Hace 16 años, Bergoglio escribió un libro sobre Cuba y la Iglesia

Hace 16 años, Bergoglio escribió un libro sobre Cuba y la Iglesia

Cambios en la isla.

Lo hizo tras un viaje a la isla en 1997 para la visita de Juan Pablo II. Critica al socialismo y también al embargo de EE.UU.

El libro pasó casi desapercibido cuando salió a la venta, hace 16 años. Ni siquiera figuró en la catarata de biografías de Jorge Bergoglio luego de que fue consagrado pontífice, salvo en la del inglés Austen Ivereigh. Lo cierto es que Bergoglio publicó en 1998 un libro sobre el viaje de Juan Pablo II a Cuba, que hoy –a la luz de su relevante papel en el histórico restablecimiento del diálogo entre Washington y La Habana– adquiere gran relevancia para conocer la visión del Papa argentino sobre el socialismo, el régimen cubano y el papel de los Estados Unidos tras la revolución castrista. Una visión ciertamente crítica, pero equilibrada que, a la vez de cuestionar la no consideración de la dimensión trascendente del hombre del colectivismo marxista y la falta de libertad e iniciativa laboral en la isla, rechaza el embargo norteamericano y objeta el neoliberalismo y la actitud del mundo financiero ante la deuda externa del Tercer Mundo.

El libro, titulado “Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Casto”, editado por Ciudad Argentina, fue escrito por Bergoglio cuando era arzobispo coadjutor de Buenos Aires, tras un viaje a Cuba en 1997 para presenciar la visita del Papa polaco. Allí hace un análisis de las homilías y mensajes que pronunció el Papa, comenzando por enfatizar la importancia del diálogo para la resolución de los conflictos y la búsqueda del bienestar de la nación, que “debe ser fomentada y procurada por los propios ciudadanos” y que puede ser alcanzada “única e insoslayablemente por medios pacíficos y graduales”. Y subraya “la firmeza” del pedido de Juan Pablo II de “libertad, dignidad y democracia”. Tras destacar la importancia de que Cuba venza el aislamiento (citando la famosa frase del Papa polaco: “Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba”), dice que para la Iglesia los motivos del embargo “se encuentran totalmente superados”. 

“El socialismo ha cometido un error antropológico al considerar al hombre sólo en su rol de parte en el entramado del cuerpo social”, dice, y señala que “para la concepción cristiana, la sociabilidad del hombre no se agota en el Estado”. Pero afirma que si bien “la Iglesia no censura al capitalismo como sistema económico puro (…) sí censura el espíritu que lo ha anidado, utilizando al capital para someter y oprimir al hombre, sin contemplar la dignidad humana de los trabajadores, ni la función social de la economía”. Además, Bergoglio menciona la persecución que sufrió la Iglesia en la primera etapa de la revolución cubana. Y cuestiona que “muchos de los derechos naturales del hombre” no fueron respetados en Cuba. “Lamentablemente, llegamos a la conclusión que muchos de ellos, por motivos varios y que no siempre responden a una lógica clara, han sido anulados, mutilados u ocultados durante largo tiempo al pueblo cubano”.

Coment� la nota