyecto Kspace

Jóvenes judíos latinoamericanos consiguen trabajo, pareja y diversión en Miami con el proyecto Kspace

El rabino de Jabad Lubavitch en Miami, Yossi Smierc, aseguró a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que “en 2014 hubo un incremento muy grande de judíos latinos, mayormente de Venezuela”, en el centro para jóvenes, que mantiene actividades de domingos a domingos y programas para que sus miembros puedan casarse y conseguir empleo en Miami. 

 “Hay muchísimas chicas solas y espectaculares que viven en Estados Unidos, y estoy seguro de que en Argentina debe haber chicos que tendrían acá el potencial de formar un hogar.” 

El centro para jóvenes Kspace durante 2014 tuvo casi 19 mil asistentes, logró que más de 50 chicos encontraran trabajo y se formaron o casaron 28 parejas.

Además, durante el año organizó actividades todos los días: “Ahora hay una gran cantidad de jóvenes, no solamente de Latinoamérica sino también de otros Estados de Estados Unidos. Miami tuvo un crecimiento impresionante de jóvenes profesionales viviéndose a vivir acá. Por eso es que estamos con muchísima cantidad de actividades”, contó el rabino.

Los domingos, una vez por mes, Kspace organiza asados en la playa, con música, donde participan unos 100 o 120 chicos. También los domingos, a veces hacen actividades recreativas para que chicos con problemas de salud la pasen bien, con la ayuda del argentino Néstor Pines que los sponsorea para poder realizar ese programa que da valores de vida; 

Los lunes tienen actividades para mujeres que quieran bailar israelí, una chica argentina de Córdoba es la profesora de Rikudim;

Los martes un programa de ‘social torá’, que es de jóvenes que van a estudiar algo de judaísmo o aprender hebreo, pero también sociabilizan, y los martes al mediodía, un almuerzo para chicas que se acaban de casar o se están por casar sobre paz y armonía en el hogar, cómo llevar una buena relación con el marido y los hijos; 

Los miércoles a la noche un programa en donde un chico que sepa algo, de judaísmo por ejemplo, y que quiera compartirlo con uno, dos o tres chicos que no saben, lo transmite en diferentes mesas en las que se sientan chicos para aprender algo, donde participan unos 60 jóvenes; 

Los jueves son eventos sociales, llevan a alguna persona interesante para que de una charla o hacen una fiesta con barbacoa o asado y una noche de bingo para que la gente nueva se conozca con la que ya está; y lo más importante…

Los viernes a la noche hay cenas de shabat hasta las 2 o 3 de la mañana, donde participan entre 120 y 150 jóvenes cada viernes; y el sábado también, pero participan un poco menos de chicos. 

“Después, una vez por año tenemos un encuentro internacional que hacemos en un hotel cinco estrellas todo un fin de semana y fuera de la ciudad. Alquilamos 70, 80 habitaciones más el salón y vienen 200 chicos aproximadamente. Y una vez cada cuatro meses hacemos fiestas para juntar a los jóvenes en un lugar exótico. Alquilamos un bar en la zona del centro de Miami, donde está el distrito comercial y hay bares impresionantes, donde vienen 400 o 500 chicos”, detalló Smierc.

Con respecto a la cantidad de chicos que se acercan desde Venezuela, el rabino explicó que “son inmigrantes muy jóvenes, cosa que no es común en inmigrantes de otros países. Los chicos que vienen de Israel son lo que llegan después del ejercito, los jóvenes de Argentina son graduados ya de universidades de Argentina y vienen para ser sponsoreados en compañías de acá, también vienen muchos chicos de Francia, pero ya vienen con los papeles o para hacer un doctorado… los venezolanos no, los venezolanos vienen desde los 17 años, que es cuando terminan la secundaria”.

“Tenemos muchos chicos que están viniendo de Guatemala, que vienen porque no hay futuro comunitario, sin ofender a la comunidad de Guatemala, pero la realidad es que no hay con quién salir allá. Y así también vienen de otros lados como Colombia y Costa Rica”.

Por ello, otro de los programas que armaron fue para que los jóvenes pudieran encontrar trabajo un trabajo profesional: “Ellos completan un registro online, sobre lo que estudiaron, su edad, lo que están buscando y les conseguimos trabajo. Contactamos a compañías que tienen el mismo rubro y es increíble la cantidad de trabajo que conseguimos inclusive para los venezolanos y para darles visas de trabajo. Hay una solidaridad de los empresarios latinos, para que estos jóvenes puedan establecerse e integrarse en el país. La verdad no nos esperábamos tremendo éxito. No solamente por la cantidad de solicitudes llenadas por chicos de afuera, sino también por compañías dispuestas a ayudarlos”.

Por otro lado, opinó que “lamentablemente en Estados Unidos el concepto comunitario no está tan bien organizado como en nuestros países latinos. Son más fríos quizás. Entonces, los chicos sienten eso y como quieren estar rodeados de gente de la colectividad vienen a probar suerte en Miami. Ahora viene un grupo grande de San Diego, luego un grupo chico de Carolina, New York, New Jersey, San Francisco, Texas, Houston y San Antonio”.

Finalmente, en cuanto a las expectativas para 2015, el rabino expresó que “el sueño es siempre crecer, nunca estancarse. La regla es subís o bajás, nunca te quedás. Y la verdad es que las expectativas son muy grandes”. “Creo que nuestro crecimiento va a ser tanto que nuestro espacio físico ya queda chico. Y estamos buscando la forma de poder conseguir un local más grande. A tal punto que la Federación Judía de Miami, que es como la AMIA en Buenos Aires, nos consideran como la organización judía de los jóvenes.”

Los jóvenes de todo el mundo que deseen contactarse con Kpace para formar parte del proyecto o participar en alguno de los programa pueden hacerlo a través de su página de facebook https://www.facebook.com/KSpaceMia?fref=ts o por página web http://www.kspacemiami.com/

“Hay muchísimas chicas solas y espectaculares que viven en Estados Unidos y los chicos no se animan o son medios lentos. Estoy seguro de que en Argentina debe haber chicos que tendrían acá el potencial de formar un hogar. Si algún joven se anima a venir a probar suerte a Miami, es muy factible que conozca una chica. Es impresionante la cantidad de chicas solas, lindas por dentro y por fuera”, concluyó Smierc. 

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